Más de un centenar de personas en situación de vulnerabilidad reciben su diploma en los talleres de inclusión social de Valencia

El Ayuntamiento de València reconoce el esfuerzo de más de 100 participantes en sus talleres de habilidades y competencias básicas para la inclusión social.

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Infancia
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Un aula de mecánica, una mesa de costura, un huerto de jardinería. Detrás de cada uno de estos espacios hay personas que han decidido dar un paso adelante. Este lunes, la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de València celebró el acto de entrega de diplomas de los Talleres de Habilidades y Competencias Básicas (THCB), un programa municipal que, edición tras edición, acompaña a personas usuarias de los centros municipales de servicios sociales en su camino hacia la autonomía y la inserción social y laboral.

Doscientas personas, un mismo reconocimiento

La jornada, celebrada entre las 10:00 y las 12:30 horas, reunió a cerca de 200 asistentes: participantes, familiares, profesionales de los servicios sociales y representantes de las entidades colaboradoras que hacen posible el programa. Fue la concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, quien entregó personalmente los diplomas y felicitó a los más de un centenar de graduados por el esfuerzo, la constancia y el compromiso demostrados a lo largo del proceso formativo.

"Cada uno de estos diplomas representa una historia de esfuerzo, aprendizaje y superación personal. Detrás de cada participante hay una persona que ha decidido dar un paso adelante, adquirir nuevos conocimientos y seguir construyendo su proyecto de vida." - Marta Torrado, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de València

No es retórica vacía. Los THCB constituyen uno de los principales recursos municipales de apoyo a los procesos de inclusión social y se articulan desde los propios centros municipales de servicios sociales, lo que garantiza que lleguen a quienes más los necesitan. El programa ofrece las herramientas necesarias para mejorar la empleabilidad, la autonomía y la inclusión social de personas en situación de vulnerabilidad.

De la cocina al taller: una oferta formativa pensada para la vida real

¿Qué se aprende exactamente en estos talleres? La respuesta es tan amplia como las necesidades de quienes los cursan. La programación combina formación práctica, desarrollo personal y adquisición de competencias básicas, con especialidades que van desde la alimentación y la mecánica hasta la costura, la jardinería, la limpieza, la organización doméstica, los cuidados a personas mayores o dependientes, y la educación emocional. Es decir: habilidades que no figuran en ningún currículum académico tradicional, pero que marcan la diferencia en la vida cotidiana.

La metodología es práctica y participativa. El objetivo no es solo formar, sino reforzar la autonomía personal y acercar a los participantes a ámbitos formativos y profesionales que puedan abrir puertas en el futuro. Los itinerarios de inclusión social incluyen atención individualizada y talleres grupales de habilidades básicas orientados al desarrollo de competencias personales y transversales. Un enfoque que reconoce algo que los datos confirman: la exclusión social no se combate solo con empleo, sino con herramientas para sostenerlo.

Nueve entidades, un esfuerzo colectivo

Detrás del programa no está solo el Ayuntamiento. En esta edición, nueve entidades del tercer sector han sido las encargadas de impartir las distintas acciones formativas: Novaterra, Tissora, Comité Ciudadano Antisida de València, Integras Tú, La Esencia Ashram, AUCA, Iniciatives Solidàries, Fundación Juan Ignacio Muñoz Bastide y Centre de Formació Folgado. El acto de diplomas sirvió también para reconocer públicamente su trabajo, así como el de los equipos profesionales de los centros municipales de servicios sociales y de la sección de programas de inclusión social y acción comunitaria (PISAC), responsable de la coordinación del programa.

Torrado subrayó durante su intervención la importancia de seguir impulsando recursos que permitan a las personas desarrollar sus capacidades y fortalecer su autonomía, y recordó que la inclusión social exige generar oportunidades reales para que nadie quede atrás. Una declaración de intenciones que, en el caso de este programa, se traduce en algo concreto: más de cien diplomas entregados en una mañana de junio en Valencia.

El programa THCB no es una iniciativa nueva ni puntual, sino un recurso consolidado que el Ayuntamiento de València lleva desarrollando como parte de su apuesta por los servicios sociales de proximidad. Los servicios sociales municipales actúan desde la prevención, la promoción de la autonomía personal y familiar, la inclusión y la dinamización comunitaria y social. En ese marco, los talleres representan uno de los instrumentos más directos para transformar la vulnerabilidad en oportunidad, demostrando que aprender a cuidar de uno mismo, o aprender a cuidar de los demás, puede ser el primer peldaño de un camino mucho más largo.