Así está Giorgeta-Pérez Galdós tras reabrir al tráfico en Valencia: lo que queda por hacer

Giorgeta-Pérez Galdós reabre al tráfico y esta es la imagen que deja tras más de un año de obras en Valencia

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Apertura de Pérez Galdós y Giorgeta
Apertura de Pérez Galdós y Giorgeta
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La vuelta al cole ha traído consigo una de las reaperturas más esperadas para la movilidad de Valencia. La avenida Giorgeta y la calle Pérez Galdós han recuperado este miércoles la circulación en prácticamente todo su recorrido, después de dos jornadas marcadas por aperturas y cortes intermitentes. Los conductores vuelven a disponer de cuatro carriles en la mayor parte de este eje de más de dos kilómetros, aunque la imagen que se encuentran al atravesarlo dista todavía mucho de la que tendrá cuando el proyecto esté completamente terminado.

En concreto, las dos vías cuentan con dos carriles por sentido en casi todo el trazado. La principal excepción se encuentra en uno de los tramos paralelos al túnel, donde se mantiene un solo carril en cada dirección. De esta manera, el Ayuntamiento de Valencia ha cumplido el objetivo que se había marcado para el inicio del curso escolar: recuperar buena parte de la capacidad de circulación de uno de los grandes ejes viarios de la ciudad.

El cambio más evidente es la recuperación de la calzada. Sin embargo, las vallas amarillas continúan acompañando al recorrido durante buena parte del trayecto. En algunos puntos delimitan el futuro carril bici, mientras que en otros separan zonas peatonales todavía en ejecución, accesos a comercios o entradas a edificios. Uno de los puntos que todavía concentra más actividad se encuentra en las vías paralelas al túnel, junto a la intersección con Ángel Guimerá.

Obras Pérez Galdós
Obras Pérez Galdós

El carril bici tendrá que esperar

La reapertura de los carriles para los vehículos tampoco significa que la nueva configuración de movilidad esté lista. El futuro carril bici segregado y bidireccional todavía presenta varios tramos sin terminar. En algunas zonas de Giorgeta el recorrido todavía no está definido por completo. En otras, el espacio reservado ya puede intuirse, pero permanece sin el pavimento definitivo.

Hay incluso tramos en los que la infraestructura está preparada sobre la calzada, aunque todavía falta echar el asfalto que permitirá utilizarla. El diseño definitivo permitirá recorrer todo el eje en bicicleta de forma segregada, aunque con algunos cambios de trazado y pasando por detrás de las marquesinas de los autobuses.

Algo similar ocurre con el espacio urbano que rodea la calzada. Ya pueden verse algunos de los nuevos bancos y elementos de mobiliario, pero también permanecen numerosos bloques de hormigón repartidos a lo largo del recorrido, algunos todavía sobre palés y otros pendientes de completar.

Las nuevas jardineras también están presentes, aunque algunas todavía tienen elementos por rematar. Lo mismo sucede con parte del alumbrado: hay farolas instaladas, pero en determinados puntos sus bases continúan protegidas. Incluso algunos de los elementos previstos para ofrecer información a los ciudadanos todavía no están operativos. Es el caso de uno de los paneles que deberá mostrar información sobre el estado del tráfico en tiempo real.

La transformación verde es otro de los grandes capítulos que todavía está pendiente. Entre las actuaciones previstas figuran más de 6.800 metros cuadrados de nuevas zonas verdes, con 60 especies vegetales diferentes, además de 640 árboles. También se conservará cerca del 90 % de las palmeras que ya ocupan la mediana.

El proyecto incluye además tres zonas de juegos infantiles que sumarán 810 m², 15 nuevas paradas de autobús, 26 pasos de peatones y una renovación completa del alumbrado público mediante 265 luminarias. Otro de los elementos pendientes es la colocación de la capa fonoabsorbente sobre la calzada para disminuir el ruido generado por el tráfico.

Las obras comenzaron por fases a finales de junio de 2025. El Ayuntamiento había planteado inicialmente un plazo de ejecución de 14 meses, una previsión especialmente ambiciosa teniendo en cuenta la dimensión de una actuación que el propio gobierno municipal ha definido como la intervención urbana más importante acometida en Valencia durante las últimas dos décadas. Ese calendario, sin embargo, no se ha cumplido. La previsión actual sitúa la finalización del proyecto a finales de 2026.