El centro de Valencia avanza hacia una transformación histórica que cambiará, por completo, la imagen actual del corazón de la ciudad. Por delante, proyectos de gran envergadura que renaturalizarán el espacio de plazas tan destacadas como la del Ayuntamiento o San Agustín. Pero, ¿cómo cambiará la ciudad? Te contamos todos los detalles.
La plaza de San Agustín y su entorno, más verde
La plaza de San Agustín de Valencia se prepara para una transformación integral. La actuación forma parte del Plan Valentia y contempla la renovación integral de la plaza, la avenida del Oeste y un tramo de la calle San Vicente Mártir. El presupuesto total asciende a 14,9 millones de euros y todo apunta a que los trabajos podrían comenzar este mes de octubre.
La intervención contempla una reurbanización integral de 32.599 metros cuadrados. En este ámbito, se prevé la plantación de 264 árboles nuevos. Así, se crearán 2.631 m² de zonas verdes mediante parterres ajardinados, alcorques vegetados y jardineras elevadas.
El diseño para la avenida del Oeste contempla la eliminación de un carril de circulación, dejando dos carriles (uno por sentido), lo que permitirá duplicar el espacio destinado a peatones. Las nuevas aceras estarán protegidas con árboles y vegetación.
En el tramo de la calle San Vicente Mártir, entre plaza España y San Agustín, se plantea también la ampliación de aceras, acompañadas de elementos naturales, tres carriles de circulación y un carril bici.
La plaza San Agustín conservará su carácter peatonal, delimitado por jardinería y dotado de 194 bancos y nuevas pérgolas. Ademas, se utilizará un pavimento de piedra natural para unificar el diseño.

Así será la imagen definitiva de la plaza del Ayuntamiento
Con un presupuesto de 11,4 millones de euros y dividido en cuatro fases de ejecución, el proyecto de remodelación de la plaza del Ayuntamiento de Valencia contempla, por el momento, un cambio sustancial en la zona central de la plaza, que cambiaría su forma poligonal por una en eclipse.
La superficie mantendrá prácticamente los 2.209 m² actuales, con un acabado en granito y adoquines que incorpora formas curvas y volátiles, evocando el movimiento de los “volaorets” y evitando uniformidad en el pavimento.
La propuesta incluye también una plataforma peatonal continua, combinando áreas de paseo con espacios de estancia arbolados, de altura controlada, que permiten disfrutar del entorno sin perder la visibilidad de los edificios emblemáticos.
Otro de los grandes cambios respecto al anterior proyecto es, sin duda, la fuente de la plaza del Ayuntamiento. En un primer momento, desaparecía para sustituirla por lámina de agua; mientras que en el anteproyecto actual no solo se mantiene, sino que se integra en el proyecto que recupera el espíritu del histórico Jardín de San Francisco con un diseño más naturalizado. Así, in nuevo manantial y la integración de la fuente monumental existente sitúan el agua como elemento central de la reforma.

Por último, cabe destacar que se mantendrá el paso de los autobuses EMT – alejándose del modelo 100 % peatonal del anterior equipo de gobierno –; se mantendrá la escultura de Francesc de Vinatea, donde se incorporarán bancos de piedra; y la zona de Correos dispondrá de una subplaza con arbolado singular que tratará de evocar los “paisajes mediterráneos de Sorolla”.
Respecto al pavimento, desaparecerá el actual para sustituirlo por una gran circunferencia de círculos concéntricos de adoquín que conectará San Vicente, María Cristina y la plaza. Además, la calle San Vicente norte - entre la Plaza y Reina - se transformará en plataforma continua, ampliando el paso peatonal sin eliminar la vegetación existente; mientras que la calle Marqués de Sotelo se reconvertirá en un bulevar moderno, con aceras y zonas de descanso, y un pavimento que replica la plaza para mantener una continuidad visual desde San Vicente y María Cristina hasta la calle Xàtiva.
El proyecto sigue abierto a aportaciones de colectivos vecinales y de los servicios municipales.
Asimismo, las terrazas de la plaza del Ayuntamiento también deberán mantener un diseño unificado para mejorar la imagen. En febrero, el consistorio anunciaba que se iba a encargar un estudio técnico y estético para definir cómo deben ser el mobiliario, los toldos, la iluminación, la rotulación y los materiales de las terrazas situadas en este enclave estratégico.
Las obras de la nueva calle Colón comenzarán en verano
Finalmente, la transformación de la calle Colón, la arteria comercial más importante del centro de Valencia, comenzará en verano. Las obras supondrán una renovación integral de más de 21.900 metros cuadrados de superficie con una inversión prevista de más de 2,5 millones de euros.
Uno de los pilares del proyecto será la renovación de 12.000 metros cuadrados de pavimento, que incluirá la instalación de asfaltado fonoabsorbente. Esta medida permitirá reducir hasta 10 decibelios el nivel de ruido y disminuir en un 20% las emisiones de CO₂, contribuyendo así a mejorar la calidad ambiental de la zona. Además, el nuevo pavimento unificará la estética de Colón con las calles adyacentes, creando un conjunto armonioso que potenciará la experiencia urbana tanto para peatones como para visitantes.
El proyecto de remodelación incluye, además, la renovación completa del mobiliario urbano, con la instalación de 90 nuevas papeleras y 60 bancos y sillas, lo que supone un aumento del 40% respecto al mobiliario actual. Las aceras se ampliarán y se crearán más pasos de peatones, favoreciendo un tránsito peatonal más fluido y seguro. Además, se mejorará la señalética y se incorporarán semáforos específicos para bicicletas, mientras que los accesos laterales contarán con bolardos para evitar estacionamientos indebidos que dificulten el paso de autobuses de la EMT.
La actuación no se limita a Colón, sino que también afectará a la plaza dels Pinazos y a la calle Cerdà de Tallada, junto al Palacio de Justicia, buscando crear un entorno urbano más cohesionado, accesible y estéticamente uniforme. La intención es que todo el centro disponga de elementos de mobiliario estandarizados: bancos, papeleras, farolas y maceteros seguirán un mismo diseño para lograr una imagen urbana más ordenada.

La reforma conllevará cambios también en la movilidad urbana. La estación de Valenbisi y las horquillas para bicicletas se reubicarán en los actuales estacionamientos de motocicletas, mientras que los 134 aparcamientos de motos se trasladarán a calles adyacentes, ocupando 45 plazas de zona azul. Esta medida responde a criterios de seguridad vial ya que, actualmente, los vehículos de dos ruedas se incorporan a la circulación dando marcha atrás o deteniendo el tráfico, una situación que se eliminará con la reubicación. Además, se reordenarán los carriles y los giros a la izquierda.
La intervención también incluye la creación de alcorques más grandes para albergar especies arbóreas que proporcionen más sombra natural y contribuyan a una mayor calidad del espacio público. El nuevo pavimento de granito en las aceras, similar al de la calle Isabel la Católica, junto con el mobiliario urbano renovado, permitirá una mayor comodidad para los peatones, mientras que la calzada fonoabsorbente reducirá significativamente el ruido del tráfico y la contaminación.


