El Tanatorio Municipal de València estrena climatización inteligente y señalización digital para mejorar el confort de las familias en duelo

El Ayuntamiento de València ha renovado el sistema de climatización del Tanatorio Municipal con tecnología VRV y ha instalado pantallas digitales para mejorar la orientación y el confort de las familias.

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Tanatorio municipal
Tanatorio municipal

Hay espacios que exigen lo mejor de quienes los diseñan. Un tanatorio no es un aeropuerto ni una oficina de trámites: es el lugar donde las familias atraviesan algunos de los momentos más difíciles de su vida. Por eso, cuando el Ayuntamiento de València anuncia mejoras en el Tanatorio Municipal, la noticia va mucho más allá de una simple actualización tecnológica. El consistorio valenciano ha culminado una renovación integral que combina un nuevo sistema de climatización de alta eficiencia con una propuesta de digitalización de espacios pensada, ante todo, para no molestar.

Adiós al sistema centralizado: cada sala, su propia temperatura

El cambio más significativo en términos técnicos ha sido la sustitución del antiguo sistema centralizado de climatización por unidades independientes roof-top y sistemas VRV —siglas de Volumen de Refrigerante Variable—. La diferencia no es menor. Un sistema centralizado trata el edificio como un bloque uniforme; el VRV, en cambio, permite ajustar la temperatura de cada estancia de forma autónoma y casi inmediata. En un tanatorio, donde la ocupación de las salas puede variar radicalmente de una hora a la siguiente, esa flexibilidad no es un lujo: es una necesidad.

La nueva instalación también reduce de forma significativa el nivel sonoro, elimina los grandes caudales de aire y las vibraciones propias de los equipos convencionales, y refuerza la calidad ambiental mediante un sistema de ventilación mejorado. Esta solución elimina de forma más eficiente virus, bacterias y olores, algo especialmente relevante en un entorno como este.

Además, la arquitectura del sistema aporta una ventaja operativa nada desdeñable: si uno de los equipos falla, el resto de las instalaciones continúa funcionando con normalidad. A eso se suma un contrato de mantenimiento que garantiza la intervención técnica en un plazo aproximado de dos horas ante cualquier incidencia.

Pantallas y tótems, pero con discreción

El Tanatorio Municipal de Valencia es el más representativo de la ciudad por su envergadura y sus instalaciones. Dispone de 16 salas de velatorio y permanece abierto las 24 horas del día para atender a las familias. Con ese volumen de actividad, la orientación dentro del recinto puede convertirse en un problema real —especialmente para personas mayores o que llegan en un estado de evidente angustia—. La segunda gran actuación del proyecto aborda precisamente eso.

El Ayuntamiento, junto con Enalta, la empresa concesionaria del tanatorio, ha desarrollado una propuesta integral de digitalización de espacios que se implanta por fases. La solución incluye pantallas digitales y tótems informativos que facilitan la orientación de las familias de forma clara y discreta, ayudando a localizar espacios y acceder a información relevante sin que la tecnología resulte intrusiva o disonante con el entorno. La clave del diseño es precisamente esa: integrar la comunicación físico-digital manteniendo el acompañamiento humano y la coherencia del entorno.

El proyecto incorpora también sistemas de ambientación musical y contenidos audiovisuales suaves para crear un entorno más íntimo y respetuoso en las salas, además de un portal cautivo que permite a los visitantes acceder de forma rápida a información y servicios. Con más de 30 años de experiencia, Enalta apoya a más de 50.000 familias al año , lo que convierte este despliegue tecnológico en una herramienta con un alcance humano considerable.

Obras sin interrupciones y con mirada sostenible

Uno de los aspectos que el Ayuntamiento destaca con más énfasis es que todas las actuaciones se han ejecutado conforme al calendario previsto y sin afectar al funcionamiento habitual de la instalación. Dicho de otra forma: durante los trabajos, el tanatorio no cerró ni redujo su servicio. En un centro que opera ininterrumpidamente, eso no es un detalle menor.

La infraestructura digital cuenta además con un sistema de supervisión centralizada con monitorización remota, alertas y capacidad de corrección de incidencias, garantizando estabilidad técnica sin interferir en la experiencia de los usuarios. El proyecto se enmarca, según el consistorio, en su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), integrando soluciones que reducen el impacto ambiental del edificio.

Modernizar un tanatorio exige algo más que buenas especificaciones técnicas: exige sensibilidad. La apuesta del Ayuntamiento de València pone el foco exactamente ahí: en que la tecnología sirva a las personas en el momento en que más lo necesitan, sin hacerse notar más de lo imprescindible. Si el resultado a largo plazo es que una familia encuentra sin dificultad la sala donde despedir a un ser querido, o que el silencio de un velatorio no se vea roto por el zumbido de un equipo de aire acondicionado, la inversión habrá cumplido su propósito más importante.