Así será la nueva plaza de San Agustín: el cambio que transformará el centro de Valencia

Adiós al asfalto: la plaza de San Agustín estrenará una imagen completamente nueva

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Imagen de la futura plaza de San Agustín de València
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La plaza de San Agustín está a las puertas de vivir una de las transformaciones urbanas más importantes de los últimos años en Valencia. El Ayuntamiento ha dado un nuevo paso para hacer realidad un proyecto que cambiará por completo la imagen de uno de los puntos más transitados del centro histórico, donde el asfalto y el tráfico dejarán paso a una gran plaza con más árboles, amplias zonas de sombra y espacios pensados para las personas.

La primera fase de la actuación supondrá una inversión de 4,2 millones de euros y permitirá iniciar una remodelación mucho más amplia cuyo presupuesto global ronda los 15 millones de euros. El objetivo es convertir la plaza de San Agustín en un espacio más amable, sostenible y preparado para afrontar las altas temperaturas que cada verano afectan con mayor intensidad a la ciudad.

El proyecto pretende cambiar por completo la filosofía de este enclave estratégico de Valencia. Actualmente, la plaza está marcada por la presencia del tráfico y por amplias superficies pavimentadas, pero la futura intervención busca devolver el protagonismo a peatones, ciclistas y zonas de estancia.

La actuación abarcará más de 30.000 metros cuadrados entre la propia plaza, varios tramos de la calle San Vicente y la avenida del Oeste. Uno de los cambios más importantes será la ampliación del espacio destinado al uso ciudadano. En el conjunto del proyecto se ganarán alrededor de 3.800 m2 para peatones. La reorganización del espacio también reducirá la presencia del vehículo privado, favoreciendo una movilidad más sostenible sin renunciar al transporte público.

Más verde y sombra en pleno centro

Uno de los aspectos más llamativos de la remodelación será el incremento de la vegetación. La actuación contempla la creación de más de 2.600 m2 de nuevas zonas ajardinadas y la plantación de 264 árboles en el conjunto del proyecto, lo que permitirá triplicar el número de ejemplares existentes en este entorno. 

La elección de las especies no será casual, sino que buscará ofrecer copas más amplias y una mayor capacidad para generar sombra, reducir la temperatura ambiente y mejorar la calidad del aire en una zona con una elevada afluencia diaria de personas. Además de mejorar el paisaje urbano, el aumento del arbolado forma parte de la estrategia municipal para adaptar la ciudad a los efectos del cambio climático, especialmente frente a episodios de calor extremo cada vez más frecuentes.

El proyecto incorpora otra de las demandas más habituales en las ciudades mediterráneas: crear espacios donde refugiarse del sol durante los meses más calurosos. Para ello no solo se apostará por plantar más árboles. También se instalarán pérgolas que complementarán las zonas verdes y generarán nuevos espacios protegidos.

Un nuevo aspecto con piedra natural y más mobiliario urbano

La remodelación también cambiará completamente la estética del entorno. Todo el pavimento será renovado mediante piedra natural de Ulldecona, el mismo material utilizado en otras actuaciones emblemáticas del centro histórico, como la plaza del Patriarca o la plaza del Mercado.

Se colocarán más de 5.000 m2 de este pavimento, que aportará una imagen más uniforme y acorde con el entorno patrimonial donde se ubica la plaza. Junto al nuevo suelo llegarán también mejoras en el mobiliario urbano. Está prevista la instalación de cerca de 200 bancos repartidos por toda la actuación, además de una renovación completa de la iluminación.

Mejor movilidad para peatones, bicicletas y transporte público

Aunque la prioridad será el peatón, el proyecto mantendrá la funcionalidad del entorno como uno de los principales puntos de conexión de la ciudad. Las siete paradas de la EMT continuarán prestando servicio, pero lo harán con andenes más amplios, accesibles y cómodos para los usuarios.

Además, la remodelación incorporará un nuevo carril bici que mejorará la conexión ciclista por el centro de Valencia. También se instalará una nueva estación de Valenbisi con capacidad para 15 bicicletas y se habilitarán 23 plazas de aparcamiento para bicicletas, reforzando así la apuesta municipal por una movilidad sostenible.

La Plataforma de Contratación del Sector Público ha publicado la valoración económica correspondiente al concurso para esta primera fase de la reforma. Tras analizar las ofertas presentadas, el Grupo Bertolín ha obtenido la mejor puntuación, situándose como la empresa mejor posicionada para hacerse con la adjudicación de las obras.

El siguiente paso será que la Mesa de Contratación formule la propuesta de adjudicación y, posteriormente, la Junta de Gobierno Local apruebe la adjudicación definitiva. Una vez formalizado el contrato, las obras dispondrán de un plazo máximo de ejecución de 14 meses.

Cuando concluyan, la plaza de San Agustín habrá dejado atrás su imagen dominada por el tráfico para convertirse en un espacio mucho más verde, accesible y preparado para soportar las altas temperaturas. Una transformación que aspira a convertirse en uno de los grandes referentes de la renovación urbana del centro de Valencia y que puede marcar el camino de futuras intervenciones destinadas a hacer una ciudad más habitable y sostenible.