Los vecinos del barrio del Botànic han asistido al renacer urbano en Valencia: el nacimiento de una nueva calle en pleno casco histórico. Aunque su apertura ya estaba prevista, el avance de la promoción inmobiliaria ha permitido que la nueva vía se convierta en una realidad. Tras dos años de obras, desaparece el conocido "tapón" urbanístico que dividía el barrio en dos.
Durante años, un solar abandonado interrumpía la conexión entre la calle Turia y la plaza de Rojas Clemente. Ahora, esa parcela ha quedado dividida en dos y, entre ambos edificios, se ha habilitado una nueva vía peatonal que, aunque prolonga el trazado de la calle Turia, no podrá recibir ese mismo nombre, ya que ello obligaría a modificar la numeración de sus cerca de 80 portales.
¿La nueva calle tendrá nombre de mujer?
Una de las incógnitas que ha surgido tras la apertura de la nueva calle es la denominación que recibirá. Entre las posibilidades figura el nombre de Viria Acte, considerada la primera valenciana ilustre incorporada al callejero de la ciudad.
Viria Acte vivió entre finales del siglo I y comienzos del siglo II d. C. De origen humilde y, posiblemente, esclava, logró convertirse –tras obtener la libertad– en una destacada empresaria dedicada a la escultura y otras actividades industriales, convirtiéndose en una figura de referencia en Valencia.
Además, Viria es también el nombre de la promoción de viviendas de alta gama construida sobre el antiguo solar, situada en la confluencia de las calles Turia y Lepanto. Según la promotora Aedas Homes, las viviendas disponibles oscilan entre los 780.000 €, para un piso de cerca de 144 m² con tres dormitorios, y 1,15 millones de euros para una vivienda de aproximadamente 138 m² con una terraza de unos 100 m². En la actualidad, únicamente quedan dos viviendas disponibles.
Una fachada neomudéjar conservada
Otra de las singularidades del proyecto ha sido la integración de la fachada neomudéjar del edificio situado en el número 13 de la calle Lepanto.
La fachada, protegida por su valor patrimonial, se ha conservado íntegramente, pese a que el interior del inmueble fue demolido en 2024 para dar paso a la nueva promoción.
El edificio fue promovido entre 1874 y 1877 por el rentista José Antonio Belloch Tramoyeres (1820-1883), casado con Gabriela Ruiz Brull. Ambos figuran entre los primeros residentes del inmueble, donde ocuparon uno de los bajos del edificio.


