Un año después de abrir sus puertas en La Harinera, el GSIC Testing Lab de València ha demostrado que apostar por convertir una ciudad en un laboratorio vivo de innovación deportiva no es solo un eslogan. En doce meses, el centro ha activado 34 organizaciones procedentes de más de 20 países, ha conectado a más de 1.000 ejecutivos del sector y ha dado acceso a 61 empresas emergentes a decisores reales de la industria del deporte. Los datos, presentados este 4 de septiembre en un encuentro en La Harinera, dibujan un primer balance más que sólido para un proyecto que nació con la ambición de colocar a València en el mapa mundial de la tecnología aplicada al deporte.
El primer laboratorio de su tipo en España
El GSIC Testing Lab es gestionado por el Global Sports Innovation Center powered by Microsoft (GSIC) y está promovido por la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de València a través de la iniciativa València Innovation Capital. Se trata del primer laboratorio internacional de tecnología aplicada al deporte en España , con una apuesta institucional y económica detrás que no es menor: la implantación del centro supondrá una inversión de 5,5 millones de euros entre 2025 y 2027 y la creación de cerca de 150 empleos vinculados a startups, proveedores tecnológicos y programas de formación digital.
El modelo que propone el GSIC Testing Lab es distinto al de una aceleradora convencional. En lugar de limitarse a incubar ideas, el centro combina validación tecnológica en entornos reales, acceso directo a organizaciones deportivas, conexión internacional y generación de oportunidades comerciales. Dicho de otro modo: aquí no basta con tener una buena idea; hay que demostrar que funciona.
El centro conecta organizaciones y entidades deportivas, como LaLiga o federaciones de distintas disciplinas, con empresas que desarrollan soluciones tecnológicas de vanguardia. Además, el GSIC powered by Microsoft, con sedes en Madrid y Singapur, posiciona a València en el mapa internacional de la innovación deportiva.
Tecnología de Taiwán, Estonia y Argentina probada en pistas valencianas
Uno de los datos más llamativos del primer año es la procedencia de las empresas que han elegido València para validar sus soluciones. Mercados tan diversos como Taiwán, Argentina, Italia, Estonia, Alemania o el Reino Unido han utilizado la ciudad como banco de pruebas. En total, el centro ha desarrollado seis procesos de prueba en condiciones reales, con tecnologías aplicadas a ámbitos como el rendimiento deportivo, la inteligencia artificial, los biomarcadores, la gestión de instalaciones, los accesos digitales o los deportes de raqueta, siempre en colaboración con clubes, federaciones y entidades deportivas de la Comunitat Valenciana.
Las 34 organizaciones activadas durante este periodo emplean, en conjunto, a más de 270 profesionales. Y el alcance no se ha limitado al ámbito local: el Testing Lab ha participado en 23 eventos internacionales, alcanzando a más de 21.000 ejecutivos fuera de España, con presencia en mercados de Europa, Asia, Estados Unidos y Oriente Medio.
"Cuando lanzamos el Testing Lab, nuestra ambición era convertir València en un lugar donde la innovación deportiva pudiera probarse, validarse y generar oportunidades reales de negocio.", ha explicado Iris Córdoba, Managing Director del Global Sports Innovation Center powered by Microsoft
Más de 40 entidades locales formadas en inteligencia artificial
El trabajo puertas adentro ha sido igualmente intenso. Más de 40 entidades deportivas valencianas han participado en los programas o actividades del centro, y el GSIC ha puesto a disposición del ecosistema 200 licencias del programa AI in Sport, desarrollado junto a Founderz, para ofrecer formación especializada en inteligencia artificial aplicada al deporte. El ecosistema reúne a organizaciones deportivas, startups, atletas, inversores, instituciones públicas y privadas y patrocinadores para compartir los últimos avances relacionados con la innovación y las soluciones tecnológicas relacionadas con el deporte.
La ciudad de València, no lo olvidemos, cuenta con un ecosistema deportivo de base extraordinariamente rico: 59 federaciones deportivas, más de 380.000 personas federadas y 6.000 clubes deportivos, lo que supone un ecosistema sólido, diverso y con enorme potencial para convertirse en un referente internacional. Para un laboratorio como el GSIC Testing Lab, ese sustrato es, sencillamente, una ventaja competitiva difícil de replicar en otras ciudades.
"Para València, contar con un espacio como el GSIC Testing Lab significa convertir la innovación en oportunidades reales para la ciudad: atraer empresas y talento, generar nuevas conexiones con el tejido deportivo y tecnológico y ofrecer un entorno donde las soluciones puedan probarse y validarse en condiciones reales.", ha comentado Paula Llobet, concejala de Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
Un equipo valenciano entre los diez mejores del mundo en Silicon Valley
Entre los hitos del año, destaca uno que trasciende lo puramente empresarial: La Harinera acogió la Final Nacional de Red Bull Basement, y el equipo ganador, formado por estudiantes de la Universitat Politècnica de València, viajó después a Silicon Valley para representar a España en la final mundial del certamen. El resultado fue rotundo: el proyecto valenciano se situó entre los diez mejores del mundo. Un logro que, más allá del orgullo local, ilustra bien qué tipo de talento está germinando en el entorno creado por el Testing Lab.
"La Generalitat considera que se ha cumplido plenamente el objetivo con el que nació este centro, ser un centro de referencia internacional en tecnología e innovación aplicada a la ciencia deportiva.", ha agregado Luis Cervera, director general de Deporte de la Generalitat Valenciana
Lo que viene: certificación, nuevas empresas y escala global
Con el primer año cerrado, el GSIC Testing Lab entra ahora en una segunda etapa orientada a ampliar sus programas de prueba y certificación, atraer nuevas compañías tecnológicas y generar más oportunidades para el ecosistema deportivo valenciano. El espacio se consolida como punto de referencia para la validación, experimentación y escalado de soluciones tecnológicas aplicadas al deporte. El objetivo inicial, según se planteó desde el arranque del proyecto, era que más de 120 empresas y entidades deportivas se beneficiaran del entorno de prueba, coworking y formación a lo largo de tres años.
Doce meses dan para mucho, pero también dejan claro cuánto terreno queda por recorrer. Si este primer año ha servido para demostrar que el modelo es viable y que València tiene músculo real para competir en la liga global de la innovación deportiva, los próximos dos tendrán que responder una pregunta más exigente: si lo que se ha construido puede crecer, escalar y, sobre todo, dejar una huella duradera en la economía y el talento de la ciudad.


