Casi siete décadas de historia avalan al galardón artístico más longevo de la ciudad de València. El Ayuntamiento ha convocado el Premi Senyera d'Arts Visuals 2026 y el plazo para presentar candidaturas cierra el próximo lunes 29 de junio. Un certamen que nació en 1957 —el mismo año en que un joven estudiante valenciano llamado Manolo Valdés cruzaba por primera vez las puertas de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos— y que hoy sigue siendo una de las referencias del ecosistema artístico de la Comunitat Valenciana.
Un premio con memoria y proyección internacional
Pocas convocatorias culturales en España pueden presumir de una continuidad semejante. El Senyera arrancó en plena posguerra y ha acompañado a generaciones enteras de creadores, desde los tiempos del franquismo hasta la escena contemporánea. Entre sus distinguidos figura Manolo Valdés, el escultor y pintor valenciano que está considerado como uno de los creadores más destacados del panorama artístico actual en España y de mayor proyección internacional. Nacido en Valencia el 8 de marzo de 1942, Valdés ha desarrollado su vida entre España y Estados Unidos, estableciéndose finalmente en Nueva York. Junto con Juan Antonio Toledo y Rafael Solbes, fundó el Equipo Crónica, grupo artístico fundamental dentro de la vanguardia española en el marco del último periodo franquista y la transición democrática. Su nombre en el palmarés del Senyera dice mucho del nivel al que aspira este certamen.
Su obra monumental se puede ver por las calles de las mejores ciudades del mundo, y sin embargo el Premio Senyera representa algo distinto: no el reconocimiento global, sino el origen. El vínculo con la tierra.
12.000 euros y un hueco en el patrimonio municipal
Las condiciones de la convocatoria, publicadas en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), son claras. El consistorio concederá un único premio de 12.000 euros, y la obra ganadora pasará a formar parte del patrimonio artístico municipal de forma permanente. No es poca cosa: cada edición enriquece la colección de la ciudad con una pieza de autor.
Pueden optar al galardón tanto personas físicas mayores de edad como personas jurídicas que cumplan los requisitos de la convocatoria. Eso sí, con una condición determinante: la obra presentada debe ser original y no haber sido premiada en ningún otro certamen o convocatoria anterior. Una sola obra por candidato. La apuesta ha de ser limpia.
Creatividad, técnica y calidad artística, los tres ejes del jurado
¿Qué busca exactamente el Senyera en una obra? La respuesta está en los tres criterios de valoración: creatividad, calidad técnica y calidad artística. Cada uno de ellos tiene un peso idéntico, con una puntuación máxima de 33,33 puntos. En total, 100 puntos para quien consiga convencer a un jurado plural y exigente.
Ese jurado estará formado por un vocal en representación de la Facultat de Belles Arts de la Universitat Politècnica de València y tres vocales designados por la Concejalía de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, elegidos entre artistas, galeristas, críticos de arte, historiadores, docentes e investigadores. Una combinación que mezcla academia y sector profesional, teoría y práctica.
Un palmarés reciente que apunta a la diversidad creativa
Las últimas ediciones del Senyera dibujan un retrato interesante de hacia dónde mira el arte valenciano contemporáneo. En 2025, Rocío Garriga se alzó con el galardón con su obra "Sueño ligero". Un año antes, en 2024, fue María Jesús González quien recibió el premio con una pieza que reivindica la salud mental, un tema de creciente presencia en el discurso artístico actual. Y en 2023, Antonio Samo obtuvo el reconocimiento con su escultura "Posiciones".
Tres propuestas distintas en forma y fondo, pero unidas por un denominador común: obras que no se limitan a decorar, sino que interpelan. Eso, precisamente, es lo que el Senyera lleva buscando desde 1957. Quien quiera sumarse a esa historia tiene hasta el 29 de junio para intentarlo.


