Durante años, los vecinos mayores del barrio de Sant Antoni han tenido que coger el autobús o caminar hasta otro barrio para poder apuntarse a una clase de yoga, ensayar con la coral o simplemente tomarse un café entre conocidos en un espacio propio. Esa distancia, pequeña en metros pero significativa cuando se tienen 70 años, está a punto de desaparecer. El Ayuntamiento de València ultima las obras de acondicionamiento del futuro Centro Municipal de Actividades para Personas Mayores (CMAPM) de Sant Antoni, ubicado en un local alquilado en el número 155 de la calle Sagunt.
Dos meses de obras y 38.400 euros de inversión
La concejala de Servicios Centrales Técnicos y alcaldesa en funciones, Julia Climent, visitó este jueves las instalaciones para comprobar el avance de los trabajos, iniciados el pasado 13 de julio. La actuación, con un presupuesto de 38.400 euros y un plazo de ejecución de 60 días, incluye el desmontaje del falso techo, la renovación de la instalación eléctrica y la iluminación, intervenciones de albañilería y carpintería, la colocación de paneles acústicos y la instalación del sistema de climatización. La previsión es que todo esté listo a finales de septiembre.
"El futuro centro da respuesta a una reivindicación vecinal y acerca este servicio municipal a las personas mayores de Sant Antoni, que hasta ahora han tenido que desplazarse a otros barrios para participar en este tipo de actividades" - Julia Climent, concejala de Servicios Centrales Técnicos y alcaldesa en funciones del Ayuntamiento de València
Una vez finalizadas las obras, el Ayuntamiento avanzará en paralelo con la contratación del mobiliario para que el centro pueda entrar en funcionamiento antes de que concluya el año. Solo entonces se abrirá el proceso de inscripción de nuevos socios y, posteriormente, se elegirá la junta directiva que gestionará el día a día del espacio.
El centro número 53 de una red que ya supera las 42.000 personas asociadas
El nuevo equipamiento se incorporará como el centro número 53 de la red municipal de CMAPM de València, una de las más extensas de España en este tipo de servicios para mayores. La red cuenta con más de 42.000 personas asociadas repartidas por toda la ciudad. Con capacidad para alrededor de un centenar de personas, el centro del barrio de Sant Antoni ampliará la cobertura territorial de estos equipamientos en el distrito de la Saïdia y aliviará la presión sobre los centros vecinos: el de Marxalenes, que actualmente soporta 1.510 personas asociadas, y el de Orriols, con 549.
Los CMAPM son espacios de encuentro, comunicación y esparcimiento de titularidad municipal, con actividades formativas y lúdicas destinadas a mejorar la calidad de vida de los mayores y facilitar su acceso a los bienes culturales y al ocio del propio barrio. Pueden acceder personas de 60 o más años, jubiladas o pensionistas y empadronadas en València, con independencia de la proximidad del centro a su domicilio.
De yoga a teatro, pasando por el comedor y la peluquería
La programación prevista para Sant Antoni no tiene nada que envidiar a la de centros ya consolidados en la ciudad. Entre las actividades habituales de estos espacios figuran visitas culturales, talleres de pintura, fotografía, teatro e informática, actividades físicas como gimnasia, yoga y tai chi. En el nuevo centro está previsto incorporar, además, inglés, coro, bailes de salón y fotografía, entre otras disciplinas. Y, para quien lo necesite, también se plantean servicios complementarios como podología, comedor y peluquería a precios asequibles, una fórmula que ya funciona en siete de los 51 centros existentes, que disponen de servicio de comedor a precios reducidos.
No es un detalle menor. Para muchas personas mayores que viven solas, el comedor de un centro como este puede ser, sencillamente, la única comida del día acompañada de conversación.
Sant Antoni, un barrio en transformación
La apertura del centro de mayores no es la única novedad que se cierne sobre Sant Antoni. Climent aprovechó la visita para recordar otras actuaciones municipales en marcha en el barrio. Tras la aprobación, el pasado mes de junio, del cambio de calificación urbanística de las Naves de Guatla, el barrio ganará una nueva zona verde de 1.273 metros cuadrados, un equipamiento dotacional de 2.773 metros cuadrados y una parcela de 378 metros cuadrados destinada a vivienda asistencial.
A ello se suma el refuerzo del alumbrado público en las calles Pobla del Duc y Germans Fabrilo, y la instalación de tres proyectores en la rotonda de la confluencia de la calle de Maximilià Thous con la calle de Sagunt, una intervención de 20.000 euros que ilumina el árbol y el monolito dedicados al escritor valenciano. Pequeñas mejoras que, sumadas, dibujan un barrio al que la administración parece querer prestar atención después de años de reivindicaciones vecinales.
Cuando el centro abra sus puertas —previsiblemente antes de que acabe 2026—, Sant Antoni dejará de ser uno de los pocos barrios del distrito de la Saïdia sin un espacio propio para sus mayores. Para muchos vecinos, el centro no será solo un lugar donde hacer gimnasia o aprender inglés: será, ante todo, un sitio al que pertenecer.


