El pleno de julio de València dará luz verde al plan que reordena usos y movilidad en la Zona Sur 2 del Puerto

El Ayuntamiento aprueba provisionalmente el Plan Especial de la Zona Sur 2 del Puerto de València, con cuatro áreas funcionales y nueva movilidad.

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El Puerto de València da un paso más hacia su ordenación definitiva. Este jueves, el Ayuntamiento Pleno aprobará de forma provisional el Plan Especial de la Zona Sur 2 del Puerto de València, un instrumento urbanístico que establece qué puede hacerse, cómo y dónde dentro de uno de los recintos logísticos más importantes del Mediterráneo. El documento ya ha superado el periodo de información pública y cuenta con el respaldo de la Autoridad Portuaria de València (APV), lo que despeja el camino para continuar su tramitación.

Un territorio ya muy consolidado que necesitaba reglas claras

El ámbito del plan afecta a los terrenos entre el Muelle de Poniente y la dársena de embarcaciones menores próxima al Club Náutico de Valencia. Se trata de una zona netamente portuaria donde más del 75% de su extensión ya presenta una actividad ordenada y consolidada. Que exista tanta actividad sin un marco normativo cerrado no es una anomalía menor: sin un plan especial aprobado, cualquier cambio de uso, ampliación o nueva concesión queda en un limbo jurídico que complica la gestión diaria y frena la inversión. El nuevo instrumento viene precisamente a resolver esa incertidumbre.

El reparto de usos que propone el plan es revelador. El uso mixto comercial y complementario comercial domina el 91% del ámbito, reflejo de que la actividad logística y de mercancías es, con diferencia, el motor del recinto. Un 8% queda reservado para el uso mixto náutico-deportivo, asociado al Real Club Náutico de Valencia y a las dársenas de embarcaciones menores. El 1% restante, vinculado a edificios administrativos y zonas de aparcamiento en la margen izquierda del antiguo cauce del Turia, completa el cuadro.

"Este instrumento de ordenación continúa de este modo su tramitación para compatibilizar actividades y usos del suelo y avanzar hacia un equilibrio económico, social y medioambiental en el ámbito incluido" - Fuentes del gobierno local, Ayuntamiento de València

Cuatro áreas para un puerto que no para

Para traducir esa realidad operativa en normas concretas, el plan divide la Zona Sur 2 en cuatro áreas funcionales. La primera consolida la náutica deportiva y recreativa en torno al Real Club Náutico, aunque permite, de forma excepcional, adaptar la edificación cuando sea necesario para coordinar operaciones de tráfico marítimo. La segunda concentra la actividad comercial portuaria —operación, manipulación y almacenamiento de mercancías— con una regulación orientada tanto a mantener lo existente como a facilitar la evolución futura de las concesiones.

La tercera área agrupa la red interna de transportes y actividades complementarias: espacios logísticos, de distribución, almacenaje y reparación naval. Su ordenación protege explícitamente la funcionalidad de los corredores viarios y ferroviarios y evita condicionar futuras ampliaciones. La cuarta y última, de carácter administrativo, ocupa una superficie aproximada de 15.138 m² donde se ubican las oficinas de la APV, y admite usos compatibles para no limitar desarrollos futuros. Cuatro piezas que, juntas, forman un rompecabezas diseñado para que el puerto pueda crecer sin improvisar.

El gran reto: hacer fluir el tráfico dentro del recinto

Quizá la parte más tangible del plan, la que tiene impacto directo en la vida de los valencianos que conviven con el puerto, es la reordenación de la movilidad interna. Hoy, el tráfico pesado se canaliza principalmente por el sur, a través de la circunvalación y la V-30, lo que genera una elevada densidad de tráfico en horas punta; mientras que el acceso norte, por su trazado urbano en el enlace entre la V-21 y el puerto, queda reservado a vehículos no industriales. Es un esquema que funciona, pero con tensiones evidentes.

El plan propone remodelar la red viaria interior y establece que los viales secundarios tengan una definición flexible, capaz de adaptarse a la evolución de la demanda sin perder capacidad de servicio. En paralelo, redefine el trazado ferroviario interior: mantiene las derivaciones actuales hacia los muelles y propone otras adicionales, con el objetivo de avanzar hacia un modelo más intermodal. No es un detalle menor: apostar por el ferrocarril dentro del recinto es apostar por reducir camiones en las carreteras de acceso a la ciudad.

El plan también incorpora medidas específicas para la movilidad peatonal y ciclista dentro del ámbito portuario, un guiño a la accesibilidad interna que, aunque pueda parecer secundario en un entorno industrial, responde a una tendencia creciente en la gestión de grandes infraestructuras europeas. La Associació Veïnal Natzaret y la Federació d'Associacions Veïnals de València (FAAVV) habían presentado alegaciones durante la fase de exposición pública del plan , alertando de efectos adversos para los barrios colindantes y la calidad de vida de sus vecinos. La Junta de Gobierno concluyó que las modificaciones propuestas "no tienen efectos significativos" sobre el medio ambiente, conforme al Informe Ambiental aprobado en octubre de 2022. Con la aprobación provisional en el pleno de este jueves, el plan entra en la recta final de su tramitación, aunque el debate sobre cómo conciliar un puerto en expansión con los barrios que lo rodean seguirá muy vivo.