El valenciano Francisco Coll, Premio Nacional de Música, pone a Borges en el corazón del Certamen Internacional de Bandas 2027

'Las ruinas circulares', del compositor Francisco Coll, será la obra obligatoria del Certamen Internacional de Bandas Ciudad de València 2027.

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Francisco Coll
Francisco Coll
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Un cuento de Jorge Luis Borges, un compositor valenciano reconocido con el Premio Nacional de Música y una de las citas bandísticas más longevas de Europa. Estos son los ingredientes de la 139.ª edición del Certamen Internacional de Bandas de Música Ciudad de València, cuya obra obligatoria acaba de ser anunciada: Las ruinas circulares, del compositor Francisco Coll, una pieza concebida expresamente para banda sinfónica que promete marcar un antes y un después en la historia del certamen.

De Borges a la banda sinfónica

El título no es casual. Las ruinas circulares es también el nombre de uno de los cuentos más célebres del escritor argentino Jorge Luis Borges, una historia que explora los límites entre el sueño, la creación y la identidad. Francisco Coll ha bebido directamente de ese universo para construir su partitura, aunque no con la intención de ilustrar la trama.

"El título de la obra procede directamente del cuento homónimo de Jorge Luis Borges, aunque no pretende narrar ni seguir el argumento, sino reflejar la atmósfera, la circularidad, la memoria, la identidad y la relación entre creador y obra creada" - Francisco Coll, compositor

Es decir, Coll no compone un poema sinfónico al uso. Lo que le interesa es la textura del relato borgiano: esa sensación de que el tiempo da vueltas sobre sí mismo, de que crear algo es, en cierta forma, crearse a uno mismo. Una idea filosófica que, trasladada al sonido, tiene un potencial expresivo enorme.

La obra arranca con una fanfarria y va desplegando, a lo largo de su desarrollo, una diversidad de materiales que no renuncia a ningún extremo: corales solemnes, cánticos y danzas construidas sobre ritmos repetitivos que evocan músicas ancestrales sin renunciar a la contemporaneidad urbana. Una convivencia de mundos que es, precisamente, una de las marcas del estilo de Coll.

"Después de tantos años escribiendo obras orquestales y óperas, sentí que había llegado el momento de escribir una obra para banda sinfónica, y la banda aparece aquí como organismo con identidad propia" - Francisco Coll, compositor

Un compositor en la cima de su carrera

El jurado de los Premios Nacionales de Música 2025 propuso la concesión del galardón a Francisco Coll en la modalidad de Composición. No es un reconocimiento menor: el Premio Nacional de Música es la distinción más alta que el Estado español concede a un creador musical. Y llega en un momento en que Coll acumula una trayectoria de alcance verdaderamente internacional.

Francisco Coll García nació en Valencia en 1985 y estudió en los Conservatorios de Valencia y Madrid antes de trasladarse a Londres en 2008 para trabajar con Thomas Adès —del que ha sido su único alumno hasta la fecha— y con Richard Baker en la Guildhall School of Music and Drama, becado por el Institut Valencià de la Música y por la Guildhall Trust. Allí obtuvo el máster en composición con distinción y el Ian Horsburgh Memorial Prize por la mejor obra de postgrado.

Las principales orquestas y conjuntos del mundo han interpretado sus obras, como la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo, la Filarmónica de Los Ángeles, la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham, la Orquesta Sinfónica de Lucerna y el Ensemble Modern. Su música se ha escuchado en destacados festivales, desde Aldeburgh, Aix y Aspen hasta los BBC Proms, Verbier y Tanglewood.

Pese a toda esa proyección exterior, Coll tiene un vínculo especial con su ciudad natal. Entre 2018 y 2020 fue compositor residente de la Orquesta de Valencia. El Palau de les Arts ha acogido su ópera de cámara Café Kafka (2014) y estrenaría la gran ópera Enemigo del pueblo, basada en Henrik Ibsen, que él mismo dirigiría, además de composiciones como Mural y Ciudad sin sueño. Que sea ahora la banda sinfónica su nuevo territorio de exploración dice mucho de un creador que nunca ha repetido la misma fórmula.

El certamen, en cifras y novedades

El Certamen Internacional de Bandas Ciudad de València es uno de los concursos de bandas más antiguos y prestigiosos del mundo. Su 139.ª edición se celebrará en el Palau de la Música de Valencia del 14 al 18 de julio de 2027, y reunirá a formaciones en cinco categorías distintas. El plazo de inscripción estará abierto únicamente del 19 al 26 de octubre de 2026, una ventana breve que las agrupaciones interesadas no deberían perder de vista.

La estructura de participación prevé hasta cinco bandas en la sección de honor, cinco en primera, seis en segunda, seis en tercera y cinco en la sección libre. Cada formación solo podrá inscribirse en una sección, lo que obliga a cada agrupación a definir con precisión su nivel de competición.

Entre las novedades más destacadas de esta convocatoria figuran dos medidas de calado. Por un lado, se crea un reconocimiento especial para la sociedad musical que logre ganar tres veces la mención de honor en un periodo de diez años, un incentivo que premia la excelencia sostenida en el tiempo. Por otro, se exigirá una declaración responsable que garantice que las bandas —especialmente las extranjeras— concurren con su plantilla habitual, una medida que busca asegurar la autenticidad y la igualdad de condiciones entre los participantes.

Un palmarés con vocación internacional

La edición de 2026 del certamen dejó un resultado que habla por sí solo de la dimensión global del evento. La Sociedad Musical Instructiva Santa Cecília de Cullera se alzó con el primer premio y la mención de honor de la sección de honor con 352 puntos. En la sección primera triunfó la Banda Sinfónica Associação Recreativa e Musical Amigos da Branca, de Portugal. La sección segunda fue para la Sociedad Musical Santa Cecília de Chelva. En la tercera venció la Orchestra Fiati Maria SS di Custonaci, de Italia, y en la sección libre la Lithuanian Symphonic Wind Orchestra, de Lituania.

Cinco secciones, cinco ganadores de cuatro países distintos. La fotografía del palmarés ilustra mejor que cualquier discurso la vocación internacional de un certamen que, edición tras edición, convierte el Palau de la Música en una encrucijada donde confluyen tradiciones bandísticas de toda Europa. Y que en 2027, además, tendrá de guía a Jorge Luis Borges —a través de la música de Francisco Coll— para explorar, con fanfarrias y danzas ancestrales, los laberintos de la creación y la identidad.