El Jardí del Túria tiene una historia que pocas ciudades pueden presumir: donde antes corría un río que inundaba Valencia y sembraba el pánico —como ocurrió de forma trágica en octubre de 1957—, hoy se extiende un gran parque lineal construido en los años 80 que se ha convertido en el pulmón verde de la ciudad. Un espacio de más de 9 kilómetros transitables que atraviesa la urbe de punta a punta , con zonas deportivas, rincones de descanso y una colección de puentes que son, en sí mismos, un recorrido por siglos de arquitectura. Ahora, ese patrimonio está a punto de lucir como nunca lo ha hecho después del anochecer.
Un acuerdo para iluminar la historia
La Junta de Gobierno Local de València aprobó este jueves el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Fundación Trinidad Alfonso para financiar, ejecutar y poner en servicio el alumbrado ornamental de los 17 puentes situados en el Jardí del Túria, incluidos los históricos. El pacto define con claridad el reparto de responsabilidades: la Fundación asume íntegramente el coste económico del proyecto y toda la carga técnica —redacción de proyectos, dirección de obra, legalización de instalaciones—, mientras que el Ayuntamiento se compromete a tramitar los permisos necesarios y a hacerse cargo del mantenimiento ordinario una vez que las instalaciones sean entregadas.
No es un detalle menor. Pese a ser transitado por cientos de personas cada día, los puentes del Turia son elementos que pasan inadvertidos para muchos, pese a responder a diferentes épocas, momentos históricos y diseños de lo más distintos. El arco temporal va desde el Puente de la Trinidad, del siglo XV y estilo gótico, hasta el moderno Puente de l'Assut d'Or, diseñado por Santiago Calatrava. Iluminarlos no es solo una cuestión estética: es reconocer su valor patrimonial y hacerlo visible cuando la ciudad duerme.
"Este proyecto no solo reforzará la seguridad de las miles de personas usuarias que utilizan diariamente este entorno para practicar deporte o disfrutar de su tiempo de ocio, sino que, además, pondrá en valor los puentes" - María José Catalá, alcaldesa de València, y Juan Miguel Gómez, director de la Fundación Trinidad Alfonso
Qué incluye exactamente la instalación
Las actuaciones previstas van mucho más allá de colocar unos focos. El proyecto contempla una intervención técnica completa que incluye luminarias, proyectores, sistemas de control y regulación, canalizaciones, cableado, cuadros eléctricos, acometidas y sistemas de protección, además de toda la obra civil necesaria —zanjas, arquetas y similares— para garantizar el correcto funcionamiento del conjunto. En otras palabras, una infraestructura pensada para durar y para integrarse de forma ordenada en un entorno que ya de por sí es delicado.
Parte de una apuesta más amplia por el parque
El Jardí del Túria es, según palabras de la propia alcaldesa, "la gran joya de la ciudad". Y como tal, está recibiendo una atención sin precedentes. La iluminación financiada por la Fundación Trinidad Alfonso se suma a una inversión municipal de 35 millones de euros que el Ayuntamiento tiene previsto destinar a la renovación de varios tramos del parque y a su gestión integral. Dos iniciativas que, juntas, dibujan un proyecto de ciudad ambicioso y con perspectiva de largo plazo.
La forma lineal del jardín, que atraviesa la ciudad, conlleva que numerosa población resida en sus proximidades, lo que lo convierte probablemente en el parque más visitado de España. Que ese espacio tan cotidiano —el de los corredores madrugadores, las familias del fin de semana, los ciclistas y los paseantes nocturnos— gane seguridad y belleza al mismo tiempo es, quizás, la mejor medida del alcance real de este convenio. Cuando caiga la noche sobre Valencia, sus puentes ya no serán solo una sombra sobre el antiguo cauce del Turia.