Más de 120 años después de que Vicent Blasco Ibáñez impulsara la primera clase en una sala de dominó de la calle Libreros, la Universitat Popular de València sigue creciendo. El Consejo Rector ha aprobado este miércoles un presupuesto de 6.356.087 euros para 2027, el mayor reto presupuestario que afronta este organismo autónomo municipal en su apuesta por extender la cultura y el conocimiento a los barrios de la ciudad.
Un presupuesto con tres frentes abiertos
Las cuentas aprobadas no son un mero trámite administrativo. Detrás de cada euro hay una intención concreta: reforzar al personal formador, activar nuevos centros y modernizar las instalaciones existentes. Tres ejes que, sobre el papel, buscan responder a una demanda creciente en una ciudad donde la UP ya gestiona 31 centros repartidos en 12 zonas y ofrece más de 8.000 plazas formativas por curso.
La partida estrella del presupuesto es la destinada a inversiones en los centros. En concreto, los fondos se orientarán a la adquisición de mobiliario y enseres, equipos informáticos, maquinaria e instalaciones. El foco estará puesto, sobre todo, en los futuros centros de Malilla y Torrefiel, dos nuevos espacios que ampliarán la red formativa de la ciudad y que necesitan dotarse desde cero.
"Esta mañana hemos aprobado el presupuesto con el objetivo de consolidar y ampliar el trabajo de nuestra red de centros formativos" - Rocío Gil, concejala de Educación del Ayuntamiento de València
Los formadores, el alma del proyecto
El presupuesto también contempla una partida específica para quienes sostienen el día a día de los centros: los formadores y formadoras. No es un detalle menor. En una institución que nació con la vocación de llevar el saber "a todos los rincones y a todas las personas, sin importar su origen, su edad o su nivel de estudios", el papel del profesorado es tan importante como el del propio edificio donde se imparte la clase.
"Nuestros formadores y formadoras son el alma de la Universidad Popular y dan sentido a la razón de ser de este organismo autónomo: extender la cultura, el conocimiento y la curiosidad en nuestros barrios" - Rocío Gil, concejala de Educación del Ayuntamiento de València
Una institución que no para de crecer
La Universitat Popular ofrece actualmente formación no reglada y animación sociocultural de forma gratuita o a bajo coste, sin exámenes ni titulaciones, pero con un impacto real en la vida de miles de vecinos. Cada año, más de 1.800 actividades culturales se desarrollan a través de su programa CulturUP, con más de 50.000 asistencias. Una cifra que, lejos de estancarse, ha ido en aumento curso tras curso.
La primera conferencia de la Universidad Popular de Valencia se celebró el 8 de febrero de 1903 , en un contexto social muy distinto al actual. Las crónicas de la época cuentan que asistieron más de 2.000 personas, muchas de ellas de pie y hasta la calle, en una ciudad con más de un 72% de analfabetismo. Hoy, más de un siglo después, la institución que nació para combatir esa ignorancia tiene por delante el desafío de seguir siendo relevante en un entorno urbano cambiante, con nuevos barrios que incorporar y nueva tecnología que integrar. El presupuesto de 2027 es, en ese sentido, una declaración de intenciones: la Universitat Popular no tiene intención de detenerse.

