El Ayuntamiento de Valencia ha sellado el futuro de uno de sus centros de día para mayores durante los próximos cuatro años. La Junta de Gobierno Local ha adjudicado el contrato de gestión integral del Centro de Día "La Purísima" a la mercantil Eulen Servicios Sociosanitarios SA por un importe de 3.364.800,65 euros, lo que equivale a algo más de 3,3 millones de euros para un período de cuatro años. Una cifra que, repartida en el tiempo, supone cerca de 840.000 euros anuales destinados a la atención de las personas mayores que más lo necesitan.
Un concurso con nueve aspirantes y un solo ganador
No fue una decisión sencilla ni tomada a puerta cerrada. El concurso público convocado por el consistorio atrajo la participación de un total de nueve empresas, lo que refleja el peso creciente del sector de los servicios sociosanitarios en España. Tras evaluar todas las ofertas según los criterios establecidos en el pliego de condiciones, la Mesa de Contratación del Ayuntamiento propuso a Eulen Servicios Sociosanitarios como la propuesta más ventajosa. Una empresa con trayectoria acreditada en la gestión de recursos para personas en situación de dependencia, que competía en un mercado cada vez más profesionalizado y exigente.
Los Centros de Día para Personas Mayores de Valencia son un recurso público municipal, de gestión privada, que ofrece un programa de atención especializada diurna a personas mayores que precisan de ayuda para la realización de las actividades básicas o instrumentales de la vida diaria, con el objeto de mantener, preservar y mejorar la funcionalidad de los usuarios y servir de apoyo a la familia. Ese es exactamente el modelo que se perpetúa con esta nueva adjudicación.
50 plazas para tres barrios de Valencia
El Centro de Día Municipal para Personas Mayores Dependientes La Purísima se encuentra ubicado en el Azagador de Alboraya, 20, en el distrito de Benimaclet, y opera de lunes a viernes en horario de 8 a 19 horas. Además, abre 20 fines de semana al año para atender casos de gran deterioro social y sanitario, una señal de que su actividad no entiende de calendarios cuando la necesidad apremia.
El centro dispone de 50 plazas para personas mayores dependientes y da cobertura a quienes son derivados desde los Centros Municipales de Servicios Sociales de Ciutat Vella, Benimaclet y Salvador Allende. Tres demarcaciones territoriales con realidades sociales diversas que convergen en un mismo espacio de cuidado. No se trata de un recurso menor: para muchas familias valencianas, este centro es la diferencia entre poder conciliar y verse desbordadas.
El servicio de centro de día de atención a personas mayores es un recurso social que ofrece, durante el día, una atención integral a las personas mayores en situación de dependencia para la realización de las actividades básicas de la vida diaria, y que precisan atención de carácter asistencial, rehabilitador y biopsicosocial, con el fin de mejorar o mantener su nivel de autonomía personal.
Más que asistencia: un apoyo para las familias cuidadoras
El perfil de usuario al que se dirige este tipo de centros son personas mayores de 60 años que desean permanecer en su núcleo de convivencia pero precisan una atención y recursos especializados, debido a deficiencias propias de su edad, problemática específica de carácter psicosocial o pérdida de facultades físicas, psíquicas y/o sociales. Una definición técnica que, traducida a la realidad cotidiana, habla de abuelos y abuelas que quieren seguir en casa, cerca de los suyos, pero que necesitan más de lo que una familia puede ofrecer en solitario.
La concejala Paula Llobet subrayó precisamente esa doble dimensión del servicio al valorar la adjudicación:
"Ofrecer a las personas mayores una atención especializada, asistencial y rehabilitadora que incida en una mejora de sus condiciones de vida, y en la prevención del deterioro asociado a la edad" - Paula Llobet, concejala de Personas Mayores del Ayuntamiento de Valencia
Llobet también puso el foco en algo que con frecuencia queda en segundo plano del debate público: los cuidadores familiares. Reconoció que recursos como La Purísima constituyen "un apoyo a familiares que asumen los cuidados", una realidad invisible pero masiva, la de las personas —en su mayoría mujeres— que organizan su vida laboral y personal alrededor del cuidado de un familiar mayor. Este tipo de servicio proporciona a los familiares o personas cuidadoras el apoyo y la orientación necesaria para facilitar su atención, favoreciendo la permanencia de las personas mayores en su ambiente familiar y social.
Con esta adjudicación, Valencia garantiza la continuidad de un servicio que, plaza a plaza, construye una red de protección para quienes han llegado a la etapa más vulnerable de la vida. Cuatro años de contrato son también cuatro años de certidumbre para las familias que dependen de él.


