Valencia aprueba en primera lectura un presupuesto de 1.361 millones para 2027, el mayor de su historia, entre la bronca de la oposición y las quejas vecinales por la tasa de basuras

El Pleno de Valencia da luz verde inicial a las cuentas de 2027, un 8,8% más que el año anterior, con los votos de PP y Vox y el rechazo de PSOE y Compromís.

 - Actualizado a 30/10/2026 15:40

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Pleno de Valencia
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El Ayuntamiento de València tiene presupuesto para 2027, al menos en su primera lectura. El Pleno Municipal aprobó este viernes de forma inicial las cuentas municipales del próximo ejercicio, con el respaldo de los grupos de gobierno —PP y Vox— y el voto en contra de los grupos de la oposición, Compromís y PSPV-PSOE. El presupuesto asciende a 1.361,14 millones de euros, lo que supone un incremento de 110 millones respecto al ejercicio actual, un 8,8% más. Si se suman las partidas de los organismos autónomos y las empresas públicas municipales, el presupuesto consolidado se eleva hasta los 1.580,35 millones de euros, 165 millones más que en 2026, un aumento del 11,7%.

Para poner la cifra en perspectiva: el presupuesto de 2026, que ya fue calificado como "el mayor de la historia" de la ciudad, ascendía a 1.250,9 millones de euros. En apenas un año, las cuentas dan un salto de más de cien millones, lo que convierte al presupuesto de 2027 en el más ambicioso que haya presentado jamás el consistorio valenciano. Una muestra de crecimiento que, sin embargo, no ha convencido a nadie en la bancada de la oposición.

Un proceso con pasos contados

La aprobación de este viernes es solo el primer peldaño de un procedimiento administrativo que aún tiene recorrido. Tras el voto favorable en sesión plenaria, el Ayuntamiento publicará el anuncio correspondiente en el Boletín Oficial de la Provincia de Valencia (BOP) y pondrá el expediente a disposición del público durante 15 días hábiles. Durante ese plazo, cualquier ciudadano, entidad social, asociación vecinal o partido político podrá presentar enmiendas, reclamaciones y sugerencias ante el Pleno.

Si nadie presenta reclamaciones, el presupuesto quedará aprobado definitivamente de forma automática, sin necesidad de nueva votación. Si, en cambio, se formulan alegaciones, el Pleno tendrá que resolverlas en el plazo de un mes desde el día siguiente a la finalización del periodo de exposición pública, y entonces se procederá a la aprobación definitiva con las modificaciones que correspondan. Es decir, la ciudadanía tiene ahora una ventana abierta para influir en las cuentas de su ciudad.

Voces del barrio: la calle Sant Vicent y el «tasazo» de la basura

Antes de que arrancara el debate político, el Pleno escuchó a dos representantes de entidades ciudadanas, una práctica que recuerda que los presupuestos no son solo números, sino decisiones con impacto directo en la vida cotidiana de los vecinos. Miguel Sánchez Valdés, de l'Associació de Veïns de la Roqueta, se refirió a cuatro asuntos pendientes en su barrio: la calle de Sant Vicent, el mercado Jerusalén, los presupuestos participativos y el monasterio de La Roqueta.

"De los dos primeros hay algo en estos presupuestos, de los otros ya veremos" - Miguel Sánchez Valdés, representante de l'Associació de Veïns de la Roqueta

El representante vecinal fue especialmente crítico con los plazos de la actuación en Sant Vicent, lamentando que "podría haberse actuado en este mandato si se hubiera agilizado la redacción de proyectos", pero que la dilación dejó a los barrios de siempre en segundo plano frente a los denominados barrios "premium".

Francisco Rodríguez Baixauli, de la Unión de Consumidores de València, centró su intervención en la tasa de recogida de residuos sólidos urbanos, señalando el malestar que trasladan numerosas familias valencianas ante una tasa que, según denunció, se encuentra entre las más elevadas del territorio nacional, y que agrava la situación económica en un contexto de inflación y subida del coste de la vivienda, la energía y el transporte.

La oposición: de la vivienda sin ejecutar al «desgobierno»

El turno político deparó un debate encendido. La concejala socialista Maite Ibáñez cargó contra el equipo de gobierno con un argumento concreto y difícil de rebatir en términos de gestión: en materia de vivienda, uno de los problemas más acuciantes de la ciudad, solo se habría ejecutado el 10% del presupuesto de 2026. Ibáñez advirtió, además, que el plan de vivienda que dejó el anterior gobierno progresista está llegando a su fin, con la última promoción ya en las etapas finales de ejecución.

"Son el resultado del desgobierno y de la inestabilidad del Ayuntamiento de Valencia" - Maite Ibáñez, concejala del Grupo Municipal Socialista

La concejala también apuntó a otras carencias del mandato, como las actuaciones pendientes en Pérez Galdós, el Corredor Verde o la plaza de l'Ajuntament, y acusó al gobierno de vender un crecimiento presupuestario que, a su juicio, se explica en gran medida por la aportación del Gobierno de España. Cerró su intervención fustigando la tasa de basuras, que calificó de "tasazo" que convierte a los vecinos de València en los que "más pagan de toda España".

Por su parte, Eva Coscollà, del Grupo Municipal Compromís, también tomó la palabra para criticar las cuentas presentadas, aunque su intervención quedó recogida de forma parcial en el acta de la sesión.

Un minuto de silencio antes del debate

No todo fue bronca política. Antes de iniciarse el debate presupuestario, la corporación guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) y en solidaridad con sus familiares. Un gesto que, por un momento, unió a todos los grupos en torno a algo más importante que los números.

El reloj del proceso presupuestario empieza a correr ahora. Las próximas semanas dirán si los valencianos y sus organizaciones aprovechan el periodo de exposición pública para dejar su huella en unas cuentas que, con más de 1.360 millones de euros sobre la mesa, marcarán el rumbo de la ciudad durante el año que viene, y que llegan, no es un detalle menor, justo en el año previo a las elecciones municipales de mayo de 2027.