Durante décadas, los videojuegos cargaron con una reputación de pasatiempo improductivo, asociados al aislamiento y a la pérdida de tiempo. Pero la ciencia lleva años contando otra historia. Y ahora València ha decidido contarla también. La ciudad lanza la campaña #JugarTambiénEs, impulsada por València Game City y València Innovation Capital en colaboración con el Ayuntamiento, con el objetivo de visibilizar el potencial cognitivo, educativo, social y creativo de los videojuegos en todas las etapas de la vida.
Una campaña para cuatro generaciones
La iniciativa se articula en torno a cuatro mensajes, cada uno dirigido a un perfil diferente: la infancia, los adolescentes, las personas mayores y las familias en su dimensión intergeneracional. No es un catálogo de virtudes abstractas. Cada pieza presenta escenas cotidianas con personas reales de distintas edades, trasladando una idea que resulta a la vez sencilla y provocadora: jugar no es solo entretenerse.
Uno de los mensajes, bajo el lema "Jugar también es ejercitar la mente", apunta directamente a las personas mayores. Y no lo hace sin respaldo. Estudios han demostrado la eficacia de la intervención con videojuegos en este colectivo para mejorar el rendimiento en distintas funciones cognitivas que tienden a deteriorarse con la edad. Jugar a videojuegos confiere beneficios como la mejora de los tiempos de procesamiento y reacción, la memoria, la multitarea y la rotación espacial mental. La campaña valenciana recoge ese mensaje y lo lleva a la calle.
Para la infancia, el lema elegido es "Jugar también es entrenar el ingenio". La idea es mostrar que los videojuegos pueden plantear retos, fomentar la experimentación y enseñar a aprender del error, una habilidad que cualquier pedagogo reconocería como fundamental. Dependiendo del tipo de juego, pueden estimular la memoria, la atención, la creatividad, la capacidad de resolver problemas y la velocidad de reacción.
El videojuego como puente entre abuelos y nietos
Quizás la pieza más llamativa de la campaña sea la que protagonizan un abuelo y su nieto. Su lema, "Jugar también es conectar con ellos", pone el foco en algo que pocas veces se señala: los videojuegos pueden ser un espacio de encuentro entre generaciones que, de otro modo, apenas comparten referentes culturales. Compartir una partida puede abrir conversaciones, descubrir intereses comunes y reforzar vínculos que a menudo se dan por supuestos pero que necesitan ser cultivados.
El cuarto mensaje, "Jugar también es desarrollar talento", cierra el círculo con una mirada al potencial educativo y creativo del sector. El videojuego como herramienta que complementa el aprendizaje, desarrolla el pensamiento estratégico y estimula la resolución de problemas. La pregunta ya no es si los videojuegos son buenos o malos, sino cómo se utilizan. Esa es precisamente la filosofía que vertebra toda la campaña.
Romper el estigma desde una ciudad que apuesta por la industria
La concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones, Paula Llobet, ha sido clara al explicar el propósito de la iniciativa:
"Con esta campaña queremos contribuir a romper algunos de los estigmas que todavía existen alrededor de los videojuegos y mostrar todo su potencial como herramienta de aprendizaje, creatividad y conexión entre las personas. El videojuego forma parte de nuestra sociedad, de nuestra cultura y también de un sector tecnológico y creativo con un enorme potencial para generar talento y oportunidades." - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
Llobet también ha subrayado la dimensión estratégica del proyecto: "Desde València estamos trabajando para consolidar un ecosistema del videojuego fuerte, innovador y conectado con la ciudadanía. València Game City es una apuesta estratégica por una industria que genera conocimiento, empleo y creatividad."
Las piezas de la campaña incluyen un código QR que permite a cualquier ciudadano acceder a información ampliada sobre los beneficios del videojuego. Un gesto menor, quizás, pero que habla de una voluntad de ir más allá del impacto visual y generar una conversación real con la sociedad.
Una industria que quiere ser comprendida
Durante muchos años los videojuegos fueron señalados únicamente por sus posibles efectos negativos. Sin embargo, investigaciones recientes muestran que, utilizados con moderación, también pueden aportar beneficios para el cerebro y el bienestar emocional. La campaña #JugarTambiénEs no niega esos riesgos, sino que reivindica el uso equilibrado y responsable como clave para aprovechar todo lo que el videojuego tiene para ofrecer. En un momento en que la industria del videojuego es ya una de las más potentes del sector creativo a nivel global, ciudades como València optan por liderar también el relato: no solo fabricar videojuegos, sino explicar por qué importan.


