Sant Antoni tendrá por primera vez un centro de mayores propio: el barrio lleva años esperando la dotación pública que llega este otoño

El Ayuntamiento de València inicia las obras del centro de mayores nº 53 en Sant Antoni, con capacidad para 100 personas y apertura prevista en 2026.

Guardar

Futuro centro de mayores Sant Antoni
Futuro centro de mayores Sant Antoni
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Durante años, los vecinos mayores del barrio valenciano de Sant Antoni tuvieron que coger el autobús o caminar hasta Marxalenes, Torrefiel u Orriols para acceder a un centro municipal de actividades para personas mayores. Ese tiempo de espera llega a su fin: el Ayuntamiento de València ha arrancado las obras de acondicionamiento del que será el primer centro de mayores propio de Sant Antoni, ubicado en la calle de Sagunto, 155, con una inversión de 38.400 euros y apertura prevista antes de que acabe el año.

Una reivindicación vecinal convertida en obra

El local, alquilado por el consistorio, tendrá capacidad para un centenar de personas. No es un detalle menor: los centros de mayores de Marxalenes y Orriols —con 1.510 y 549 socios respectivamente— acumulaban una demanda que desbordaba su capacidad de atención a los residentes de barrios cercanos. La llegada de Sant Antoni al mapa de equipamientos municipales permitirá aliviar esa presión y, sobre todo, devolver a sus vecinos la posibilidad de envejecer activamente en su propio entorno.

La alcaldesa de València, María José Catalá, visitó hoy las obras junto a la concejala de Servicios Centrales Técnicos, Julia Climent, y no ocultó la satisfacción del momento.

"Es la primera vez que los vecinos y vecinas de Sant Antoni tienen un centro de mayores propio, ya que antes debían desplazarse a Marxalenes, a Torrefiel y a Orriols" - María José Catalá, alcaldesa de València

Catalá también señaló que el nuevo equipamiento responde a una de las principales reivindicaciones históricas del barrio: la ausencia de dotaciones públicas propias. El centro de Sant Antoni será, en sus palabras, "la primera dotación pública que tiene este barrio", algo que la asociación vecinal ha recibido con entusiasmo.

El centro número 53, con dos más en camino

El de Sant Antoni no será un caso aislado. La red municipal de centros de actividades para personas mayores de València está distribuida por los barrios de la ciudad y está dirigida a personas de 60 o más años empadronadas en la ciudad, jubiladas o pensionistas. Con la apertura de este nuevo espacio, la ciudad sumará su equipamiento número 53 en esta legislatura, que según la alcaldesa cerrará con tres nuevas aperturas: Sant Antoni, Pilar y Malilla.

Son tres barrios con una necesidad identificada y una demanda acumulada. La lógica es la misma en los tres casos: acercar los servicios al ciudadano, reducir desplazamientos y generar tejido social en el propio entorno de cada vecino.

Qué ofrecerá el nuevo espacio

El catálogo de actividades previsto es amplio. Los centros municipales de este tipo ofrecen actividades para el mantenimiento físico —yoga, gimnasia, taichí, baile— así como talleres y cursos de pintura, arte floral, informática, fotografía o teatro. En Sant Antoni, además, se impartirán de forma gratuita clases de porcelana, confección de muñecas, inglés, bolillos, esmalte, coro y jardinería, entre otras. Para quienes lo necesiten, también habrá servicios de podología, comedor y peluquería a precios módicos.

Los Centros Municipales de Actividades para Personas Mayores son centros de encuentro, comunicación y esparcimiento de titularidad municipal. Sus actividades son de tipo formativo y lúdico, destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y facilitar el acceso a los bienes culturales y al ocio en el mismo barrio en el que se ubican.

Obras y plazos

Los trabajos de acondicionamiento han sido adjudicados a la empresa Mesquecons SL por 38.400 euros. Las intervenciones incluyen el desmontaje del falso techo, instalación eléctrica, carpintería, climatización, iluminación y limpieza. El plazo de finalización está fijado para finales de septiembre, tras lo cual el Ayuntamiento procederá a la contratación del mobiliario.

El calendario prevé que en otoño se abra el proceso de inscripción para nuevos socios y socias, quienes elegirán la junta directiva que gestionará el centro. Una vez en marcha, Sant Antoni dejará de ser ese barrio sin dotaciones propias que obligaba a sus mayores a salir del vecindario para encontrar un espacio de encuentro. Para muchos de ellos, ese local de la calle Sagunto no es solo una obra de acondicionamiento: es, por fin, un sitio al que llamar suyo.