El túnel de l’Olleria de la A-7 continuará sufriendo restricciones de tráfico durante los próximos meses, unas afecciones que se intensificarán cuando las obras entren en su segunda fase. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha confirmado que la reparación de los daños detectados en una de las paredes del túnel obligará a cerrar por completo el tubo en sentido Valencia. Por ello, los vehículos tendrán que circular en ambos sentidos por el túnel que actualmente se utiliza para desplazarse hacia Alicante.
La nueva información facilitada por el Ministerio llega después de que el departamento estatal comunicara al Ayuntamiento de l’Olleria que las obras tienen un plazo previsto de seis meses. No obstante, la nota oficial difundida el viernes no especifica cuándo comenzará la segunda fase de la intervención ni concreta una fecha para recuperar la normalidad en este tramo.
La principal novedad es que las restricciones actuales no serán las únicas que tendrán que soportar los conductores. Mientras tanto, la circulación en sentido Valencia continuará limitada al carril derecho, ya que el izquierdo permanece cerrado tras detectarse problemas de estabilidad en el revestimiento de una de las paredes del túnel.
Un corte que afectará al sentido Valencia
El Ministerio ha detallado que la reparación se desarrollará en dos fases. La primera corresponde a la situación actual, en la que permanece cerrado el carril izquierdo del tubo en sentido Valencia y la circulación está limitada al derecho.
Posteriormente, se cerrará por completo el túnel en sentido Valencia y se habilitará la circulación en ambos sentidos por el tubo contrario, que actualmente utilizan los vehículos que se dirigen hacia Alicante.
Una inversión de 1,6 millones de euros para reparar los daños
La actuación contará con un presupuesto de 1,6 millones de euros, IVA incluido. Los trabajos comenzaron después de que una inspección rutinaria detectara deformaciones en las chapas metálicas que recubren un tramo de la pared izquierda del túnel en sentido Valencia.
Como medida preventiva, se cerró uno de los carriles, se reforzó la zona afectada y se instaló una barrera de hormigón para separar la parte de la calzada abierta al tráfico de la zona en la que se han localizado los daños.
Según el balance facilitado por el Ministerio, ya se ha instalado un refuerzo metálico a lo largo de 27 metros de pared con el objetivo de evitar desprendimientos de bloques de hormigón que puedan afectar a la calzada.
Las próximas actuaciones dependerán de las conclusiones del equipo de especialistas encargado de analizar el estado de la infraestructura. Por ello, la solución definitiva todavía está condicionada a los resultados de estos estudios.
Retenciones recurrentes y quejas de los conductores
Estas obras están provocando retenciones frecuentes en la A-7, especialmente durante las horas punta. La situación ha generado malestar entre los usuarios habituales de este corredor y numerosas reclamaciones por parte de distintos representantes municipales.
Desde el Ayuntamiento de l’Olleria han solicitado información al Ministerio para conocer el alcance de la intervención y su duración. En respuesta a esta petición, el área de Conservación y Explotación de Valencia comunicó que el plazo previsto será de seis meses y se comprometió a informar al consistorio de las posibles alteraciones y los desvíos de tráfico derivados de los trabajos.


