Cuando una tradición de más de 180 años se cruza con un eclipse solar total, algo insólito sucede: los caballos paran. La playa de Pinedo, pedanía del sur de València, vive esta semana una edición histórica de sus Corregudes de Joies, la competición ecuestre más antigua y singular de la Comunitat Valenciana, que este miércoles 12 de agosto hará una pausa forzada —y nunca vista— para ceder el protagonismo al cielo.
La coincidencia del eclipse solar total previsto para este miércoles con el horario de las carreras ha llevado a la organización a suspender la jornada por motivos de seguridad. Con motivo del eclipse solar total previsto para el miércoles 12 de agosto, la organización ha decidido suspender la programación prevista para la jornada con el objetivo de garantizar la seguridad de las personas participantes, equipos y público. Una decisión que, aunque excepcional, es también coherente con el espíritu de una fiesta que pone siempre por delante el bienestar de personas y animales.
Una carrera de siglos en la arena
Durante el siglo XVIII, las Corregudes de Joies se celebraban en la huerta al ritmo del tabalet y la dolçaina. Lo que empezó como un duelo entre labradores de l'Horta valenciana para demostrar quién tenía el caballo más veloz se ha convertido hoy en uno de los eventos culturales y deportivos más emblemáticos del verano en València. Históricamente, la mayoría de los pueblos de la comarca de l'Horta Sud celebraban en sus huertas esta peculiar carrera de caballos. En la actualidad, Pinedo es la única población valenciana que sigue disfrutando de la Correguda de Joies durante sus fiestas patronales.
Y no es un mérito menor. Pinedo se alza como la única población valenciana que ha continuado con esta tradición de manera ininterrumpida, a excepción del año 2020, marcado por la crisis sanitaria del Covid-19. Ahora, en 2026, es un fenómeno astronómico el que obliga a una nueva pausa puntual. La historia, caprichosa siempre, vuelve a escribir una página nueva sobre la arena.
El premio que mueve a los participantes es tan sencillo como cargado de simbolismo. La fiesta consiste en una carrera de 700 metros en la que los participantes, a lomos de un majestuoso caballo, compiten por una joya ligada al cuello. Ésta no se trata de una simple baratija de bisutería, sino que la "joia" es un pañuelo de seda de diferente color sobre una corona de laurel que antiguamente se regalaba a la mujer amada al finalizar la competición. Un gesto que, siglo y medio después, sigue repitiéndose en Pinedo cada mes de agosto.
Sin silla, sin trampa y a pelo
Lo que diferencia a las Corregudes de Joies de cualquier otra competición hípica es precisamente su sencillez radical: jinetes y amazonas compiten sin silla de montar, montando a pelo sobre sus caballos. No hay equipamiento técnico que marque la diferencia. Solo la destreza del jinete, el vínculo con el animal y la velocidad sobre los 700 metros de arena de la playa de la Creu de la Conca. Como es habitual, las tardes estarán acompañadas por el sonido del tabal i dolçaina, mientras los participantes se enfrentan en emocionantes duelos de velocidad.
El respeto al animal es también parte de la esencia del evento. Uno de los aspectos más importantes de estas carreras es el bienestar animal. Está totalmente prohibido cualquier tipo de maltrato hacia los caballos, circunstancia que supone la descalificación inmediata del participante. Además, todos los animales pasan diariamente una inspección veterinaria antes del inicio de las pruebas para garantizar que se encuentran en perfectas condiciones.
La jornada del lunes 10 de agosto estuvo dedicada íntegramente a los preparativos: pesaje, revisión veterinaria y primeros entrenamientos. Las carreras se disputarán desde el martes 11 al viernes 14 de agosto, siempre a partir de las 18:00 horas, sobre un recorrido de 700 metros en la arena de la playa de Pinedo, en la zona de La Creu de Conca, donde los participantes competirán, como marca la tradición, a lomos de un caballo y sin silla de montar. La última jornada culminará con la entrega de trofeos y, según la tradición, con una degustación de horchata fresquita para los asistentes.
Declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial
Las Corregudes de Joies de Pinedo fueron declaradas Fiesta de Interés Turístico Provincial por la Generalitat en 2022, en reconocimiento a una celebración que contribuye a preservar el patrimonio cultural y deportivo valenciano y promueve valores como el esfuerzo, el respeto a los animales, el compañerismo y la conservación de las tradiciones populares. Un reconocimiento que llegó tarde, si se tiene en cuenta que la fiesta lleva más de un siglo y medio resistiendo modas, crisis y pandemias.
Organizadas por la Associació Corregudes de Joies i Sant Antoni Abad de Pinedo, en colaboración con el Ayuntamiento de València a través de la alcaldía pedánea y la Fundación Deportiva Municipal, las Corregudes mantienen intacta la esencia de una tradición nacida entre los antiguos labradores de la huerta valenciana. La celebración se enmarca en la Festa Grossa en honor a la Virgen del Rosario, lo que le otorga una doble dimensión: la religiosa y la deportiva, inseparables en la cultura popular valenciana.
Este miércoles, mientras el eclipse oscurezca el cielo sobre València, la playa de Pinedo guardará silencio. Pero el jueves, los cascos volverán a golpear la arena, las joies volverán a agitarse al viento y una tradición de más de 180 años demostrará, una vez más, que ni el sol que desaparece puede con ella.

