Rellenar la botella de agua de camino al trabajo, al salir del colegio o mientras se pasea por un parque. Lo que hasta hace poco parecía un privilegio de unas pocas zonas céntricas de València está a punto de llegar a seis barrios más de la ciudad. El Ayuntamiento ha aprobado la instalación de 11 nuevos puntos de suministro de agua declorada y atemperada para relleno de botellas de uso personal —las conocidas como fuentes PUSDAR— en los distritos de Sant Llorenç, Malva-rosa, els Orriols, Montolivet, Benimaclet y la Saïdia. Lo más singular de esta iniciativa no es solo la tecnología que incorporan, sino quién ha decidido dónde van: los propios vecinos.
Un mapa trazado por la ciudadanía
La iniciativa nace directamente de los Presupuestos Participativos 2025-2026, impulsados a través de la estrategia municipal VLC Participa. La ciudadanía se movilizó en cada barrio para solicitar fuentes más eficientes cercanas a sus zonas verdes y zonas públicas y, tras las votaciones, resultaron elegidas 11 ubicaciones estratégicas: una en Sant Llorenç, dos en Malva-rosa, una en Orriols, cuatro en Montolivet, dos en Benimaclet y una en la Saïdia. No fue una decisión técnica tomada en un despacho, sino el resultado de un proceso de participación vecinal que se ha traducido en infraestructura concreta.
La inversión total aprobada asciende a 228.845,02 euros IVA incluido, con un plazo de ejecución previsto de cinco meses desde la adjudicación. Una cifra que, repartida entre once puntos de suministro, supone aproximadamente 20.800 euros por fuente instalada y en funcionamiento.
Agua fría, filtrada y sin tocar nada
Las nuevas infraestructuras no son fuentes convencionales. Cuentan con una estructura de acero inoxidable con cierre de seguridad antivandálico que permite el rellenado automático de botellas, incorporan un refrigerador con capacidad de 120 litros adaptado al clima de la ciudad, que enfría el agua tras un proceso de doble filtración y desinfección mediante luz ultravioleta, y además incluyen un sistema de generación de ozono para la desinfección automática de la boquilla. Dicho de otro modo: cada vez que alguien retira su botella, la fuente se autodesinfecta. Sin pulsadores. Sin contacto.
Una de las grandes ventajas que distinguen a las fuentes PUSDAR de València respecto a las de otras ciudades es que el agua se dispensa fría, lo que las ha convertido en una herramienta fundamental para hacer frente al calor. En un contexto de veranos cada vez más extremos, ese detalle deja de ser un lujo para convertirse en una cuestión de salud pública.
Las fuentes refrigeradas no generan ruido ni vibraciones ni humos ni gases, y suponen una reducción de la huella de carbono al potenciar el consumo público y la reutilización de las botellas y los envases.
El éxito de las 77 fuentes anteriores, el aval de las nuevas
Esta nueva fase no llega al vacío. Las fuentes PUSDAR son un servicio gratuito del consistorio que ya cuenta con 77 instalaciones urbanas en funcionamiento, resultado de sucesivas ampliaciones impulsadas por la Concejalía del Ciclo Integral del Agua. La red ha ido creciendo de forma sostenida: de las primeras 25 unidades a las 54, luego a las 77, y ahora con 11 más en camino.
"La prioridad es seguir acercando a la ciudadanía un servicio público de agua potable de la máxima calidad en entornos de alta concurrencia diaria, como parques, colegios o centros de salud" - Carlos Mundina, concejal delegado del Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de València
El concejal también destacó que esta nueva fase "viene avalada por la excelente acogida de las 77 unidades PUSDAR que ya están en funcionamiento en la ciudad y que se han consolidado como un rotundo éxito de consumo". Los datos respaldan esa lectura: los representantes municipales analizaron con los responsables de EMIVASA la respuesta ciudadana que han tenido las fuentes de agua filtrada, fría y gratuita instaladas por toda la ciudad, cuya capacidad de generación es de 120 litros de agua filtrada y refrigerada a la hora.
Sostenibilidad y adaptación climática, en el horizonte
Detrás de cada fuente hay también una declaración de intenciones municipal. Según el propio concejal Mundina, con esta inversión "València avanza hacia la modernización de sus infraestructuras urbanas, ayudar a minimizar los efectos de las olas de calor en la ciudadanía, y en la adaptación de los servicios públicos esenciales a escenarios medioambientales cada vez más exigentes, de acuerdo con las directivas europeas de sostenibilidad".
La red PUSDAR encarna, en el fondo, una idea tan sencilla como poderosa: que el agua de calidad no debería ser un producto de supermercado envuelto en plástico, sino un servicio público accesible en la calle, en el parque, frente al centro de salud. Con estos 11 nuevos puntos, Valencia sumará 88 fuentes de agua gratuita en funcionamiento, consolidando uno de los modelos de suministro urbano más avanzados del país, y lo hará con la legitimidad de haber sido los vecinos quienes, esta vez, eligieron exactamente dónde ponerlas.

