Una alquería del siglo XVI que fue molino de agua renace en Orriols: el Ayuntamiento da el primer paso para convertirla en biblioteca

Valencia destina 45.700 € a limpiar y consolidar la Alqueria d'Albors, patrimonio histórico del siglo XVI, para convertirla en biblioteca municipal.

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L'Alqueria d'Albors
L'Alqueria d'Albors
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Un edificio que nació como molino de agua al servicio de un monasterio en el siglo XVI, sobrevivió a la desamortización del siglo XIX y acabó convertido en vivienda, está a punto de vivir su transformación más inesperada: el Ayuntamiento de València ha dado el primer paso para convertir la Alqueria d'Albors, en el barrio de Orriols, en una biblioteca municipal. El Servicio de Acción Cultural ha adjudicado el contrato de trabajos previos a su rehabilitación integral por un importe de 45.739 euros (IVA incluido), firmado el pasado 30 de junio mediante contrato menor.

La actuación no es, todavía, la gran rehabilitación. Es algo más modesto pero imprescindible: limpiar, desescombrar y asegurar el inmueble para que los técnicos puedan trabajar con garantías. Sin este saneamiento previo, ningún proyecto de rehabilitación podría siquiera redactarse. El plazo de ejecución es de tres meses, lo que sitúa el fin de estos trabajos preparatorios en el otoño de 2026.

Qué incluye la intervención

Los trabajos contratados abarcan varias tareas concretas: apertura de huecos en el vallado perimetral para acceder a las zonas que requieren intervención, desbroce y limpieza de espacios sin edificar, retirada de escombros y residuos de construcción acumulados y, llamativamente, la instalación de una red antipalomas en los huecos de fachada que permanecen sin tabique. Un detalle menor, quizás, pero que ilustra bien el estado de abandono parcial en que se encuentra esta parte del conjunto.

"Esta adecuación del espacio es el primer paso para la ampliación de la biblioteca del barrio de Orriols, una nueva infraestructura que permitirá a los vecinos disfrutar de un equipamiento cultural adaptado a las necesidades de los usuarios." - José Luis Moreno, concejal de Patrimonio y Acción Cultural del Ayuntamiento de València

El edil añadió que el objetivo es que la Alqueria d'Albors "siga siendo un espacio vivo, lleno de actividades culturales y sociales para los vecinos", subrayando que este contrato es un impulso más para que la rehabilitación integral sea, finalmente, una realidad.

Una demanda histórica del vecindario

Orriols lleva años reclamando una biblioteca a la altura de sus necesidades. El barrio cuenta actualmente con una biblioteca municipal instalada en el propio conjunto de la Alqueria d'Albors, pero el espacio disponible no responde a las exigencias funcionales y tecnológicas que se le piden hoy a un equipamiento bibliotecario moderno. La parte del edificio que ahora se acometerá es precisamente la que permitirá ampliar esa biblioteca existente.

El conjunto de la Alqueria d'Albors ya alberga, en las partes rehabilitadas anteriormente, el Centro Municipal de Juventud, la Universidad Popular y el Centro Cultural y Biblioteca del barrio. La nueva intervención completaría así un polo cultural que, paradójicamente, lleva décadas creciendo dentro de un edificio que en origen no tenía nada que ver con la cultura: era un molino.

Cinco siglos de historia en un solar de Orriols

La Alqueria d'Albors es mucho más que un edificio viejo con valor sentimental. Está reconocida como Bien de Relevancia Local (BRL), una figura de protección patrimonial que reconoce su importancia histórica, arquitectónica y paisajística. La alquería y el antiguo molino de Sant Miquel han formado una unidad residencial, agrícola y molinera desde la Baja Edad Media, en un entorno de huerta marcado a partir del siglo XVI por la presencia del cercano Monasterio de Sant Miquel dels Reis.

Sus orígenes son medievales tardíos, y es posible que el molino incluso se remonte al período islámico anterior al siglo XIII. En cualquier caso, durante los siglos XIV y XV formó parte del patrimonio del monasterio de Sant Bernat de l'Horta y, a comienzos del siglo XVI, pasó a integrarse en los bienes del monasterio de Sant Miquel dels Reis.

En los siglos XVII o XVIII, esta antigua granja medieval fue considerablemente reformada y se construyó la alquería actual, un conjunto de tres viviendas adosadas alineadas al borde del antiguo camino. El conjunto fue afectado en la década de 1830 por el proceso de Desamortización de bienes eclesiásticos llevado a cabo por el Estado español y fue subastado, posiblemente de forma separada. Fue entonces cuando adoptó el nombre de Albors, el apellido de la familia que pasó a ser propietaria.

Hoy, la alquería y el molino están completamente inmersos en el tejido urbano, en la zona más septentrional del barrio de Orriols, afectados de forma notable por el paso de la Ronda Nord de València a escasos metros del edificio. Ese contraste entre la autopsia del pasado y el rugido del tráfico contemporáneo quizás sea la imagen más elocuente de lo que está en juego: un fragmento de la Valencia medieval resistiendo, piedra a piedra, en mitad de la ciudad moderna.

Con los trabajos de limpieza y consolidación ya en marcha, el siguiente paso será la redacción del proyecto de rehabilitación integral. Solo entonces comenzará la transformación definitiva de este viejo molino en el equipamiento cultural que el vecindario de Orriols lleva tiempo esperando.