La huerta de València tendrá recogida garantizada de plásticos agrícolas hasta 2027: cinco puntos y sin burocracia para el agricultor

El Consell Agrari habilita cinco puntos de recogida de plásticos en la huerta de València con cobertura hasta 2027.

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Campo valenciano
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Mantas térmicas tiradas al borde de un camino, tubos de riego apilados en una esquina del campo, restos de entoldados que el viento arrastra hasta las acequias. No es una imagen excepcional en el entorno agrícola periurbano, sino una consecuencia directa de un problema estructural: los agricultores generan residuos plásticos que no siempre saben —o pueden— gestionar correctamente. El Consell Agrari Municipal de València (CAV) ha dado un paso concreto para cambiarlo.

Un contrato, dos años, cinco puntos

El Consell Agrari de València ha garantizado la recogida, tratamiento y reciclaje de residuos plásticos agrícolas en la huerta del municipio durante las campañas de 2026 y 2027, consolidando así la continuidad de un servicio que busca dar respuesta a una de las necesidades más prácticas —y menos glamurosas— del mundo rural: qué hacer con los plásticos cuando se acaba la temporada.

Para acercar el servicio directamente al campo, el Consell Agrari Municipal ha habilitado cinco puntos de recogida distribuidos por diferentes zonas de la huerta de València: el barranco del Carraixet en Carpesa, el camino de la Alquería el Grande, el camino de Vinalesa en Casas de Bárcena, el Camí Farinós y el Camí del Pou d'Aparici en La Punta, y en breve se instalará otro en la Partida de Arriba en Campanar. Seis ubicaciones, en definitiva, pensadas para que ningún agricultor tenga que recorrer kilómetros para deshacerse de sus residuos.

Entre los materiales que se recogen se encuentran mantas térmicas, conducciones de riego por goteo y entoldados, habitualmente usados en las labores agrícolas. Una vez recogidos, estos residuos son trasladados al centro gestor de la EMTRE en Picassent para su correspondiente tratamiento. No es un destino menor: la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos gestionó durante 2024 un total de 620.166 toneladas de residuos domésticos en los 45 municipios del área metropolitana de València.

El agricultor, en el centro

El presidente del Consell Agrari de València, José Gosálbez, visitó esta semana los puntos de recogida habilitados. Su mensaje fue directo y sin rodeos, con la intención clara de desmarcarse del lenguaje administrativo habitual:

"El agricultor está para producir, no para perder tiempo entre residuos, trámites y burocracia. Nuestra obligación es darle soluciones, facilitarle el trabajo y responder a las necesidades reales del campo" - José Gosálbez, presidente del Consell Agrari Municipal de València

La declaración resume bien la filosofía que impulsa este servicio: no se trata solo de gestionar residuos, sino de aliviar una carga que históricamente ha recaído sobre los propios agricultores. A diferencia de un envase doméstico, un plástico agrícola no llega limpio a una planta de reciclaje: puede contener tierra, arena, restos de plantas, humedad o productos agrícolas acumulados tras años de uso. Retirarlos, transportarlos y gestionarlos correctamente no es una tarea que pueda resolverse con el contenedor amarillo de la esquina.

Un problema antiguo, una solución en construcción

La iniciativa no surge de la nada. La actuación pretende reducir la presencia de plásticos inservibles en los campos de l'Horta, eliminar vertidos incontrolados de este tipo de materiales y mejorar la limpieza y el paisaje de la comarca. Y los datos avalan la urgencia: en una campaña extraordinaria anterior, se recogieron casi 58 toneladas de material plástico, un 3,5% más que en la campaña del año anterior. Una cifra que da idea de la escala del problema cuando simplemente se habilitan los medios para que los agricultores puedan actuar.

La huerta de València es uno de los paisajes agrícolas periurbanos más antiguos de Europa, un territorio que combina producción alimentaria, patrimonio cultural e identidad colectiva. Mantenerla limpia no es solo una cuestión estética: es también una condición para su supervivencia económica y medioambiental. El tratamiento de estos residuos a cargo de un gestor autorizado es fundamental para combatir el cambio climático y sus efectos también desde el mundo agrario, ya que en muchos casos materiales como los recogidos han llegado a acequias, ríos, mares y océanos, generando un grave problema medioambiental.

Más soluciones, menos trámites

Gosálbez insistió en que el objetivo no es solo prestar un servicio puntual, sino cambiar la relación entre la administración local y quienes trabajan el campo cada día. El concejal insistió en que el objetivo es reducir la carga burocrática sobre los agricultores y ofrecer soluciones concretas a sus necesidades cotidianas. Una hoja de ruta que, traducida a la práctica, significa que un agricultor que utilice mantas térmicas, films de acolchado o plásticos de invernadero no tendrá que preocuparse por qué hacer con ellos al final de la temporada: habrá un contenedor esperándole y un servicio que se encargará del resto.

Los agricultores que necesiten información sobre los puntos de recogida, el funcionamiento de la campaña o asistencia técnica pueden contactar con el Consell Agrari Municipal en el teléfono 96 351 76 92, de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas, o a través del correo electrónico [email protected]. Una línea directa que, en sí misma, dice algo sobre el modelo de gestión que se quiere construir: menos ventanilla, más campo.