Valencia ya ha empezado a mover ficha para las Fallas de 2027. Aunque aún falten más de nueve meses para que la ciudad vuelva a encender su ciclo festivo más intenso, el calendario escolar y el fallero han dado un paso decisivo. Y es que el Consejo Escolar Municipal ha acordado la propuesta de festivos que marcarán el ritmo de colegios e institutos durante la semana grande, una decisión que ahora deberá recibir el visto bueno de la Dirección General de Centros Docentes.
En el ámbito escolar, la propuesta mantiene un bloque de días festivos que encaja de lleno con la semana grande: del lunes 15 al jueves 18 de marzo. Cuatro jornadas que, sumadas a los fines de semana anterior y posterior y al Día de San José, permitirán a la comunidad educativa enlazar nueve días consecutivos de celebración.
Para que este esquema sea viable, el 22 y 23 de diciembre pasarán a ser lectivos, un ajuste técnico que evita alterar el final del curso y mantiene el equilibrio de jornadas. El calendario general del curso 2026-2027 fija el inicio de las clases el 9 de septiembre y el cierre el 18 de junio, y dentro de ese marco la propuesta fallera encaja sin romper la estructura global del año académico.
Fechas de los actos falleros
También, se ha afinado el calendario interno de las Fallas. La Crida volverá a celebrarse el último domingo de febrero. A partir de ese día podrán empezar a montarse las churrerías y buñolerías, mientrasos mercadillos tendrán luz verde desde el 9 de marzo y las carpas falleras arrancarán su instalación general el 11 de marzo. Las verbenas y tardeos, por su parte, podrán celebrarse los días 13, 15, 16, 17 y 18 de marzo.

Otro de de los asuntos más delicados ha sido la pirotecnia recreativa. El Ayuntamiento limitará el uso nocturno de artefactos de categoría F3, tanto fuentes como truenos detonantes, con el objetivo de reducir las molestias al vecindario sin renunciar a uno de los elementos más característicos de las Fallas.
La planificación de las Fallas de 2027 también confirma otro cambio que ya había anunciado el Ayuntamiento: las conocidas como mojiterías desaparecerán de la fiesta. El consistorio defiende que esta medida ayudará a preservar la imagen de las Fallas y reforzar su carácter tradicional, cultural y patrimonial.
Forma parte del proceso de revisión del Bando Fallero, que cada año ajusta las normas de la celebración para adaptarlas a la evolución de la ciudad y a las necesidades de convivencia. La eliminación de las mojiterías pretende evitar la proliferación de barras improvisadas que, según el Ayuntamiento, desdibujan la estética fallera y generan problemas de orden y limpieza.
Con los bocetos de los monumentos municipales ya sobre la mesa, el calendario escolar encaminado y las primeras decisiones organizativas cerradas, Valencia empieza a construir sus Fallas 2027. Las comisiones afinan motores, los artistas ultiman ideas y la ciudad se prepara para un ciclo festivo que, aunque aún quede lejos, ya ha empezado a latir.


