València vuelve a ponerse el mando en la mano. Este viernes arranca en Feria València la edición 2026 de Open World Now (OWN), el mayor festival de videojuegos, e-sports y cultura digital de España, con una programación que se extenderá hasta el domingo 5 de julio y que apunta a ser la más ambiciosa de su historia. Más de 20.000 asistentes únicos y 50.000 visitas a lo largo de tres jornadas: números que convierten al evento en uno de los grandes encuentros de público final del calendario valenciano.
Un cartel de peso internacional
Si hay algo que diferencia a OWN 2026 de sus ediciones anteriores es la envergadura de las marcas que acuden a la cita. Nintendo estrenará un espacio oficial de 200 metros cuadrados, PlayStation contará con zona propia de juego y Ubisoft participará por primera vez en València con contenidos exclusivos. A ellas se suman Riot Games y Supercell, dos de las compañías más influyentes del sector global. No es una feria comercial al uso: es, en cierta medida, una declaración de intenciones sobre dónde está el pulso de la industria en Europa del sur.
"OWN representa perfectamente la estrategia que estamos impulsando desde València Game City: convertir València en un referente internacional del videojuego, el talento digital y las industrias creativas." - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
El festival no nace de la nada. Open World Now es conocido anteriormente como DreamHack Valencia , un certamen con más de una década de historia que continúa esa tradición y amplía su enfoque hacia una experiencia 'phygital', donde lo virtual y lo real se entrelazan de manera innovadora. El cambio de nombre fue, en su momento, una apuesta deliberada por la internacionalización.
La LAN Party resiste —y crece
En un mundo donde casi todo ocurre en la nube, hay algo emocionalmente poderoso en que miles de personas lleven su ordenador a un pabellón ferial para jugar juntos durante días. La LAN Party de OWN alcanza en esta edición su mayor dimensión desde la pandemia, con cerca de 2.000 participantes y un crecimiento del 15% respecto al año anterior. Los jugadores pueden unirse a esta maratón digital con acceso las 24 horas desde el 2 de julio. Un formato que muchos daban por muerto y que en València demuestra que la presencialidad tiene un valor que ningún servidor online puede replicar del todo.
Hay programadas competiciones de esports de alto nivel, torneos amateur, así como varias zonas de realidad virtual, simuladores y espacios creativos. También habrá competiciones de baile, concursos de cosplay, actuaciones de K-Pop, propuestas de realidad virtual y la posibilidad de conectar cara a cara con creadores de contenido. Una oferta tan transversal que convierte a OWN en algo difícilmente encasillable: ni solo gaming, ni solo festival, ni solo feria tecnológica.
València Game City, mucho más que un eslogan
Detrás del festival hay una estrategia municipal que lleva años tomando forma. Más de 20 proyectos vinculados a València Game City estarán presentes en un espacio dedicado al talento local, donde estudios independientes, desarrolladores y empresas del ecosistema valenciano podrán mostrar sus propuestas ante miles de visitantes. Universidades, centros formativos y profesionales del diseño completarán un mapa del sector que demuestra que la ciudad no solo acoge grandes nombres internacionales, sino que también los genera.
La concejala Llobet ha subrayado que se espera superar los registros de la pasada edición, con un crecimiento estimado de entre el 10% y el 20% en asistencia. El festival se considera un evento líder en entretenimiento digital y esports, organizado por ENCOM GAMES S.L., que atrae a los asistentes con un extenso programa y numerosos puntos destacados.
El alcance geográfico del evento también habla por sí solo: OWN reunirá a participantes de toda España y de más de una docena de países, tanto en sus competiciones internacionales como entre el público general. La celebración de este tipo de eventos, junto a iniciativas como València Digital Summit, refuerza una apuesta municipal clara: consolidar València como uno de los ecosistemas de innovación y creatividad digital más dinámicos del Mediterráneo. En un sector que, según los propios organizadores, conecta ya con ámbitos tan diversos como la salud, la educación o la tecnología, apostar por él no es solo política cultural. Es política económica.

