Valencia convoca su primer concurso de fotografía para preservar la memoria viva de Ciutat Vella, en homenaje al fotógrafo Toni Sanchis

El I Concurso de Fotografía Toni Sanchis premia las mejores imágenes de los seis barrios de Ciutat Vella. Plazo: 25 de septiembre.

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Una fotografía puede detener el tiempo. Y eso es exactamente lo que el Ayuntamiento de València quiere hacer con el corazón de su centro histórico. La Junta Municipal de Ciutat Vella acaba de convocar el I Concurso de Fotografía Toni Sanchis, «Mirada de la memoria de Ciutat Vella», un certamen que invita a cualquier ciudadano mayor de 18 años a retratar la identidad, las tradiciones y la vida cotidiana de los seis barrios que conforman el distrito más antiguo de la ciudad. El plazo para presentar obras cierra el próximo 25 de septiembre.

Un homenaje a una saga fotográfica centenaria

El concurso no nace de la nada. Su origen es el homenaje a Toni Sanchis, fotógrafo valenciano perteneciente a la tercera generación de una histórica familia dedicada a la fotografía, cuyo estudio situado en la calle Serranos fue durante décadas un punto de encuentro para generaciones de vecinos, además de entidades, colectivos y asociaciones festivas del distrito. Un negocio con más de un siglo de historia en el barrio del Carme que, más allá de retratos de estudio, acumuló en sus paredes la memoria visual de toda una ciudad.

Su cercanía a centros gubernativos, eclesiásticos y culturales, en pleno centro de Ciutat Vella, propició que relevantes personalidades posaran en sus estudios a lo largo de más de un siglo. Premiar la fotografía con su nombre es, en cierto modo, devolver la mirada al barrio que lo vio crecer.

Qué se puede fotografiar y quién puede participar

El concurso admite fotografías relacionadas con los seis barrios de Ciutat Vella —el Carme, el Pilar, Sant Francesc, el Mercat, la Seu y la Xerea—, y acepta propuestas que retraten tanto rincones, plazas, fachadas y espacios singulares como fiestas, celebraciones populares y actos culturales, además de retratos del vecindario y de quienes dan vida al distrito: comercio, artesanía, mundo fallero, cofradías o música. En definitiva, todo aquello que haga que Ciutat Vella sea lo que es.

Puede participar cualquier persona mayor de 18 años con un máximo de tres fotografías tomadas entre el 1 de enero de 2024 y el fin del plazo. Las imágenes deben ser originales, de autoría propia, y no haber sido premiadas, presentadas a otros certámenes ni publicadas con anterioridad. Las bases excluyen expresamente las fotografías generadas mediante inteligencia artificial, los fotomontajes y cualquier composición manipulada de forma sustancial, aunque sí se permiten ajustes básicos de luz, contraste, color o encuadre que no alteren la escena captada. Cuando aparezcan personas identificables en la imagen, será necesario aportar su autorización por escrito.

En cuanto al formato técnico, las fotografías deben presentarse con un tamaño de entre 20x25 y 40x50 centímetros, una resolución mínima de 300 píxeles por pulgada y un peso de entre 3 y 15 megabytes.

Dos formas de presentar las obras

Las propuestas pueden entregarse de dos maneras distintas. La primera, a través de la sede electrónica del Ayuntamiento de València, mediante instancia general con el Anexo I y las fotografías, enviando posteriormente el justificante a [email protected]. La segunda, de forma presencial en el registro general de entrada de la Junta Municipal de Ciutat Vella, en la plaza d'Alfons el Magnànim, de lunes a viernes de 8.30 a 14.00 horas, aportando dos sobres cerrados: uno con las fotografías y otro con el Anexo I.

Un premio, un jurado y una exposición

El jurado, designado por la propia Junta Municipal, evaluará cada obra atendiendo a su calidad técnica y artística, la originalidad de la mirada, su capacidad de transmitir emoción o identidad y su valor documental y patrimonial. No se trata, pues, solo de hacer una foto bonita: se busca la imagen que cuente algo verdadero sobre el alma de un barrio.

El fallo se hará público en noviembre y la entrega del premio —dotado con 250 euros— tendrá lugar en un acto institucional previsto para finales de ese mismo mes. La Junta Municipal contempla además organizar una exposición formada por la fotografía premiada y una selección de las obras finalistas.

En tiempos en que la imagen lo invade todo —redes sociales, algoritmos, filtros de inteligencia artificial—, un concurso que pide mirar el barrio de verdad, con los ojos abiertos y sin retoques, tiene algo de manifiesto. Quien pasee por el Carme con una cámara antes del 25 de septiembre no estará simplemente haciendo fotos: estará compitiendo por convertirse en el nuevo archivo visual de la Valencia que no quiere olvidarse de sí misma.