Sol para quien menos tiene: dos comunidades energéticas de València unen fuerzas para llevar electricidad gratuita a 12 familias vulnerables

Dos comunidades energéticas de Pobles del Sud instalarán una planta solar de 120 kWp en un polígono industrial para dar energía renovable gratuita a hasta 12 hogares vulnerables.

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Placas solares
Placas solares

Doce familias en situación de vulnerabilidad en las pedanías del sur de València están a punto de recibir algo que muchos dan por sentado: electricidad, sin pagar ni un euro. No vendrá de una subvención puntual ni de un bono social, sino de un panel solar instalado sobre la cubierta de una nave industrial en el polígono de El Forn d'Alcedo. Es el resultado de un acuerdo entre dos comunidades energéticas vecinas que, juntas, han construido un modelo donde la solidaridad y la tecnología renovable van de la mano.

Un tejado industrial con vocación social

La nueva instalación fotovoltaica, de 120 kilovatios pico (kWp) de potencia, se ubicará sobre la cubierta de una nave de Metalux, empresa socia de la Comunidad Energética de El Forn d'Alcedo (CEdHdA). La planta dará servicio a un total de 86 usuarios particulares, además de a dos empresas del entorno industrial: la propia Metalux y Aisval Garibo. Pero la clave del proyecto no está en los kilovatios, sino en quién los recibirá.

La Comunidad Energética Local (CEL) Castellar-l'Oliveral asumirá colectivamente el coste de participación de hasta 12 hogares vulnerables de las pedanías del sur de la ciudad, sufragado gracias a las aportaciones del resto de socios y socias. Es decir, quienes pueden pagar, pagan también por quienes no pueden. Una fórmula sencilla, pero poco habitual en el mercado energético.

El Ayuntamiento de València, a través de València Sostenible, será el puente entre el proyecto y esas familias: identificará e integrará a los hogares beneficiarios en coordinación con los Servicios Sociales municipales.

"Este proyecto demuestra que la transición energética puede y debe tener también una dimensión social. Gracias a la colaboración entre comunidades energéticas, empresas y administración pública, conseguimos que la energía renovable llegue también a quienes más lo necesitan, avanzando hacia una ciudad más sostenible, solidaria y resiliente." - Carlos Mundina, concejal de Mejora Climática y Eficiencia Energética del Ayuntamiento de València

Dos comunidades, una misma dirección

La CEdHdA nació en 2023 impulsada por empresas del polígono industrial de la pedanía, entre ellas Mantenimiento de Alta Tensión (MAT), Electrotecnia Monrabal, Metalux Levante, Friomed, Ducaval, Soltec y Support on Set. Su primera instalación entró en funcionamiento en marzo de 2024 y, desde entonces, la entidad no ha dejado de crecer en socios e infraestructura renovable.

La CEL Castellar-l'Oliveral tiene, en cambio, una trayectoria algo más larga y un origen distinto. Nació en 2021 como proyecto piloto impulsado por el Ayuntamiento de València, convirtiéndose en la primera comunidad energética local de la ciudad, con la cesión municipal del tejado del centro cívico La Cebera para instalar una planta fotovoltaica colectiva. Hoy cuenta con 142 socios y socias, y se ha consolidado como referente de participación ciudadana en la transición energética.

"Estamos seguros de que esta colaboración será el inicio de más proyectos que ahorren más energía a las empresas asociadas del polígono y a los usuarios particulares adheridos a la CEL Castellar-l'Oliveral." - Salvador Monrabal, presidente de la Comunidad Energética de El Forn d'Alcedo (CEdHdA)

"Desde la junta directiva queremos compartir nuestra satisfacción al llegar a la última fase de la puesta en marcha de esta instalación. Es el resultado directo del esfuerzo y el trabajo compartido entre dos comunidades energéticas vecinas. Además es un orgullo colaborar con València Sostenible para facilitar la inclusión de hogares vulnerables, alineados con nuestros objetivos fundacionales." - Miguel Àngel Rodrigo, secretario de la CEL Castellar-l'Oliveral

La sombra de la DANA, el impulso de la reconstrucción

El acuerdo llega en un momento especialmente significativo. Las pedanías del sur de València fueron de las más golpeadas por las graves inundaciones provocadas por la DANA del 29 de octubre de 2024, una catástrofe que dejó una huella profunda en la vida de miles de vecinos y vecinas de la zona. En ese contexto, este proyecto no es solo una iniciativa energética: es también un gesto de reconstrucción y cohesión comunitaria.

València, laboratorio de energía ciudadana

Lo que ocurre en Pobles del Sud no es un caso aislado. Las comunidades energéticas han pasado de 7 proyectos con apoyo público en 2020 a 126 en 2023 solo en la Comunitat Valenciana. Y el crecimiento no se detiene: en 2025 se contabilizan ya 837 iniciativas activas en toda España, 182 más que el año anterior.

València ha construido en los últimos años una amplia red de comunidades energéticas locales en barrios y pedanías como Malilla, Russafa, la Saïdia, Malva-rosa, Aiora-Algirós, la Raïosa, els Poblats Marítims, Ciutat Vella y Benimaclet, consolidándose como una de las ciudades referentes en este modelo de generación y consumo compartido. La provincia de Valencia lidera las solicitudes registradas en 2024, con un 65,4% del total autonómico. Entre las iniciativas más destacadas figura también CoEnSoMa, una comunidad energética orientada específicamente a combatir la pobreza energética en el CEIP Ballester Fandos del barrio de la Malva-rosa.

El 70,7% de las comunidades energéticas en España aborda o prevé abordar algún aspecto social. La pobreza energética es el ámbito más frecuente, con un 51%, seguida por género y colectivos vulnerables. El proyecto de Pobles del Sud encaja, pues, en una tendencia más amplia: la de entender que la transición energética no puede dejar atrás a quienes menos recursos tienen. Que el sol, cuando se comparte, alcanza más lejos.