Casi nueve meses después de la riada que devastó el área metropolitana de València el 29 de octubre de 2024, la Generalitat da uno de los pasos más ambiciosos de su plan de reconstrucción: busca en todo el mundo al mejor equipo capaz de diseñar una red de parques inundables de 1.500 hectáreas, la mayor infraestructura verde y azul de Europa hasta la fecha. El precio del contrato asciende a 6.714.358 euros y el anuncio previo del concurso ya ha sido publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), lo que abre la puerta a equipos internacionales de urbanismo, arquitectura, ingeniería y paisajismo para que presenten sus candidaturas.
La idea de fondo no es nueva —ciudades como Rotterdam o Hamburgo llevan décadas integrando el agua en su planificación urbana—, pero la escala y el contexto sí lo son. Los parques se desarrollarán en la ribera del Turia y en los barrancos del Poyo y la Saleta, precisamente los cauces que actuaron como autopistas del agua durante la DANA y que convirtieron municipios como Paiporta, Alfafar o Sedaví en escenarios de destrucción. Transformar esas mismas venas de riesgo en espacios verdes habitables es, a la vez, una apuesta urbanística y una respuesta emocional a la tragedia.
Un concurso para atraer el mejor talento global
La Generalitat no quiere un proyecto convencional. Por eso ha optado por un concurso internacional en lugar de una licitación directa, una fórmula que permite comparar propuestas creativas antes de adjudicar el trabajo. El proyecto está llamado a "vertebrar en verde toda el área metropolitana de València, a cambiar su fisonomía y a mejorar la calidad de vida de los habitantes de las poblaciones vecinas" , en palabras del comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida.
"Queremos atraer talento al más alto nivel para lograr una propuesta innovadora, sostenible y capaz de convertir este proyecto en una referencia internacional en materia de resiliencia y regeneración territorial. Buscamos las mejores ideas para transformar una zona especialmente afectada por las inundaciones en un gran espacio que nos proteja ante futuras inundaciones y que permita a la ciudadanía disfrutar de espacios verdes" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
El proceso de selección contará con un jurado de doce miembros que elegirá cinco propuestas finalistas. La ganadora servirá de base para el proyecto definitivo, aunque el proceso también contempla incorporar aportaciones de los demás finalistas, un mecanismo que busca aprovechar el talento colectivo y no desperdiciar buenas ideas por el camino. No es un concurso de ganador único; es, en cierta medida, una conversación entre visiones.
El objeto del contrato, tal como figura en el DOUE, es la elaboración del esquema director del Sistema de Parques Inundables Metropolitanos de Valencia, así como la definición de los criterios de armonización paisajística, ambiental, territorial y funcional del conjunto del sistema. En la práctica: un plan maestro que dé coherencia a toda la red y que sirva de hoja de ruta para décadas de desarrollo.
1.500 hectáreas: la dimensión que lo cambia todo
Para entender la magnitud del proyecto, conviene poner la cifra en perspectiva. El Central Park de Nueva York ocupa unas 340 hectáreas; el Retiro de Madrid, poco más de 100. Los parques inundables metropolitanos de València sumarán 1.500 hectáreas, una superficie que, según el propio Consell, lo convierte en el mayor proyecto de este tipo en Europa. Y no se trata solo de tamaño: la infraestructura está concebida para articular toda el área metropolitana, conectando municipios, usos y ecosistemas que hoy conviven de espaldas al agua.
El comisionado Mérida llegó a presentar el proyecto en Alemania , un país que también sufrió una devastación muy importante en una riada en 2021 , lo que ilustra hasta qué punto el modelo valenciano está siendo observado con interés más allá de las fronteras españolas. La resiliencia urbana frente a eventos climáticos extremos se ha convertido en una de las grandes obsesiones del urbanismo europeo del siglo XXI, y València aspira a liderar esa conversación desde el dolor.
Los primeros dos tramos, como laboratorio
Junto al concurso de diseño global, la Generalitat también ha anunciado en el DOUE la convocatoria de un segundo concurso para la redacción de los proyectos de construcción de dos tramos concretos que actuarán como proyectos piloto. Se trata de los ejes Paiporta-Alfafar y Valencia-Quart de Poblet, que forman parte del proyecto del Consell orientado a crear grandes zonas verdes en las cuencas del Turia y del barranco del Poyo que actúen también como barrera de protección ante riadas.
La elección no es casual. El tramo Paiporta-Alfafar discurre por una de las zonas urbanas más densamente pobladas del área metropolitana —y también de las más golpeadas por la DANA—. El tramo València-Quart de Poblet, por su parte, enlazará con el actual parque de Cabecera, lo que permite imaginar una continuidad verde que hoy todavía no existe. Estos dos sectores permitirán validar soluciones técnicas y acelerar la implantación del modelo antes de extenderlo al resto del sistema.
La reconstrucción como oportunidad
El Plan Endavant, marco en el que se inscribe toda esta estrategia, combina el desarrollo de iniciativas verdes con la reconstrucción de infraestructuras en las tres provincias valencianas. De las 343 iniciativas del plan, el 65% ya están iniciadas —223 en total—, de las cuales 167 están en ejecución y 56 completadas. Los parques inundables son, dentro de ese ecosistema de medidas, la pieza más visible y transformadora.
Hay algo que va más allá de la ingeniería en todo esto. La DANA de octubre de 2024 dejó una herida física y psicológica en decenas de municipios valencianos. Convertir los mismos cauces que causaron la tragedia en espacios de convivencia, biodiversidad y protección es una forma de reescribir la narrativa del territorio: de lugar del desastre a referencia europea de resiliencia. Si el concurso internacional cumple su promesa y atrae las mejores propuestas del mundo, dentro de unos años los vecinos de Paiporta o Alfafar podrán pasear por un parque que, además de embellecer su entorno, los protegerá de que la historia se repita.


