Valencia instala una nueva pasarela ciclopeatonal entre Creu Coberta y Malilla para mantener la conexión mientras avanza el soterramiento del tren

El Ayuntamiento traslada 150 metros la pasarela de la calle Pianista Empar Iturbi para adaptarse a las obras del Canal de Acceso de Adif.

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Nueva pasarela de Malilla
Nueva pasarela de Malilla

Cruzar las vías del tren a pie o en bicicleta en el sur de Valencia acaba de hacerse por una ruta ligeramente distinta. El Servicio de Movilidad del Ayuntamiento de Valencia ha puesto en funcionamiento este lunes 8 de junio una nueva pasarela ciclopeatonal que conecta la calle Almudaina, en el barrio de la Creu Coberta, con la calle Oltà, en el barrio de Malilla. El motivo es tan concreto como inevitable: las obras del Canal de Acceso de Adif han obligado a suprimir la pasarela que hasta ahora existía en la calle Pianista Empar Iturbi y a buscarle un relevo a apenas 150 metros de distancia.

Un puente provisional para un cambio urbano permanente

La nueva pasarela no es una obra definitiva, sino un recurso de transición. Su función es garantizar que peatones, ciclistas y usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP) puedan seguir cruzando las vías del ferrocarril mientras avanzan los trabajos de soterramiento. Porque lo que está en marcha en esta zona de la ciudad es algo mucho mayor: el Canal de Acceso de Adif, una obra con una inversión superior a los 443 millones de euros que enterrará bajo tierra las vías de acceso a las estaciones de València Nord y Joaquín Sorolla.

La actuación permitirá integrar bajo tierra las vías de acceso a ambas estaciones, eliminando la barrera ferroviaria existente y favoreciendo la conexión entre barrios. Una barrera que durante décadas ha partido literalmente en dos el tejido urbano del sur de la ciudad, convirtiendo cada cruce de vías en un pequeño trámite para sus vecinos. La nueva pasarela, por modesta que parezca, es la respuesta inmediata a ese reto cotidiano mientras el proyecto de fondo sigue su curso.

Solo 150 metros de diferencia, pero toda la conectividad intacta

El desplazamiento de la pasarela es mínimo en distancia —unos 150 metros separan la ubicación antigua de la nueva—, pero su impacto en la movilidad diaria de los vecinos es significativo. Con este nuevo vial elevado se garantiza la continuidad de la conexión entre Malilla y la Creu Coberta para peatones, ciclistas y usuarios de VMP, sin interrupciones en los itinerarios habituales de estos barrios.

Más allá del dato técnico, la imagen es elocuente: una pasarela provisional que salva vías de tren en plena transformación urbana. Sobre la superficie liberada de las líneas ferroviarias está prevista la construcción del bulevar o paseo García Lorca, con lo que se completará la integración de los barrios del sur de la ciudad. Ese es el horizonte al que apunta todo este proceso: un gran corredor verde donde hoy solo hay raíles.

Las obras que lo cambian todo

Con una inversión superior a los 443 millones de euros, las obras del Canal de Acceso y la remodelación de Joaquín Sorolla constituyen una operación clave para la integración del ferrocarril en la capital valenciana, contemplando el soterramiento de las vías y la liberación de terrenos para el desarrollo de la ciudad. Las obras tienen un plazo de ejecución de aproximadamente 60 meses —cinco años— e incluyen el soterramiento de la playa de vías que divide los barrios del sur de la ciudad.

Mientras tanto, la ciudad no puede permitirse cortar el paso. La nueva pasarela entre Almudaina y Oltà es, en ese sentido, una solución tan discreta como necesaria: el puente provisional que mantiene unidos a los vecinos de Malilla y la Creu Coberta mientras debajo de ellos se construye, ladrillo a ladrillo, la Valencia del futuro.