El arranque de las Fallas 2026 en Valencia ha mostrado que, pese al esfuerzo del Ayuntamiento y de los operarios de limpieza, mantener la ciudad en condiciones óptimas de higiene sigue siendo todo un reto. Y es que durante el primer fin de semana, las calles de barrios como Ruzafa, Ciutat Vella y el entorno del Mercado Central se convirtieron en auténticos basureros con “ríos de orina” en varias calles. Una situación que se repite cada año y que evidencia la falta de civismo de algunos asistentes.
Para paliar estas deficiencias, el Consistorio ha duplicado el número de baños portátiles respecto a 2023, llegando a un total de 603 unidades: 425 cabinas normales, 90 adaptadas y 88 urinarios, distribuidos en 230 ubicaciones. La inversión alcanza los 3,2 millones de euros, un 9% más que en 2025 y un 65% más que en 2023.
No obstante, la concentración de estos baños en grandes avenidas como Alameda, Centelles o Matías Perelló deja desabastecidas muchas calles interiores de Ciutat Vella, Ruzafa y el Marítimo, donde los visitantes deben improvisar o recurrir a locales hosteleros, que a menudo limitan el acceso a sus baños a clientes.

La Policía Local aplica las primeras sanciones
El primer balance de la Policía Local ha revelado que, entre el viernes 13 y el domingo 15 de marzo, se han interpuesto un total 18 multas por orinar en la vía pública, 31 sanciones por uso indebido de la pólvora y 25 multas por consumo de alcohol fuera de los espacios permitidos. Unas cifras que, muy probablemente, aumentarán a medida que avancen las Fallas 2026.
De hecho, para evitar situaciones de riesgo, el consistorio municipal reguló estrictamente el lanzamiento de petardos y otros artefactos pirotécnicos, aunque mucha gente no atañe la normativa. Con carácter general, se permite entre las 10:00 y las 22:00 horas, ampliándose hasta las 02:00 durante los días centrales de la fiesta (del 15 al 19 de marzo).
Queda prohibido tirar petardos en interiores, cerca de hospitales, residencias, vehículos o mobiliario urbano, así como en espacios con gran concentración de público fuera de los actos autorizados. El incumplimiento puede acarrear sanciones económicas superiores a los 3.000 euros, especialmente si provoca daños o pone en riesgo la seguridad.
Nueva ordenanza de limpieza: multas más duras
Cabe recordar, además, que el Ayuntamiento se encuentra en la fase final de tramitación de la nueva ordenanza de limpieza, que incorporará sanciones más estrictas para garantizar la higiene urbana. Entre las infracciones recogidas:
- Abandonar basura y residuos en la vía pública: hasta 3.000 €
- Tirar colillas, papeles, chicles u otros residuos pequeños fuera de papeleras: hasta 1.500 €
- Orinar o escupir en la vía pública: hasta 3.000 €
- Pintadas en elementos protegidos patrimonialmente: hasta 3.000 €
- No retirar escombros de obras con consecuencias graves: hasta 1.500 €


