Menos de dos años han pasado desde que la DANA del 29 de octubre de 2024 convirtió pedanías enteras de València en escenarios de catástrofe. El desastre provocó al menos 238 fallecidos oficiales y se situó entre las peores riadas de la historia de España. Un sistema convectivo de mesoescala produjo lluvias extremas que superaron en algunos observatorios los 770 litros por metro cuadrado, con un periodo de retorno estimado de 1.000 años. Ahora, la ciudad no solo reconstruye sus calles y su alcantarillado: también se prepara para no volver a ser sorprendida.
Los días 18 y 19 de junio, València acogerá dos iniciativas de alcance europeo sobre gestión de emergencias, respuesta ante desastres y resiliencia urbana, organizadas en el marco del proyecto LEAD-PRO, financiado por la Unión Europea. Un encuentro que deja claro que la tragedia de octubre no solo dejó heridas: también generó una responsabilidad.
Una cumbre en el corazón de la Policía Local
El 18 de junio, la sede central de la Policía Local de València se transformará en el epicentro de la Cumbre Internacional de Gestión de Emergencias, Respuesta ante Desastres y Resiliencia Urbana. El encuentro reunirá a instituciones europeas, servicios de emergencia, fuerzas policiales, investigadores, responsables políticos y empresas tecnológicas especializadas en gestión de crisis y protección civil. No es una conferencia académica al uso: la agenda mezcla ponencias institucionales con paneles operativos y demostraciones tecnológicas en vivo.
En el programa figuran algunos de los debates más urgentes del momento: la coordinación multiagencia cuando el caos lo complica todo, el uso de inteligencia artificial en emergencias complejas, los sistemas de mando y control, la comunicación en situaciones de crisis y la capacidad de los ciudadanos para resistir y recuperarse. Preguntas que, para muchos valencianos, dejaron de ser teóricas aquella tarde de octubre.
La participación prevista habla por sí sola. Estarán representantes de la Comisión Europea —concretamente de la DG HOME y la DG ECHO, las direcciones responsables de asuntos de interior y protección civil—, del Grupo Asesor Europeo de Ciencia y Tecnología (E-STAG) de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), además de expertos internacionales del ámbito académico, tecnológico y operativo.
"Un valor añadido para la preparación y respuesta ante eventos extremos, como las inundaciones que sufrió València en octubre de 2024" - Jesús Carbonell, concejal de Seguridad del Ayuntamiento de València
La Torre: un simulacro donde el guión ya ocurrió de verdad
Si el día 18 es el de las ideas, el 19 de junio será el de la acción. La pedanía de La Torre, una de las zonas más duramente castigadas por la DANA, acogerá una prueba piloto operativa internacional centrada en la gestión de emergencias por inundaciones y la coordinación multiagencia ante catástrofes. Bajo sus calles, la dana del 29 de octubre de 2024 dejó una red de colectores y acequias con tuberías dislocadas, paredes desmoronadas y una capacidad de desagüe comprometida. La Torre ha sido desde el principio una de las pedanías con mayor volumen de inversión en la reconstrucción, concentrando la mayor partida de los fondos municipales previstos por pedanías: 9.386.298 euros. Elegir este lugar no es una decisión neutral. Es, en cierto modo, un acto de memoria.
El ejercicio pondrá a prueba tecnologías avanzadas de comunicación, herramientas de inteligencia artificial y sistemas de apoyo a la toma de decisiones en un escenario realista de inundación extrema y evacuación de población. Se evaluarán aspectos como la coordinación entre primeros intervinientes, la gestión de información en tiempo real, la activación de estructuras de mando y, de forma especialmente relevante, la evacuación de personas vulnerables: uno de los puntos más críticos y más dolorosos de lo ocurrido en 2024.
En el simulacro participarán la Policía Local de València, Bomberos, Protección Civil, el Centro de Coordinación de Emergencias 112 y, en un gesto que añade una dimensión educativa y comunitaria, el personal y el alumnado del CEIP Padre Manjón. A ellos se sumarán socios internacionales del proyecto LEAD-PRO y expertos europeos en resiliencia y gestión de catástrofes.
València, laboratorio europeo de la resiliencia
Hay ciudades que aprenden de sus tragedias y hay ciudades que convierten esa experiencia en conocimiento exportable. Con estas dos jornadas de junio, València aspira claramente a ser las dos cosas. La apuesta por acoger una cumbre de este nivel no es solo una cuestión de prestigio institucional: es la traducción práctica de una lección aprendida a un coste humano incalculable.
La edad y el material de las infraestructuras determinan su resiliencia ante fenómenos extremos , como quedó demostrado en La Torre cuando las tuberías antiguas cedieron y las modernas resistieron. Pero más allá del cemento y el plástico, la resiliencia también se construye con protocolos, con tecnología, con formación y con redes de cooperación entre instituciones. Eso es, en el fondo, lo que se pondrá sobre la mesa en junio: la certeza de que la próxima vez —y siempre habrá una próxima vez— la respuesta tiene que ser más rápida, más coordinada y más inteligente.