El polideportivo de Sant Isidre da el paso definitivo: València aprueba el modelo de gestión y pone en marcha la renovación millonaria del CDC Marxalenes

La Junta de Gobierno Local aprueba la concesión de gestión del nuevo polideportivo de Sant Isidre y avanza en la licitación del CDC Marxalenes.

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Polideportivo de Sant Isidre
Polideportivo de Sant Isidre
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Dos instalaciones, dos historias y un mismo impulso institucional. La Junta de Gobierno Local de València aprobó este viernes una serie de acuerdos que marcan un punto de inflexión en la red deportiva de la ciudad: por un lado, el nuevo Polideportivo de Sant Isidre queda definido como servicio público municipal y se gestionará mediante una concesión de servicios de cuatro años y medio; por otro, el Centro Deportivo Cultural (CDC) de Marxalenes afronta su renovación más ambiciosa en años, con un presupuesto de obra que supera los cinco millones de euros.

Sant Isidre: casi dos décadas de espera, ahora con modelo de gestión

El barrio de Sant Isidre, en el distrito de Patraix, lleva casi veinte años reclamando una instalación deportiva de proximidad. El barrio carecía en su entorno próximo de una instalación de estas características , una carencia que los vecinos habían denunciado reiteradamente. La adjudicación de la construcción se formalizó el 8 de noviembre de 2024 a la empresa Torrescamara, con un presupuesto de 8.102.320 euros y un plazo de ejecución de 17 meses , por lo que la instalación apunta a estar operativa en los próximos meses.

Ahora, con las obras en marcha, el Ayuntamiento da el siguiente paso lógico: decidir quién y cómo lo gestionará. La Junta de Gobierno ha aprobado el régimen jurídico de la prestación del servicio público deportivo del complejo, asumido como servicio propio municipal. La gestión será indirecta, a través de un contrato de concesión de servicios cuya duración se fija en cuatro años y medio, sin ejecución de obras adicionales. La inversión inicial mínima prevista asciende a 53.680,36 euros, destinados a mobiliario, equipamiento informático, material de oficina y pequeño material deportivo.

El estudio de viabilidad económico-financiera que sustenta este modelo fue ratificado de forma definitiva tras un periodo de información pública en el que no se presentó ninguna alegación, un silencio que, en términos administrativos, equivale a un respaldo unánime. La concesión incluirá actividades, servicios, personal y régimen tarifario, y dejará margen a las empresas licitadoras para mejorar las prestaciones mínimas previstas, algo que en la práctica puede traducirse en más oferta deportiva para los vecinos.

El pabellón dispondrá de dos plantas más un sótano con un espacio polivalente capaz de alojar competiciones de alto nivel, dos salas multideporte para fitness y spinning, una sala con rocódromos para escalada y una piscina climatizada . No es un polideportivo menor: entre sus características técnicas figuran placas solares fotovoltaicas de autoconsumo y producción de calor basado en aerotermia , lo que lo convierte también en una apuesta por la sostenibilidad energética.

Marxalenes: más de cinco millones para rejuvenecer un centro histórico

Si Sant Isidre representa la novedad, Marxalenes encarna la necesidad de renovar lo que ya existe. El CDC Marxalenes es uno de los centros deportivos con más historia del tejido municipal valenciano, y su actualización se ha convertido en una prioridad. Este viernes, la Junta de Gobierno aprobó definitivamente tanto el estudio de viabilidad de la futura concesión como la estructura de costes y su fórmula de revisión de precios, elaborada tras consultar a cinco operadores económicos del sector.

Pero el acuerdo va más allá de los números. También se aprobó de forma inicial el anteproyecto de construcción, que define las inversiones mínimas necesarias para adecuar y actualizar el centro, con un presupuesto base de licitación de 5.264.439,27 euros. No se trata de un simple lavado de cara: la propuesta contempla la renovación de espacios y equipamientos para adaptar la instalación a las necesidades actuales de los usuarios, un eufemismo institucional que, en la práctica, puede implicar vestuarios modernizados, nuevas zonas de actividad física y una oferta deportiva ampliada.

Junto al anteproyecto constructivo, se aprobó también de forma inicial el anteproyecto de explotación, que establece las prestaciones, el personal mínimo, las actividades y el régimen tarifario de referencia para garantizar la calidad del servicio. Ambos documentos se someterán ahora a información pública durante un mes, contado desde el día siguiente a la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia de València. Durante ese periodo, la documentación estará disponible en el tablón de edictos electrónico municipal y en el Servicio de Deportes.

Una red deportiva que toma forma barrio a barrio

El proyecto se enmarca en la inversión municipal prevista para 2026, que asciende a más de 39 millones de euros en el área de deportes, de los cuales 21,3 millones se destinan al mantenimiento de instalaciones y casi 17 millones a construcción, mejora y ampliación de equipamientos en barrios como Sant Isidre, Benicalap, Orriols, la Petxina, Quatre Carreres, La Torre y el Parc de l'Oest . Una cifra que, en contexto, habla de una ciudad que intenta ponerse al día tras años de déficit inversor en equipamientos deportivos.

Los acuerdos aprobados este viernes no son el punto final, sino el de partida de dos procesos de licitación que aún tienen camino por recorrer. Pero fijan las reglas del juego: quién podrá optar a gestionar estas instalaciones, en qué condiciones y con qué mínimos de calidad. Para los vecinos de Sant Isidre, que llevan casi dos décadas esperando un polideportivo digno, y para los usuarios habituales de Marxalenes, que ven cómo su centro se encamina hacia una renovación real, estos acuerdos son algo más que burocracia: son la promesa de que la espera, por fin, está llegando a su fin.