Con el verano, son miles las personas que se acercan hasta el litoral valenciano para disfrutar de sus playas, y si a esto le sumas la sucesión de olas de calor que está sufriendo la Comunitat Valenciana, no es extraño ver cómo la afluencia de las playas ha ido creciendo en los últimos días. Cada verano, los bañistas hacen uso de las duchas ubicadas en la arena de la playa para quitarse la arena o la sal del mar. Sin embargo, hay una práctica que está completamente prohibida y que puede acarrear multas de hasta 750 euros. Se trata de ducharse con gel o champú en las duchas de las playas valencianas.
Aunque no se trata de una normativa nueva, este verano las administraciones están recordando con mayor insistencia la prohibición, lo que ha despertado el interés de numerosos bañistas. La razón no es recaudatoria, sino medioambiental: las duchas de las playas no están diseñadas para evacuar aguas con productos químicos, por lo que estos terminan filtrándose en la arena o llegando directamente al mar.
Las playas de la ciudad de Valencia cuentan con decenas de duchas y lavapiés distribuidos entre la Malvarrosa, el Cabanyal, Pinedo, El Saler o El Perellonet, unas instalaciones que el Ayuntamiento revisa y pone a punto cada temporada para facilitar el uso de los arenales. Su finalidad, no obstante, es únicamente eliminar la sal o refrescarse, nunca utilizar productos de higiene personal.

¿De cuánto puede ser la multa por ducharse con jabón?
La Ley de Costas establece la protección del dominio público marítimo-terrestre y sirve de base para que los ayuntamientos regulen el uso de las duchas y lavapiés. Aunque la cuantía concreta depende de cada ordenanza municipal, las sanciones por utilizar jabón o champú pueden oscilar entre los 50 y los 750 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción y de la normativa aplicable en cada municipio.
El motivo principal es evitar que los componentes químicos presentes en los productos de higiene alteren el ecosistema costero. Incluso los jabones etiquetados como biodegradables pueden afectar a la calidad del agua y a los hábitats litorales cuando se utilizan fuera de sistemas de depuración adecuados.

Por ello, las duchas públicas deben entenderse como un servicio para enjuagarse rápidamente y no como una prolongación del baño doméstico. En caso de necesitar ducharse con jabón, lo recomendable es hacerlo en alojamientos, campings o instalaciones que sí estén conectadas a la red de saneamiento.
Una medida para proteger el litoral valenciano
Las playas valencianas reciben cada verano a cientos de miles de vecinos y turistas, por lo que pequeños gestos individuales pueden tener un impacto considerable sobre el medio ambiente. Además del uso responsable de las duchas, las administraciones recuerdan la importancia de no abandonar residuos, respetar las dunas y seguir las normas de convivencia establecidas en cada playa.
La protección del litoral se ha convertido en una prioridad para los municipios costeros, que en los últimos años han reforzado campañas de concienciación sobre el consumo responsable de agua y la conservación de los ecosistemas marinos.


