¿Sabe un niño valenciano de dónde viene la verdura que come en el colegio? ¿O un adulto cuántas manos intervienen entre el huerto y el mercado? Son preguntas sencillas, pero con respuestas que cada vez quedan más lejos de la vida cotidiana. Para acortar esa distancia, el Ayuntamiento de València presenta este viernes el programa TerrAlimentació, una iniciativa impulsada por el organismo municipal València Sostenible que busca fomentar hábitos alimentarios saludables y sostenibles y devolver a la ciudadanía el conocimiento de su propio sistema agroalimentario local.
Un arranque simbólico: el Mercat del Grau como escenario
La elección del día no es casual. La presentación se enmarca en el Día Mundial de la Alimentación, que se celebra cada 16 de octubre desde 1979, cuando la FAO estableció esta fecha coincidiendo con el aniversario de su fundación en 1945. Este año, la conmemoración lleva el lema "Innovar hoy para nutrir mañana" , un horizonte en el que encaja perfectamente la apuesta valenciana: no se trata de inventar nada nuevo, sino de recuperar vínculos que el ritmo urbano ha ido diluyendo.
El acto arranca a las 8:30 horas en el Mercat del Grau con un recorrido por una muestra de productos de temporada característicos de la ciudad. Un mercado de barrio como punto de partida no es un detalle menor: es un recordatorio de que la soberanía alimentaria empieza, muchas veces, a pocos metros de casa.
A lo largo de la mañana, la jornada incluirá dos mesas redondas con representantes del sector agroalimentario, la salud pública y la educación. La primera, bajo el título 'Del territorio al mercado: ¿quién alimenta València?', abordará el papel de los productores y los mercados. La segunda se centrará en la educación alimentaria y en la responsabilidad del sistema educativo ante los hábitos de las nuevas generaciones. A las 11:30 horas, Marina Castillo, técnica de gestión del conocimiento de València Sostenible, presentará oficialmente el programa. La jornada cerrará con una demostración culinaria de María Kindelán elaborada íntegramente con productos locales de temporada.
Diez meses de actividades para todos los públicos
TerrAlimentació no es un evento puntual. El programa se extenderá desde noviembre de 2026 hasta septiembre de 2027 y se articulará en cinco bloques de actividades diseñados para llegar a públicos muy distintos: escolares, familias, personas mayores y ciudadanía en general. La oferta incluirá talleres educativos, visitas a mercados municipales, sesiones específicas para familias y personas mayores, y demostraciones culinarias.
La amplitud del público objetivo revela una voluntad clara: que la transformación de los hábitos alimentarios no dependa de la edad ni del entorno familiar. Que un abuelo, una madre y un estudiante de primaria puedan, cada uno desde su realidad, entender mejor de dónde viene lo que comen y por qué importa cómo lo eligen.
Alimentación urbana: un reto global con respuesta local
Según el informe más reciente sobre seguridad alimentaria y nutrición de Naciones Unidas, el hambre afectó a 645 millones de personas en 2025 , una cifra que recuerda que los problemas alimentarios no son abstractos. En ese contexto, iniciativas como TerrAlimentació representan una escala diferente pero igualmente necesaria: no se trata de combatir el hambre en sentido estricto, sino de combatir la desconexión entre las personas y los alimentos que consumen, un fenómeno silencioso que afecta a las ciudades de todo el mundo.
La FAO lleva décadas subrayando que la ciencia, la tecnología, la creatividad y los conocimientos tradicionales pueden ayudar a mejorar la seguridad alimentaria y avanzar hacia sistemas más sostenibles. València, desde su escala municipal, toma ese mensaje y lo traduce en algo tan concreto como llevar a un grupo de escolares a un mercado de barrio, o enseñar a una familia a cocinar con lo que produce la huerta que rodea la ciudad.
TerrAlimentació llega en un momento en que la alimentación saludable y sostenible ha dejado de ser un nicho para convertirse en una prioridad política, sanitaria y educativa. Que sea un programa de casi un año de duración, con cinco líneas de actuación y vocación intergeneracional, sugiere que el Ayuntamiento de València no busca un titular fácil para el Día Mundial de la Alimentación, sino construir algo que permanezca cuando las cámaras ya no estén.


