València da el primer paso hacia una planificación metropolitana común: la universidad y el ayuntamiento unen fuerzas para diseñar el futuro del área urbana

El catedrático Joan Romero presenta a los grupos municipales las bases de un Plan Director Metropolitano para los 44 municipios del área de València.

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Más de un millón y medio de personas viven, trabajan y se desplazan cada día por el área metropolitana de València sin que exista un instrumento de planificación común que coordine esos movimientos. El catedrático de Geografía Humana Joan Romero ha presentado este miércoles a los grupos políticos municipales del Ayuntamiento de València las bases de lo que podría convertirse en el primer Plan Director Metropolitano del conjunto del área urbana valenciana. Una iniciativa que, si prospera, pondría fin a décadas de vacío institucional en materia de gobernanza supramunicipal.

Una asignatura pendiente de décadas

La historia de la planificación metropolitana en València es, en buena medida, la historia de una oportunidad repetidamente aplazada. En 1986, nada más recibir la transferencia de competencias en ordenación del territorio, el gobierno autonómico valenciano disolvió la Corporación Administrativa Gran Valencia , el único organismo con capacidad supramunicipal de la región. Ese organismo desapareció precisamente en el momento en que los municipios empezaban a elaborar sus nuevos planes de ordenación urbana y se hacía más evidente la necesidad de coordinación. Desde entonces, el área metropolitana ha crecido sin un marco de planificación compartido.

Se trata de la tercera aglomeración urbana en número de habitantes de España y una de las más importantes de Europa, con 1.635.239 habitantes en 2024 y 44 municipios distribuidos en una extensión de 627,6 km². Una realidad de escala europea que, paradójicamente, sigue gestionándose a golpe de decisiones municipales atomizadas, sin una visión de conjunto.

La universidad como motor del proceso

La iniciativa nace de la Universitat de València y ha sido asumida como espacio de colaboración con el Ayuntamiento. El trabajo aspira a sentar las bases de un proceso de articulación metropolitana desde el conocimiento experto, la cooperación institucional y el diálogo político. No es un plan más: es, según sus impulsores, un documento de bases que abrirá el camino hacia la redacción del Plan Director propiamente dicho.

La reunión con los grupos municipales no fue una presentación unilateral, sino una sesión concebida como participativa y orientada al consenso, en la que los representantes de los distintos partidos pudieron trasladar aportaciones y sugerencias. El modelo que se propone pone en el centro el binomio universidad-ciudad como instrumento para abordar los grandes retos urbanos desde el rigor académico. Una apuesta que, en el contexto europeo, tiene precedentes exitosos en ciudades como Ámsterdam, Copenhague o Lyon, donde la planificación metropolitana ha permitido mejorar la eficiencia de los servicios públicos y reducir desigualdades territoriales.

Movilidad, vivienda, transición ecológica: los retos en juego

El documento de bases en elaboración aborda los principales desafíos que comparten los municipios del entorno valenciano: la movilidad sostenible, la ordenación del territorio, la vivienda, la transición ecológica, la cohesión social, la actividad económica y los mecanismos de coordinación y gobernanza supramunicipal. Son, en definitiva, los problemas que cualquier vecino de l'Horta Norte o l'Horta Sud reconoce en su vida cotidiana: el atasco diario en la entrada a la ciudad, la escasez de vivienda asequible o la falta de zonas verdes coordinadas entre municipios colindantes.

Joan Romero subrayó durante su intervención la necesidad de avanzar en una visión compartida del espacio metropolitano de València, entendida como una realidad funcional que requiere instrumentos adecuados de planificación, cooperación y gestión. El objetivo declarado es construir una agenda metropolitana común que permita mejorar la eficacia de las políticas públicas y anticipar los retos futuros, en lugar de responder a ellos cuando ya se han convertido en crisis.

Un primer hito, no el último

La sesión celebrada con los grupos municipales representa apenas el primer paso de un proceso que, por su propia naturaleza, exigirá tiempo, acuerdo político y voluntad institucional sostenida. El análisis comparado de experiencias exitosas de gobernanza metropolitana en el contexto europeo muestra dos posibles vías: las formas de gobernanza 'soft', mediante acuerdos voluntarios sobre distintas materias; y las de gobernanza 'hard', que implican otorgar legitimidad política y competencias a un nuevo organismo o autoridad metropolitana. València tendrá que elegir su propio camino.

Lo que resulta significativo de este proceso es precisamente su punto de partida: no surge de una imposición normativa ni de una urgencia reactiva, sino de una propuesta académica convertida en proyecto político compartido. Si el Plan Director Metropolitano llega a materializarse, València dispondría por primera vez en décadas de un instrumento capaz de articular respuestas conjuntas ante desafíos que ningún municipio puede resolver por sí solo. La pregunta que queda en el aire es si la voluntad de consenso mostrada en esta primera reunión resistirá el inevitable roce de los intereses municipales cuando el plan empiece a tomar forma concreta.