La falla es el corazón de la fiesta. Y este miércoles, el Ayuntamiento de Valencia decidió volver a ponerlo en el centro. El Consejo Rector de la Junta Central Fallera aprobó este 22 de julio el Plan Estratégico de Subvenciones para el período 2027-2029, un documento que fija en más de 340.000 euros el respaldo económico municipal a los diferentes aspectos de la celebración fallera, desde los monumentos de cartón y madera que arden cada 19 de marzo hasta el teatro en valenciano o las presentaciones de las comisiones.
El plan no es solo una hoja de cuentas. Es, en cierta medida, una declaración de intenciones sobre qué tipo de fiesta quiere ser Valencia en los próximos años. Y la cifra más llamativa lo dice todo: un nuevo incremento de 50.000 euros en los premios destinados a las fallas, que se suma a los 65.000 euros ya añadidos en 2025. El resultado es un aumento acumulado de 115.000 euros en lo que va de legislatura municipal.
"Desde este equipo de gobierno siempre hemos tenido presente que el eje principal de la fiesta es y será la falla y así lo trasladamos con hechos a las comisiones. Hoy incrementamos los premios a las fallas y se suman a los 65.000 euros de 2025. En total, en todo lo que llevamos de legislatura hemos incrementado los premios en 115.000 euros." - Santiago Ballester, concejal de Fallas del Ayuntamiento de Valencia
Un plan que distribuye más de 340.000 euros entre competiciones y actividades culturales
La reunión estuvo presidida por el concejal de Fallas, Santiago Ballester, acompañado de la concejala de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil. En conjunto, el plan contempla 317.088 euros en premios y 24.715 euros en subvenciones, una distinción que no es menor: los premios recompensan el esfuerzo creativo de las comisiones, mientras las subvenciones financian actividades de fomento cultural. Juntos superan los 340.000 euros.
La distribución del dinero refleja bien las prioridades de la fiesta. El grueso corresponde a la Delegación de Fiesta, con partidas que van desde los 139.173 euros para fallas mayores hasta los 30.400 euros para la Cabalgada del Ninot o los 12.000 euros para la iluminación de calles. A continuación, el desglose completo por delegaciones:
Delegación de Infantiles
- Concurso de belenes: 7.400 euros
- Play back infantiles: 7.650 euros
- Mejor ninot de sección: 4.400 euros
- Ninot indultado infantil: 1.500 euros
- Fallas infantiles: 45.945 euros
Delegación de Fiesta
- Play back mayores: 7.670 euros
- Ninot indultado mayores: 3.000 euros
- Mejor ninot de sección: 9.800 euros
- Fallas mayores: 139.173 euros
- Calles iluminadas: 12.000 euros
- Cabalgada del Ninot: 30.400 euros
- Maquetas y escenas de falla: 1.500 euros
Delegación de Cultura
- Teatro en valenciano: 25.400 euros en premios y 20.470 euros en subvenciones
- Literario, apropòsit y microteatro: 3.500 euros
- Presentaciones: 8.855 euros en premios y 2.875 euros en subvenciones
- Presentaciones infantiles: 6.095 euros en premios y 1.380 euros en subvenciones
- Audiovisuales: 2.800 euros
El peso histórico de premiar la falla
Los primeros premios para las fallas se implementaron en 1887, siendo desde 1901 otorgados por el Ayuntamiento de Valencia. Más de un siglo después, esa tradición de reconocimiento oficial sigue viva y, según el actual equipo de gobierno, en expansión. El sistema de premios es gestionado por la Junta Central Fallera, que evalúa los monumentos en base a criterios como la originalidad, la crítica, la ejecución artística y la espectacularidad. El más codiciado es el primer premio de la Sección Especial, que otorga el reconocimiento máximo a la falla mejor valorada del año.
Más de 380 comisiones de falla participan en toda la ciudad de Valencia, inscritas todas en la Junta Central Fallera. Para buena parte de ellas, los premios no son solo un reconocimiento simbólico: representan también un retorno económico que ayuda a financiar una fiesta que, en las categorías más competitivas, puede suponer inversiones de decenas de miles de euros por monumento. La falla de Convento Jerusalén, por ejemplo, destinó 230.000 euros a su monumento en 2015, una cifra que se ha mantenido estable hasta 2025, con ligeras alteraciones.
Las Fallas de Valencia fueron inscritas en 2016 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Un reconocimiento que añade responsabilidad institucional a la gestión de una fiesta que ya no pertenece solo a Valencia, sino al imaginario colectivo global. En ese contexto, que el Ayuntamiento refuerce año tras año el músculo económico de los premios no es un detalle menor: es una apuesta sostenida por mantener viva la llama —en el sentido más literal— de una de las tradiciones más singulares del mundo.


