La Generalitat Valenciana destina más de 700.000 euros a los 'bous al carrer' tras batir el récord histórico de festejos en 2025

El Consell apoya con una inversión sin precedentes una tradición que en 2025 alcanzó 9.542 autorizaciones en casi la mitad de los municipios valencianos.

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Bous al carrer en Vilafamés en una imagen de archivo
Bous al carrer en Vilafamés en una imagen de archivo
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Casi la mitad de los municipios de la Comunitat Valenciana celebró festejos de bous al carrer el año pasado. No es un dato menor: son 266 localidades donde el toro en la calle no es un espectáculo ocasional, sino parte del tejido social, económico y festivo de la comunidad. Con ese telón de fondo, el Consell ha decidido respaldarlo con dinero: más de 700.000 euros incluidos en los Presupuestos de la Generalitat para 2026, la mayor apuesta económica realizada hasta ahora a través de la Dirección General de Interior.

Un récord que obliga a actuar

Los números hablan por sí solos. La Conselleria de Emergencias e Interior autorizó un total de 9.542 festejos de bous al carrer durante 2025, la cifra más alta desde 2007, primer ejercicio del que existen registros. Para entender la magnitud del dato: en 2025 se superó incluso el techo alcanzado en 2017, cuando se contabilizaron 9.512 festejos taurinos, con 407 actos más que en el ejercicio precedente y un incremento del 4,4%.

A lo largo del pasado ejercicio se celebraron festejos taurinos en 254 de los 365 días del año, concentrándose principalmente en los meses de agosto (3.748), septiembre (1.406) y julio (1.065). En otras palabras: durante casi todo el año, en algún punto del territorio valenciano, hubo un toro en la calle.

Por provincias, Castellón continúa siendo la que más festejos celebró, con 5.125 (el 54%), seguida de Valencia, con 3.599 (38%), y de Alicante, con 818 (el 8%). De los 266 municipios participantes, 126 pertenecen a Castellón, provincia en la que el 93,3% de sus localidades acogió este tipo de festejos.

"En 2025 hubo 254 días con festejos taurinos en alguna localidad de nuestro territorio y se batió el récord histórico de festejos, con 9.542 autorizaciones, superando el máximo alcanzado en 2017. Unas cifras que reflejan un ecosistema que mueve riqueza, genera actividad económica y oportunidades" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana

El dinero, repartido con criterio

La inversión no llega en forma de un único cheque en blanco. El Consell ha diseñado un reparto por partidas que busca atender distintas necesidades del sector, desde las más urgentes hasta las estructurales. La apuesta más llamativa es la creación de una partida completamente nueva: 60.000 euros específicamente para municipios de menos de 2.000 habitantes, con el objetivo explícito de que ningún ayuntamiento pequeño se quede sin poder celebrar sus festejos por falta de recursos.

El grueso de la inversión se distribuye de la siguiente manera:

  • 250.000 euros para facilitar la adaptación de los municipios al nuevo Reglamento de bous al carrer.
  • 150.000 euros para las escuelas de recortadores, modalidades taurinas de amplio arraigo popular.
  • 120.000 euros para actuaciones de promoción y mejora de la seguridad en festejos taurinos tradicionales.
  • 100.000 euros destinados a plazas de toros permanentes de tercera categoría.
  • 60.000 euros para ayudar a municipios de menos de 2.000 habitantes.
  • 50.000 euros para la divulgación de festejos taurinos.

La mención expresa a los pueblos pequeños no es casual. En muchos municipios del interior valenciano, donde la despoblación es una amenaza real y constante, los festejos taurinos funcionan como un ancla: atraen visitantes, generan consumo local y mantienen viva una identidad colectiva que de otro modo correría el riesgo de diluirse.

Un nuevo reglamento para una tradición que mira al futuro

Junto a la inversión económica, el Consell impulsa también un nuevo marco legal. El nuevo Reglamento de bous al carrer entrará en vigor el 1 de enero de 2027 e introduce cambios significativos tanto en materia de seguridad como de bienestar animal. Entre las novedades más destacadas figuran la implantación de inspecciones técnicas periódicas para los cadafals y graderíos, la actualización de los medios sanitarios disponibles en los festejos y la mejora de las condiciones de los chiqueros y corrales.

El conseller Valderrama ha insistido en que el texto ha sido elaborado con un amplio proceso de participación: reuniones con todos los actores del sector y una consulta pública que permitió incorporar muchas de sus propuestas. La idea, según ha subrayado, es que el reglamento sea "de todos y para todos", una fórmula que busca desactivar tensiones en un ámbito que históricamente ha generado debate entre detractores y defensores de la tauromaquia.

"Estamos demostrando con hechos que creemos en este sector, y lo apoyamos desde el respeto a la tradición, pero también desde la modernización, la seguridad y el compromiso con los municipios, las peñas, los ganaderos y todas las personas que hacen posible que los 'bous al carrer' sigan siendo una de las manifestaciones festivas más importantes de la Comunitat Valenciana" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana

Tradición, identidad y economía: tres caras de una misma moneda

El debate sobre los festejos taurinos raramente se libra en terreno neutral. Sin embargo, más allá de las posiciones ideológicas, los datos de participación revelan una realidad difícil de ignorar: se trata de una actividad profundamente arraigada que, lejos de languidecer, crece año tras año. El conseller Valderrama ha subrayado que este nuevo récord de actos taurinos "da muestra del gran arraigo que tienen estas manifestaciones festivas en todo el territorio de la Comunitat Valenciana".

La apuesta del Consell para 2026 combina, en definitiva, tres vectores: respaldo económico directo a los municipios, modernización del marco regulador y reconocimiento institucional de una tradición que, según los datos, sigue siendo una de las señas de identidad más vivas —y más extendidas— de la sociedad valenciana. Si la tendencia se mantiene, el próximo año podría volver a batirse un récord que, hasta hace poco, parecía imbatible.