Con el bochorno del verano, muchas personas buscan un lugar donde refrescarse. Sin embargo, las playas suelen llenarse durante los meses estivales y encontrar un hueco en la arena puede convertirse en una misión complicada. Por suerte, el interior de la provincia de Valencia esconde numerosas pozas, cascadas y piscinas naturales perfectas para darse un baño lejos de las aglomeraciones.
En el interior de Valencia existen numerosos parajes naturales con pozas, cascadas y piscinas naturales que permiten combatir las altas temperaturas rodeados de naturaleza. Estas son tres escapadas perfectas para quienes buscan una alternativa a las playas más concurridas.
Charcos de Quesa
A tan solo una hora de Valencia, los Charcos de Quesa son uno de los destinos naturales favoritos del interior de la provincia. Con el paso de los años se han convertido en un entorno ideal para el baño y el descanso. Además, este paraje está formado por cuatro piscinas naturales ubicadas entre montañas y bosques, atravesadas por el río Grande, afluente del Xúquer.
Su recorrido conecta cuatro puntos principales:
- Charco de las Hortetas.
- Charco de las Fuentes.
- Charco de la Bañera.
- Charco del Chorro de Corbera.
Se trata de una zona ideal para disfrutar de rutas y actividades al aire libre que cuenta con aparcamiento, áreas de pícnic, aseos, zona infantil y accesos adaptados para personas con movilidad reducida. Además, este espacio forma parte de la Red Natura 2000, destinada a la protección y conservación del medio natural. Durante la temporada alta, el acceso tiene un coste de un euro por persona y dos euros por vehículo. La entrada para menores de 10 años es gratuita.
La Playeta (Chelva)
La Playeta de Chelva es otro de los entornos naturales ideales para escapar del bochorno durante los meses de verano. A menos de una hora de Valencia, esta poza fluvial se ha formado por el paso del río Chelva entre las paredes del cañón. Destaca por sus pequeñas cascadas y por la piscina natural que crea el río en un entorno rodeado de vegetación.
Este rincón recibe su nombre por la arena acumulada junto a la orilla, que crea una pequeña playa de interior. Además del baño, quienes lo visitan también pueden recorrer la conocida Ruta del Agua, un sendero circular de unas dos horas que permite caminar junto al río y descubrir algunos de los paisajes más bonitos de Chelva.
El entorno se complementa con el área recreativa del Molino Puerto, equipada con mesas de pícnic, juegos infantiles, paelleros, aparcamiento y cancha deportiva. Durante los meses de julio y agosto, el Ayuntamiento de Chelva regula el acceso a la poza mediante una entrada de un euro por persona con el objetivo de preservar el entorno natural.
Gorgo de la Escalera (Anna)
A pocos metros del casco urbano de Anna, el Gorgo de la Escalera es uno de los espacios naturales más conocidos de la zona para combatir el calor durante los meses de verano. El acceso comienza con el descenso de 136 escalones que conducen hasta una piscina natural rodeada por un cañón excavado por el paso del río a lo largo de los años.
El entorno combina zonas de baño con pequeñas cascadas y pozas de aguas cristalinas, además de ofrecer opciones para practicar senderismo y actividades de aventura acuática. A pocos metros se encuentra la conocida Ruta de las Tres Cascadas, un recorrido circular de aproximadamente una hora y media junto al río Sellent que permite descubrir el Gorgo Gaspar, la Cascada de los Vikingos y la Cascada del Salto.
Esta zona dispone de aparcamientos gratuitos y de pago para los visitantes. Durante la temporada alta, el acceso al Gorgo de la Escalera puede costar dos euros por persona, mientras que los menores de cuatro años acceden de forma gratuita.

