Casi dos años después de que la dana del 29 de octubre de 2024 dejara en evidencia una grieta crítica en la capacidad de respuesta de la ciudad, Valencia da un paso concreto para no repetir el mismo error. El Ayuntamiento y Cruz Roja han firmado este miércoles un protocolo para construir el Centro Logístico de Asistencia en Emergencias (CELOG València) en el barrio de Benimaclet, una instalación que busca garantizar que, ante una próxima catástrofe, la ciudad no tenga que improvisar el reparto de suministros esenciales desde cero.
La pregunta que subyace es sencilla, aunque incómoda: ¿cómo puede una ciudad de casi un millón de habitantes no disponer de un centro logístico propio para gestionar emergencias? La respuesta llegó de la peor manera posible aquella noche de octubre. La DANA afectó principalmente a la Comunidad Valenciana a partir del 29 de octubre de 2024, y causó entre 240 y 248 fallecidos y daños materiales estimados en torno a los 10.700 millones de euros. Las pedanías del sur de Valencia —Forn d'Alcedo, Castellar-l'Oliveral y La Torre— quedaron gravemente afectadas, y el centro operativo de Cruz Roja, ubicado en el municipio vecino de Picanya, resultó tan dañado por la inundación que su capacidad para distribuir ayuda humanitaria quedó seriamente comprometida.
Un solar en Benimaclet, entre bomberos y deportistas
El nuevo centro se levantará sobre una parcela municipal de 2.563,30 metros cuadrados situada en el número 10 de la calle Daniel Balaciart, encajada entre el Parque de Bomberos de la Zona Norte y el polideportivo de Benimaclet. La elección del emplazamiento no es casual: se trata de una ubicación estratégica que facilita la coordinación entre servicios de emergencia y que, según ha subrayado la alcaldesa María José Catalá, reúne una condición que en octubre de 2024 se reveló como fundamental.
"Valencia ganará soberanía logística para poder garantizar una respuesta inmediata ante una situación de emergencia" - María José Catalá, alcaldesa de Valencia
Catalá también recordó que la dana dejó inoperativo el centro de Cruz Roja en Picanya, "cuya capacidad de respuesta quedó mermada por la inundación", lo que dificultó el reparto de suministros de primera necesidad en los días más críticos. La nueva instalación, por el contrario, se emplaza en una zona expresamente catalogada como segura y no inundable, con accesos adecuados para movilizar y distribuir recursos con rapidez hacia cualquier punto de la ciudad que lo requiera.
Cómo se construirá y quién paga qué
El protocolo firmado este miércoles establece un reparto claro de responsabilidades. Cruz Roja asumirá la redacción de los proyectos técnicos, la solicitud de las autorizaciones pertinentes y la construcción y apertura del CELOG al uso público. Una vez aprobada la modificación urbanística necesaria —que deberá atribuir a la parcela un uso dotacional asistencial—, la organización solicitará una concesión demanial directa por un plazo máximo de 75 años.
Por su parte, el Ayuntamiento se compromete a tramitar con la mayor diligencia posible la autorización demanial a precario, la licencia provisional de obras, la modificación de planeamiento, la concesión demanial directa y los títulos habilitantes urbanísticos y ambientales definitivos. En la práctica, el municipio cede el suelo y agiliza la burocracia; Cruz Roja construye y gestiona.
Operativo antes del verano de 2026
El secretario provincial de Cruz Roja, José Enrique Lechiguero, ha avanzado que el objetivo es que el CELOG esté operativo en el primer trimestre del próximo año, previsiblemente entre febrero y marzo. Un plazo que, si se cumple, significaría que Valencia contará con esta infraestructura antes de que se cumpla año y medio desde la catástrofe que la hizo necesaria.
"La previsión es que el nuevo centro logístico esté operativo en el primer trimestre del año que viene, entre los meses de febrero y marzo" - José Enrique Lechiguero, secretario provincial de Cruz Roja Valencia
La dana del 29-O obligó al Ayuntamiento de Valencia a movilizar un total de 52 millones de euros desde noviembre de 2024 para hacer frente a la reconstrucción y a las actuaciones de emergencia. El CELOG, en ese contexto, no es solo una obra más: es la constatación de que la ciudad aprendió, a un coste terrible, que la logística de emergencias no puede depender de infraestructuras situadas fuera de su perímetro ni vulnerables a los mismos fenómenos climáticos que deben combatir. Un centro permanente, seguro y bien comunicado puede marcar la diferencia entre el caos y una respuesta coordinada cuando el tiempo, literalmente, corre en contra.

