La ciudad de València ha iniciado una nueva etapa en la regulación de su sector terciario hotelero con la entrada en vigor de una nueva normativa municipal. Esta legislación, calificada por el equipo de gobierno como "la más restrictiva en España con las viviendas de uso turístico", marca un punto de inflexión tras casi dos años de medidas intensivas. Desde el inicio del actual mandato, la administración local ha implementado una suspensión temporal de licencias para alojamientos turísticos y ha reforzado las acciones de disciplina urbanística, según ha confirmado Juan Giner, concejal responsable del Área de Urbanismo, Vivienda y Licencias.
El objetivo principal de esta ambiciosa regulación es proteger el derecho de los vecinos a vivir en su ciudad, garantizando una convivencia armónica y controlando la expansión desmedida de las viviendas de uso turístico. La estrategia combina una legislación más estricta con una fiscalización rigurosa, buscando un equilibrio entre el desarrollo turístico y la calidad de vida de los residentes.
Incremento significativo en la lucha contra los apartamentos ilegales
El impacto de las medidas de refuerzo en la disciplina urbanística se ha traducido en un aumento exponencial de los expedientes de cierre de apartamentos turísticos que operaban de forma ilegal. Los datos presentados por el concejal Giner son contundentes: "Las órdenes de cierre han pasado de una media de 71 anual durante el anterior mandato a 449 con el actual equipo de gobierno municipal, lo que supone que desde 2023 se han multiplicado por seis. Además, el 85 % de esas órdenes han sido ya ejecutadas". Este incremento subraya la determinación del Ayuntamiento para erradicar las ofertas irregulares y asegurar el cumplimiento de la ley.
La efectividad de estas acciones inspectoras ha sido clave para sentar las bases de la nueva normativa. La capacidad de la administración para identificar y clausurar establecimientos no autorizados ha enviado un mensaje claro al sector, fomentando una mayor responsabilidad y legalidad en la oferta de alojamientos turísticos.
La moratoria de licencias: un paso previo esencial
Paralelamente a la intensificación de la actividad inspectora, el Pleno municipal de València acordó en mayo de 2024 la suspensión cautelar de nuevas licencias turísticas. Esta medida, que fue ampliada en enero de 2025, ha estado vigente hasta la reciente aprobación y entrada en vigor de la nueva normativa. Durante este período de moratoria, el Ayuntamiento ha logrado suspender 363 expedientes de licencias, lo que ha evitado la generación de 4.697 nuevas plazas turísticas en la ciudad. Este dato es crucial, ya que demuestra la eficacia de la moratoria como herramienta preventiva.
La nueva regulación sustituye esta moratoria temporal por "un sistema permanente de indicadores de saturación" que se aplicará de manera uniforme en todos los barrios y distritos de València. Este sistema permitirá una gestión más dinámica y adaptada a las necesidades específicas de cada zona, evitando la concentración excesiva de alojamientos turísticos y protegiendo la habitabilidad de los barrios.
La alcaldesa Catalá valora la estrategia combinada
La alcaldesa de València, María José Catalá, destacó durante el último Pleno municipal la importancia de estos resultados en el contexto de la nueva regulación. En referencia al aumento de los expedientes de cierre, Catalá declaró: "Para mí, evidentemente, esto es un logro, porque estamos combinando la nueva normativa con una actuación bastante interesante de disciplina urbanística". Sus palabras reflejan la satisfacción del gobierno local con la estrategia de abordar el problema desde múltiples frentes: legislativo y de control.
La alcaldesa enfatizó que la combinación de una normativa más estricta y una disciplina urbanística reforzada es fundamental para lograr un modelo turístico sostenible y respetuoso con la ciudad y sus habitantes. Este enfoque integral busca no solo regular, sino también reordenar el sector para el beneficio de la comunidad.
Condiciones más estrictas para nuevas viviendas turísticas
María José Catalá también se refirió al "endurecimiento" de las condiciones para autorizar el uso turístico de viviendas en edificios de uso mixto. La nueva normativa establece requisitos muy exigentes que, en la práctica, harán "casi imposible" la apertura de nuevos apartamentos turísticos. La alcaldesa detalló estas condiciones: "Los tres candados, más todas las condiciones —primeras plantas, accesos independientes, autorización de las comunidades de vecinos— hacen que abrir un apartamento turístico en València vaya a ser casi imposible. Primero actúan los tres candados y luego las condiciones físicas y los permisos de la comunidad", explicó.
Estos "tres candados" y las demás exigencias buscan asegurar que cualquier nueva vivienda turística cumpla con estándares muy elevados de convivencia y seguridad, limitando su impacto en las comunidades residenciales y priorizando el bienestar de los vecinos.
La asignatura pendiente del Gobierno central: regulación de plataformas
Finalmente, la máxima autoridad municipal abordó una "asignatura pendiente" que, según ella, corresponde al Gobierno central: la regulación de las plataformas digitales que publicitan alojamientos turísticos sin la debida licencia. Aunque reconoció una disminución en la oferta, afirmó: "En un año hay 1.000 viviendas turísticas menos ofertadas en esas plataformas, pero todavía quedan viviendas turísticas irregulares. Que esas plataformas no puedan publicitar apartamentos sin licencia es competencia del Gobierno de España, y eso es lo que venimos pidiendo", concluyó María José Catalá.
La alcaldesa reiteró la necesidad de una acción coordinada a nivel nacional para cerrar el cerco a las viviendas turísticas ilegales, instando al Gobierno a asumir su responsabilidad en la regulación de estos intermediarios digitales, que a menudo facilitan la operación de alojamientos no autorizados.


