El ‘Bocata de la Valldigna’ se ha alzando con el título de mejor bocadillo de la Comunitat Valenciana 2026. Elaborado a base de figatell y ‘botifarrons’ a la plancha, cebolla caramelizada, queso fundido y mayonesa trufada, este homenaje a “la cocina valenciana más popular” ha conseguido destacar entre un centenar de propuestas que se han presentado en la tercera edición del Campeonato de España de Bocatas.
Así, el ‘Bocata de la Valldigna’ se ha posicionado en el top 15 de los mejores bocadillos de España, y se ha convertido en el número uno de la Comunitat Valenciana. Ahora, la gran pregunta es: ¿dónde puedo probar este bocadillo? Atento porque se encuentra en la provincia de Valencia.
Este es el bar donde se come el mejor bocadillo de la Comunitat Valenciana
El ‘Bocata de la Valldigna’ se vende en el bar Casa Marina, que se encuentra ubicado en la avenida La Valldigna del municipio de Benifairó de la Valldigna. El almuerzo completo en este establecimiento ronda los 9 euros, mientras que el especial llega a los 10 euros.
De entre los mejores bocadillo del territorio valenciano también destaca La Mesedora, ubicado en Algemesí, con su propuesta ‘El Panxeta’, una combinación intensa de panceta ahumada a baja temperatura, pesto de tomate seco con cacau de collaret, mango con chipotle y yema de huevo curada.

Los 11 bocadillos valencianos participantes
Además de los dos “ganadores”, otros establecimientos de Valencia han participado con bocadillos que te harán la boca agua. Uno de los bocados más comentados es el de A To Trapo 2.0, que compite con “La Trastada”, una reinterpretación de la clásica brascada valenciana elevada a versión gourmet. En su interior, cadera de vaca, cecina madurada y paté de tomate y cebolla con salsa de queso shropshire componen una propuesta potente y muy ligada al producto cárnico.
También desde la ciudad de Valencia, Bar Marvi apuesta por la contundencia con su “Bocadillo de Cochinillo del Bar Marvi”. Se trata de cochinillo guisado a baja temperatura durante más de ocho horas, acompañado de pico de gallo fresco y una mayonesa de lima que se integra en el pan para aportar un contraste cítrico muy marcado.
En clave más creativa aparece Bar Nuevo Oslo, con una propuesta que juega con contrastes dulces, salados y picantes. Su bocadillo combina morcilla, pollo asado, mermelada de pera, cebolla frita y guindillas, en una mezcla que busca sorprender desde el primer bocado.
La versión más gastronómica y de producto llega con Maldita Dulzura, que presenta una brascada de autor con ternera gallega certificada, jamón de Trevélez y cebolla confitada en emulsión de mantequilla y AOVE. Todo ello en pan de agua artesanal.

En Valencia capital, Cal Carrero defiende el que ya es uno de sus bocadillos más reconocidos: carne de potro con ajitos tiernos, cebolla caramelizada, patatas fritas finas y velo de papada ibérica. Una receta contundente pensada para conquistar los almuerzos más exigentes.
En El Perellonet, LaPaCa El Perellonet sorprende con un bocadillo que fusiona cocina casera y sabores internacionales. Su contramuslo marinado frito en panko se combina con kimchi, lima y una base cremosa de col lombarda, creando un perfil fresco y crujiente.
Más sofisticada es la apuesta de Casa Baldo 1915 con su “Smash Figatell”, donde el producto estrella es el figatell valenciano acompañado de queso añejo, manzana verde, rúcula, avellanas y un alioli de ajo asado con membrillo que equilibra lo dulce y lo salado.
La propuesta más ahumada y potente llega con Rutins Coffee Co y su “San Simón”, un bocadillo de solomillo a la plancha con portobello, cebolla caramelizada en cerveza, queso San Simón fundido, yema de huevo y un toque de chipotle.
Por su parte, Rutins Módulo14 apuesta por la innovación con su “Umami Crunch”: calamares en tempura, mayonesa kewpie con lima, shiso fresco y pan de gamba con shichimi, en una explosión de sabor y textura.
Finalmente, desde el mundo del trinquet, Pelayo Gastro Trinquet compite con el “Borreguet”, un bocadillo de cordero a baja temperatura con repollo, cebolla morada, pepinillos y salsa de parmesano y hierbas mediterráneas, acompañado incluso del jugo del propio cordero para potenciar el sabor.


