Hace catorce meses, el 30 de junio de 2025, las excavadoras tomaron posesión de dos de las arterias más transitadas del sur de València. Este lunes 7 y martes 8 de septiembre, coincidiendo exactamente con la vuelta al cole, los coches recuperan dos carriles por sentido en casi toda la extensión de las avenidas de Giorgeta y Pérez Galdós, cumpliendo así el compromiso público que el Ayuntamiento había adquirido con los vecinos y comerciantes del entorno.
No es una reapertura cualquiera. Estamos ante el cierre de una etapa en lo que la propia alcaldesa de València, María José Catalá, ha calificado como "la obra urbana más importante y más compleja realizada en València en las últimas décadas": una reurbanización integral de 2,2 kilómetros y cerca de 24 millones de euros que ha transformado de arriba abajo el eje que une el paseo de la Petxina con la calle Sant Vicent Màrtir.
Un eje renovado para seis barrios
La intervención afecta directamente a los vecinos de La Petxina, Arrancapins, Nou Moles, Patraix, Jesús y La Raïosa, barrios del sur y del centro-oeste de la ciudad que llevaban meses conviviendo con cortes, desvíos y el ruido constante de la maquinaria pesada. Las obras comenzaron el 30 de junio de 2025 con un plazo de ejecución por fases de 14 meses, una finalización prevista en el último trimestre de 2026 y un presupuesto total de 23,9 millones de euros, cofinanciados con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Next Generation. Para entender la magnitud del proyecto, basta con un dato: la intervención se extiende sobre una superficie aproximada de 100.000 metros cuadrados, cubriendo una longitud de más de dos kilómetros.
El resultado que los ciudadanos empezarán a disfrutar a partir de esta semana tiene poco que ver con la avenida que existía antes. Las aceras, que en algunos tramos no superaban el metro y cuarenta centímetros de anchura —apenas suficiente para que pasaran dos personas sin rozarse—, pasan ahora a medir entre tres y siete metros. Un cambio que no es estético, sino funcional: más espacio para los viandantes, para los carritos de bebé, para los mayores con movilidad reducida. La calle, en definitiva, devuelta a quien camina.
El nuevo esquema de circulación
La reapertura no es uniforme en todos los tramos, y conviene conocer el mapa antes de coger el coche. El nuevo esquema de circulación es el siguiente:
- Dos carriles por sentido en toda la avenida Giorgeta.
- Dos carriles por sentido desde el inicio de Pérez Galdós hasta la entrada del paso inferior.
- Un carril por sentido en el tramo del paso inferior, mientras se completa su acondicionamiento.
- Dos carriles por sentido desde la salida del paso inferior hasta el final de Pérez Galdós.
El paso inferior es, por tanto, el único punto donde la normalidad todavía espera. Su acondicionamiento obligará a cortes nocturnos de algunas horas durante las próximas semanas, aunque el impacto en la movilidad diurna será mínimo.
Lo que viene: aceras y asfalto silencioso
Reabrir al tráfico no significa que las obras hayan terminado. El Ayuntamiento lo deja claro: la fase final se concentrará en rematar las aceras pendientes y, una vez completadas, en aplicar la que quizá sea la mejora más silenciosa —en todos los sentidos— del proyecto.
Cuando finalicen las obras en su conjunto, se aplicarán un total de 54.000 metros cuadrados de asfalto fonoabsorbente, que permitirá reducir los niveles de ruido y las emisiones de CO₂ hasta un 20%, además de mejorar la seguridad. Una capa de pavimento que, a diferencia de otras mejoras visibles, actúa de forma casi invisible: simplemente, la calle suena menos. Y en un eje tan transitado como este, eso marca una diferencia real en la calidad de vida de quienes viven en los edificios que lo flanquean.
"Reabrir al tráfico es un paso muy importante, pero la obra continúa: ahora nos centramos en rematar las aceras y dejamos para el final la capa de asfalto fonoabsorbente. Queremos agradecer a vecinos y comerciantes su paciencia, porque el resultado va a merecer la pena" - Juan Giner, concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias del Ayuntamiento de València
Verde, accesible y con carril bici
Más allá del asfalto y los carriles, la transformación de Giorgeta–Pérez Galdós tiene una dimensión ambiental y de movilidad sostenible que merece destacarse. La actuación prevé la incorporación de más de 600 árboles nuevos en un total de 6.800 metros cuadrados de zonas verdes, y además se mantendrá la práctica totalidad —el 90%— de las palmeras existentes en la mediana. Se crearán tres líneas de vegetación: las dos aceras más la mediana, todas ellas con sistemas de drenaje sostenible, lo que contribuirá a ganar espacios de sombra y mayor confort térmico. A esto se suman 60 especies vegetales distintas y tres áreas de juego infantil que suman 810 metros cuadrados.
La movilidad sostenible también tiene su protagonismo: el proyecto incluye un carril bici segregado y bidireccional de 2,4 kilómetros, 15 nuevas paradas de autobús y 26 pasos de peatones. La renovación del alumbrado público —con 265 luminarias—, la red de semáforos y el alcantarillado completan una intervención que, en la práctica, equivale a construir una avenida nueva sobre el esqueleto de la anterior.
"Nos comprometimos a que la avenida estuviera abierta al tráfico para la vuelta al cole y hoy cumplimos esa palabra. Giorgeta–Pérez Galdós se está convirtiendo en una gran avenida más verde, más accesible y más amable para los vecinos" - Juan Giner, concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias del Ayuntamiento de València
Cumplir un plazo en una obra pública de esta envergadura no es lo habitual, y por eso el Ayuntamiento lo subraya. La transformación integral de Giorgeta–Pérez Galdós encara su tramo final tras catorce meses de obras. Para los vecinos que han aguantado el polvo, el ruido y los rodeos durante más de un año, la vuelta al cole no es solo el regreso de los niños a las aulas: es también, por fin, el regreso de la normalidad a su calle.


