Este sábado se han vivido momentos de gran tensión en las inmediaciones del Palau de Les Arts de València. La protesta por el derecho a la vivienda, que había transcurrido de forma pacífica durante todo su recorrido, ha finalizado con incidentes cuando un grupo, algunos de ellos encapuchados, ha saltado el cordón de seguridad instalado alrededor del edificio.
La Policía Nacional ha intervenido entonces para contener a los participantes e impedir que avanzaran hacia el interior, donde se celebra el foro de inversión inmobiliaria Valencia Real State Summit 2026. Varios de los manifestantes han retirado parte de las vallas y han logrado acceder a la terraza exterior, entre aplausos del resto, antes de ser desalojados.
La intervención ha derivado en cargas policiales y en el uso de gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes. Los incidentes se han saldado con cinco personas detenidas y nueve agentes heridos, según fuentes de la Policía Nacional, que señalan que habrían resultado lesionados por el lanzamiento de vallas, artefactos de pirotecnia y adoquines.
Un grupo de manifestantes rompe el cordón de seguridad
La protesta ha llegado a Les Arts después de recorrer las calles de València con una “importante participación”, según los organizadores, y con el objetivo de reivindicar el derecho a una vivienda digna. A su llegada al edificio, los manifestantes se han situado en la parte delantera y han rodeado el recinto, que permanecía protegido por un amplio dispositivo de seguridad.

Los participantes han levantado y hecho sonar sus llaves frente al edificio como símbolo de su reivindicación. Las organizaciones convocantes (Sindicat de Llogateres, Entrebarris, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y el Sindicat Habitatge València) han explicado que con esta acción querían “visibilizar las dificultades que existen para acceder a una vivienda”.
La situación ha cambiado cuando un grupo de manifestantes, algunos de ellos encapuchados, ha comenzado a retirar las vallas instaladas alrededor del Palau de Les Arts. Los agentes desplegados en la zona han respondido para contener el avance hacia el interior del edificio y, a partir de ese momento, el ambiente se ha vuelto más tenso.
La Policía Nacional ha utilizado medios antidisturbios para dispersar la concentración y se ha producido el lanzamiento de objetivos por parte de los participantes. La intervención ha provocado carreras y momentos de confusión, aunque buena parte de los manifestantes ha permanecido frente al cordón policial lanzando gritos de "vergüenza me daría ser policía".
Vuelta a la calma y marcha hacia el centro de València
Tras los momentos de mayor tensión, en los que varias personas han precisado de asistencia sanitaria al verse afectadas por el gas lacrimógeno, los manifestantes han vuelto a sentarse en los alrededores del Palau de Les Arts y han levantado las manos como señal de protesta.

La concentración ha recuperado un carácter pacífico, haciendo sonar de nuevo sus llaves y coreando consignas como “Que viva la lucha de la clase obrera” y “Bella Ciao”. Después de los incidentes, han abandonado progresivamente los alrededores del edificio y han retomado la movilización hacia el centro de València.
El siguiente punto de concentración ha sido la Plaza del Ayuntamiento, donde estaba prevista una sentada para continuar con las reivindicaciones. La protesta multitudinaria, provocada por la indignación social después de la derogación de los dos decretos de vivienda del Gobierno, no se ha saldado con más incidentes en las calles de València.

