València invierte 492.000 euros para culminar la rehabilitación de tres edificios históricos del Cabanyal y destinarlos a vivienda asequible

El Ayuntamiento adjudica a Elecnor las obras de tres inmuebles en el Cabanyal por 492.560 euros, dentro del Plan + Vivienda.

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Cabanyal.
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Tres edificios con historia en el corazón del Cabanyal-Canyamelar están a punto de recuperar la vida. El Ayuntamiento de València ha adjudicado este viernes el contrato para terminar las obras de rehabilitación de los inmuebles situados en las calles Escalante 196, José Benlliure 163 y Amparo Guillem 3, por un importe de 492.560,01 euros IVA incluido. La Junta de Gobierno Local aprobó la propuesta de la Mesa de Contratación en su reunión de hoy, dando luz verde a una actuación que arrancó con otro contratista y que ahora, tras su resolución, retoma impulso con una empresa diferente y un proyecto técnicamente adaptado.

El contrato ha recaído en la firma Elecnor Servicios y Proyectos SAU, que tendrá un plazo de siete meses desde la firma del acta de replanteo para culminar unos trabajos que en alguno de los edificios ya habían avanzado parcialmente. Se trata de una adjudicación de carácter plurianual, lo que significa que su ejecución presupuestaria se distribuirá a lo largo de más de un ejercicio.

Del abandono a la rehabilitación: tres inmuebles municipales con futuro

Los tres edificios son propiedad del Ayuntamiento de València y su proyecto de rehabilitación se inició en su día con financiación del Plan Especial de Apoyo a la Inversión Productiva en municipios de la Comunitat Valenciana. La resolución del contrato inicialmente adjudicado obligó a rediseñar el enfoque: la Junta aprobó técnicamente la adaptación del proyecto a finales del año pasado, abriendo la puerta a este nuevo proceso de licitación.

Lo que se propone en los tres casos no es una transformación radical, sino una puesta al día respetuosa con el uso histórico de cada inmueble. Los usos previstos se mantienen prácticamente inalterados respecto a los que habían tenido tradicionalmente: vivienda residencial en la mayor parte de los casos, con alguna planta baja destinada a uso comercial o dotacional.

En la calle José Benlliure, el edificio albergará una vivienda de un dormitorio adaptada para personas con movilidad reducida en la planta baja, con patio trasero. Las plantas superiores mantendrán también uso residencial: la nueva distribución interior se desarrolla en dos alturas, aprovechando el espacio bajo cubierta, y suma tres dormitorios —dos individuales y uno doble— más dos baños y zona de estar.

El inmueble de la calle Escalante es quizá el que presenta una casuística más singular. La urbanización exterior ejecutada recientemente dejó el nivel de acceso de la escalera en fachada por debajo de la cota de la acera, haciendo la puerta prácticamente inviable. La solución propuesta pasa por demoler esa escalera y reconstruirla con estructura metálica para lograr un acceso a pie plano desde la calle. La planta baja se reservará para uso comercial o dotacional, mientras que la primera planta —donde ya se ha ejecutado parcialmente la remodelación interior— acogerá una vivienda amplia con dos dormitorios dobles, uno simple y dos baños.

Por su parte, el edificio de la calle Amparo Guillem mantendrá el uso residencial en todas sus plantas. La distribución se desplegará en tres alturas —incluyendo el espacio bajo cubierta— con cocina-comedor-salón y patio en la baja, y un total de cuatro dormitorios repartidos entre las dos plantas superiores.

Una pieza más del Plan + Vivienda

El concejal portavoz de la Junta de Gobierno Local, Juan Carlos Caballero, enmarcó la adjudicación en la estrategia municipal para hacer frente a la crisis de acceso a la vivienda en la ciudad.

"Esta adjudicación permite avanzar en el objetivo fijado por el Gobierno Municipal, dentro del Plan + Vivienda, de construir en el mandato actual más de 1.000 viviendas de protección pública y alquiler asequible" - Juan Carlos Caballero, portavoz del gobierno local del Ayuntamiento de València

El contexto no es menor. El problema del acceso a la vivienda sigue agravándose en València, con un encarecimiento continuado de los alquileres y crecientes dificultades para acceder a un piso que han provocado un verdadero terremoto social, especialmente entre los jóvenes. Dentro del Plan + Vivienda, el Ayuntamiento ya ha impulsado la construcción directa de 427 viviendas nuevas de protección pública destinadas a alquiler asequible , a través de distintas vías que incluyen la sociedad AUMSA y el propio Plan Cabanyal.

Precisamente el Cabanyal-Canyamelar no es un barrio cualquiera dentro de este esquema. Durante décadas, la amenaza de una prolongación de la Avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar lo mantuvo en un limbo urbanístico que frenó la inversión privada y deterioró parte de su patrimonio. La apuesta municipal por rehabilitar edificios de titularidad pública en estas calles responde, en cierta medida, a esa deuda histórica con el barrio.

Caballero lo sintetizó en la rueda de prensa posterior a la Junta con una frase que resume bien el espíritu del proyecto: "No se trata únicamente de rehabilitar edificios, sino de recuperar patrimonio, ofrecer nuevas oportunidades de acceso a la vivienda y seguir transformando el Cabanyal desde el respeto a su historia y a sus vecinos." Siete meses de obras y casi medio millón de euros después, tres fachadas del barrio marinero volverán a tener luz encendida por las noches.