El Ayuntamiento de València dio un paso fiscal relevante este martes al aprobar provisionalmente en pleno la modificación de sus Ordenanzas Fiscales, las normas que rigen todos los impuestos, tasas y precios públicos del municipio de cara a 2027. El acuerdo no llegó sin polémica: mientras el gobierno local defiende un ahorro histórico para los ciudadanos, la oposición apunta en dirección contraria y coloca sobre la mesa una cifra incómoda: Valencia es la capital de provincia con la tasa de basuras más cara de toda España, con una cuota media que supera los 287 euros por vivienda al año, según datos comparativos entre las principales ciudades españolas.
Apoyo fiscal a la discapacidad, entre los cambios más destacados
Entre las novedades de las ordenanzas aprobadas, sobresalen medidas orientadas a apoyar fiscalmente a las entidades dedicadas a la atención e integración laboral de personas con discapacidad. Estas organizaciones quedarán exentas de la tasa de vados, un gravamen que afecta al uso de las aceras para acceso de vehículos. Además, quienes realicen obras en centros especiales de empleo se beneficiarán de una bonificación del 50% en el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). Son medidas modestas en términos presupuestarios, pero de notable impacto simbólico y práctico para un sector que trabaja a menudo con márgenes muy ajustados.
La concejala delegada de Hacienda, María José Ferrer Sansegundo, fue la encargada de defender el conjunto del paquete fiscal. En su intervención, subrayó la continuidad de medidas ya vigentes que el gobierno municipal considera el eje de su política tributaria: la reducción del 20% en el tipo general del IBI urbano, la ampliación de bonificaciones del 60% o el 90% para familias numerosas en ese mismo impuesto, la bonificación del 95% en la plusvalía por causa de muerte, la bajada del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, o una rebaja del 50% en la tasa de alcantarillado y colectores.
"Estas ordenanzas fiscales consolidan y mantienen la mayor rebaja fiscal de la historia hecha para vecinos y comerciantes" - María José Ferrer Sansegundo, concejala delegada de Hacienda del Ayuntamiento de València
Según sus cálculos, el conjunto de estas medidas representa para la ciudadanía un ahorro de, al menos, 52,4 millones de euros anuales. Una cifra que, sin embargo, la oposición no está dispuesta a aceptar sin rebatir.
La tasa de basuras, el epicentro del conflicto
Si hay un punto que concentró la mayor carga crítica en el debate, fue la tasa de gestión de residuos. Valencia encabeza el ranking nacional de capitales comparables con la cuota de basuras más elevada, situándose en 292,86 euros anuales por vivienda tipo, frente a los 43,80 euros que pagan en León, la ciudad donde menos se abona. La diferencia es tan llamativa que casi resulta difícil de creer que ambas ciudades estén sujetas a la misma legislación estatal.
El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Borja Sanjuán, no desaprovechó la ocasión. Recordó que la tasa ha supuesto un desembolso de unos 141 euros por familia en concepto de tasa municipal, mientras que los hoteles abonarían apenas unos 300 euros, cuestionando así la proporcionalidad del reparto entre hogares y establecimientos turísticos. La nueva tasa ha incrementado la desigualdad entre ciudadanos españoles según el municipio en el que residen, con una cuota media nacional de 122 euros , lo que deja a los valencianos muy por encima de ese umbral.
"Los valencianos y valencianas pagan la tasa de basuras más alta de toda España" - Borja Sanjuán, portavoz del Grupo Municipal Socialista
Ferrer Sansegundo replicó atribuyendo esta situación al "basurazo impuesto por el gobierno central", en referencia a la Ley de Residuos de 2022. Esa norma obliga a los municipios a que la tasa cubra la totalidad del coste del servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos, sin que pueda ser deficitaria. En la práctica, eso obligó a muchos consistorios a crear o elevar drásticamente este tributo, y Valencia no fue la excepción.
La tasa turística: una demanda que no para de crecer
Otro de los asuntos que sobrevoló el pleno fue la reclamación, tanto del PSPV como de Compromís, de implantar una tasa turística en la ciudad. Sanjuán lo planteó con una imagen contundente: "Estamos pagando los servicios de los turistas porque la ciudad se está convirtiendo en un parque temático". La concejala de Compromís, Eva Coscollá, abundó en la misma idea y lamentó que el vecindario asuma en solitario, con unos 46 millones de euros anuales en concepto de tasa de basuras, los costes de una ciudad sometida a una intensa presión turística.
Coscollá también cuestionó de raíz el relato de la "rebaja fiscal" que defiende el equipo de gobierno: "De ser así, València no estaría entre los ayuntamientos que más ingresa por impuestos". Fue más allá al calificar los beneficios fiscales de "rebaja selectiva que solo beneficia a los barrios más ricos", una afirmación que el gobierno local no compartió pero que tampoco desactivó con cifras concretas en el debate.
La EMT, otro frente abierto en el pleno
El hemiciclo también acogió un debate sobre la sexta modificación del Presupuesto General por créditos extraordinarios. En ese punto, la concejala socialista Elisa Valía criticó que una parte significativa del montante total se destinará a amortizar la deuda que la Generalitat Valenciana mantiene con la Empresa Municipal de Transportes (EMT). El concejal de Compromís Giuseppe Grezzi denunció el deterioro progresivo del servicio, mientras que el concejal delegado de Movilidad y presidente de la EMT, Jesús Carbonell, trasladó la responsabilidad a la mala gestión de las ayudas estatales al transporte público.
La aprobación de las ordenanzas es, por ahora, provisional. El texto deberá pasar por el preceptivo periodo de exposición pública antes de su aprobación definitiva, lo que deja abierta una ventana —aunque estrecha— para que los grupos municipales o los propios ciudadanos presenten alegaciones. En una ciudad donde el debate fiscal ha dejado de ser un asunto técnico para convertirse en un termómetro político de primer orden, es probable que el pulso entre gobierno y oposición por el relato de quién paga más y por qué continúe mucho más allá del pleno de hoy.


