Las políticas del Rialto catapultan a València como una de las ciudades más sostenibles

València es la ciudad española que más reduce la contaminación atmosférica, pero también la mejor ciudad del mundo para vivir

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La plaza de Brujas tras la finalización de las obras - Foto: Luna Mata
La plaza de Brujas tras la finalización de las obras - Foto: Luna Mata

Las políticas del Govern del Rialto están dando sus frutos. Y es que la ciudad de València se ha alzado no solo como una de las ciudades más saludables del mundo, sino también la ciudad española que más ha reducido la contaminación atmosférica. Sin duda, un escenario que podría mejorar si València fuera elegida para convertirse en una de las cien ciudades europeas climáticamente neutras en 2030. Sin embargo, mientras tanto, el camino que el equipo de gobierno municipal emprendió en 2015 continúa transformando la ciudad hacia un modelo más sostenible y amigable.

El impulso del anillo ciclista en València le ha valido el reconocimiento europeo, pero, sobre todo, ha contribuido a que, cada vez más, la ciudadanía opte por medios de transporte menos contaminantes, lo que ha provocado una reducción importante del uso del transporte privado motorizado. Esta iniciativa, unida a la apuesta por un modelo urbanístico basado en la recuperación del espacio público para uso peatonal, son algunas de las acciones que han ayudado a que València sea la ciudad española que más ha reducido la contaminación atmosférica, por encima de Madrid, Barcelona o Sevilla.

Así, de acuerdo con el Observatorio de la Sostenibilidad, València redujo, en 2021, la presencia media anual de dióxidos de nitrógeno en un 15% respecto a 2020. Asimismo, fue la única de las seis grandes ciudades españolas – de más de 500.000 habitantes – que consiguió, en 2021, recortar la presencia de partículas PM10, dañinas para la salud, en un 27% respecto a 2020.

Grandes actuaciones

Cabe recordar que, además de la peatonalización de las grandes plazas de València, como la del Ayuntamiento, la de Brujas y la de San Agustín, pero también la plaza de la Reina y el entorno de la Lonja – que se encuentran en proceso – se está avanzando en otros grandes proyectos de ciudad, como la apuesta por las energías renovables. En este sentido, además de la instalación de placas fotovoltaicas en algunos edificios municipales o los trabajos para la creación de comunidades energéticas en colaboración con las asociaciones vecinales; también se está llevando a cabo actuaciones innovadoras.

Un ejemplo de esto es el proyecto ‘Réquiem in Power’, que consiste en crear la planta solar urbana más grande, aprovechando los techos de los cementerios. Como ha explicado el concejal de Emergencia Climática y Transición Energética, Alejandro Ramón, en una entrevista a este diario, “la sección 19 del cementerio de València será la instalación más grande, pero también habrá placas en el cementerio de Benimàmet, en el cementerio del Cabanyal y en el cementerio de Campanar. Estos cuatro cementerios son los más grandes, y espacios bastante nuevos donde las placas, aunque prácticamente no se verán, no romperán la estética”.

De esta manera, la idea es que “parte de la energía generada vaya destinada al autoconsumo, y la otra nos gustaría que la ciudadanía fuera la que la aprovechara a través de comunidades energéticas. Este es ahora nuestro reto, buscar la vía legal y administrativa para que sea posible”.

Asimismo, otro de los grandes proyectos es el basado en la energía undimotriz, extraída de las olas del mar. Como ha señalado el concejal, “se trata de un proyecto muy experimental en el que tenemos que seguir investigando e invirtiendo porque sabemos que puede funcionar”. Y es que como apunta Alejadro Ramón, “la energía solar y la eólica se tienen que consumir en el momento, no hay ningún sistema que permita guardar esa energía para otro momento. Entonces, la gran ventaja de la energía undimotriz es que el movimiento de las olas es constante. Prácticamente cada día, en todo momento y en menor o mayor grado, siempre habrá un movimiento oscilante que estará produciendo energía. Por eso, la idea es conseguir un mix renovable entre la eólica, la solar y la undimotriz”. En definitiva, importantes avances que sitúan a València en la vanguardia.

València, la ciudad más saludable del mundo para vivir

Finalmente, de acuerdo con el estudio de Money.co.uk, la ciudad de València vuelve a ser el lugar más saludable del mundo para vivir en 2022. Para ello, se han analizado diferentes factores, como la esperanza de vida, los niveles de contaminación, niveles de obesidad, atención sanitaria, seguridad, horas de luz solar e índice de criminalidad. 

Así, según el estudio, València cuenta con dietas mediterráneas equilibradas, bajos índices de contaminación, una esperanza media de vida que se sitúa en los 83,5 años, y tiene la décimo tercera tasa de criminalidad más baja, la sexta mejor puntuación en asistencia sanitaria y es la décimo segunda ciudad más segura. Factores que le catapultan hacia el podio de la mejor ciudad del mundo para vivir.