La Plaza de Toros de Valencia acogerá los días 11 y 12 de julio un certamen inédito que reunirá a los mejores alumnos de nueve escuelas de tauromaquia de toda España, justo cuatro días antes del pistoletazo de salida de la Feria de Julio. La Diputació de València ha puesto en marcha el I Certamen de Escuelas de Tauromaquia Vicente Ruiz 'El Soro', un evento con entrada gratuita que nace con vocación de convertirse en cita ineludible del calendario taurino valenciano.
Un homenaje con historia detrás
No es un nombre elegido al azar. Vicente Ruiz Soro, más conocido como 'El Soro', nacido en Foios (Valencia) el 30 de mayo de 1962, protagonizó un éxito rotundo en España, Francia y Sudamérica a lo largo de las décadas de los 80 y 90. Destacaba especialmente en la suerte de banderillas, donde era considerado un verdadero maestro, y así lo reconocía el público en las plazas. Está considerado por la crítica taurina como uno de los mejores banderilleros de su generación. En ese tercio inventó nuevas formas en la reunión, como 'el molinillo' o 'la moviola', suertes complicadas y vistosas que le granjearon una legión de seguidores.
Su vida, sin embargo, no fue solo triunfos. El Soro es el único superviviente de los tres toreros del cartel de Pozoblanco (Córdoba) el 26 de septiembre de 1984, día en que resultó mortalmente herido Paquirri en esa misma plaza. El 7 de octubre de 1993 sufrió una grave lesión en la rodilla izquierda en la plaza de toros de Montoro (Córdoba), en una tarde lluviosa con el piso resbaladizo. Al poner un par de banderillas, se escurrió y se dañó la rodilla. El Soro nunca abandonó su sueño de volver a los ruedos, pese a una quebrantada salud que le obligó a pasar 37 veces por el quirófano. Lo logró gracias al cirujano valenciano Pedro Cavadas, que en 2013 le implantó una pierna biónica. Esa mezcla de grandeza, tragedia y resiliencia es la que convierte su nombre en referente moral para las nuevas generaciones de toreros valencianos.
Once alumnos, dos jornadas, nueve escuelas
El certamen se estructura en dos clases prácticas que comenzarán a las 19:30 horas. El primer día, el 11 de julio, se lidiarán novillos de la ganadería de Guadalest ante cinco participantes: Manuel León, de la escuela de Badajoz; Samuel Mancilla, de Algeciras; Cristóbal Granero, de Alicante; y Hugo Masiá e Iker Rodríguez, los dos representantes de la Escuela Taurina de Valencia. La jornada del 12 de julio contará con novillos de la ganadería de Daniel Ramos y dará protagonismo a Pedro de la Hermosa, de Guadalajara; Jaime Padilla, de Málaga; Iker de Virgilio, de Castellón; Blas Márquez, de Linares; y los valencianos Pablo Torres y José Román.
La presentación del certamen tuvo lugar en el MuVIM —Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat— y contó con la presencia del propio Vicente Ruiz 'El Soro', junto al profesor de la Escuela Taurina de Valencia José Manuel Montoliu, el ganadero Daniel Ramos y el jefe de Coordinación de Actividades de Asuntos Taurinos de la Diputación, Ricardo Ortí. También estuvieron los cuatro alumnos de la escuela valenciana que participarán en el certamen: Hugo Masiá, Iker Rodríguez, Pablo Torres y José Román.
La Diputación apuesta por el futuro de la fiesta
El presidente de la Diputació, Vicent Mompó, no escatimó en palabras para definir el significado del evento:
"Este certamen supone un reconocimiento a la labor tan importante que hacen las escuelas taurinas para asegurar el futuro de la fiesta. Los aficionados que se acerquen esos días a la plaza van a poder disfrutar de las promesas del toreo valenciano y de otras partes de España" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
Mompó también aprovechó para reivindicar el peso de la institución en el mundo taurino, subrayando que la Escuela de Tauromaquia de Valencia es "una de las más prestigiosas del mundo", y expresó su satisfacción por el homenaje que el certamen supone para 'El Soro', al que definió como "una de las figuras más queridas por la afición valenciana".
Que la entrada sea gratuita no es un detalle menor. En un momento en que los eventos taurinos de primer nivel exigen desembolsos considerables, apostar por el acceso libre para un certamen que sirve de antesala a la Feria de Julio es también una declaración de intenciones: la cantera del toreo merece un escenario y un público, y Valencia quiere ser ese escaparate. Para muchos de estos jóvenes novilleros, pisar el coso de la calle Játiva con los tendidos llenos será, quizás, el primer gran peldaño de una carrera que acaba de empezar.

