El Parque Lineal de Benimàmet lleva apenas ocho años de vida, pero ya se ha convertido en uno de los espacios verdes más queridos del noroeste de Valencia. Construido allí donde estaban las vías de Metrovalencia que fueron soterradas, el parque ocupa el corazón de esta antigua pedanía que, pese a llevar integrada en la ciudad desde 1882, siempre ha sabido conservar su carácter propio. Ahora, el enclave suma una mejora que llega de abajo hacia arriba: la instalación de nuevos aseos públicos adaptados y autolimpiables, una demanda resuelta gracias al voto directo de los vecinos.
Un módulo pensado para todos
El Organismo Autónomo Parques y Jardines ha concluido las obras de instalación de los nuevos servicios higiénicos, que ya están operativos tras la recepción oficial por parte del Ayuntamiento de Valencia. No se trata de una simple caseta. El módulo instalado es autolimpiable y está específicamente adaptado para personas con movilidad reducida, lo que garantiza que cualquier visitante, independientemente de su edad o condición física, pueda hacer uso del parque con plena comodidad y seguridad.
"La actuación ha consistido en la instalación de un módulo de aseos autolimpiables, adaptado para personas con movilidad reducida y conectado a las redes de suministro eléctrico, agua potable y saneamiento", ha añadido Mónica Gil, concejala de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Valencia
La infraestructura no se ha limitado al módulo en sí. Los trabajos han incluido también el acondicionamiento del camino de acceso mediante la colocación de losetas de hormigón drenantes, un material que permite la filtración del agua de lluvia y evita charcos o resbalones. El acabado sigue las características del pavimento existente en el resto del parque, con el objetivo de que la nueva incorporación no desentone, sino que se integre de forma natural en el entorno.
Una promesa que nació en las urnas ciudadanas
Conviene recordar de dónde sale esta actuación. No es fruto de una decisión técnica tomada a puerta cerrada, sino de un proceso participativo. La mejora fue elegida por los propios vecinos en el marco de los Presupuestos Participativos de Inversiones DecidimVLC 2022-2023, la plataforma con la que el Ayuntamiento de Valencia permite a la ciudadanía decidir directamente en qué se invierte el dinero público. Las obras arrancaron el pasado 24 de agosto de 2026 y ya han concluido con la entrega oficial al municipio.
El dato no es menor. La democracia participativa aplicada a los espacios públicos tiende a generar mejoras más ajustadas a las necesidades reales de quienes los usan a diario. En este caso, los vecinos de Benimàmet identificaron una carencia concreta —la falta de aseos accesibles— y la llevaron hasta convertirla en obra ejecutada.
Un parque con historia y vocación de futuro
El Parque Lineal de Benimàmet fue inaugurado en el año 2018 y está situado entre las paradas de Metrovalencia de Carolines-Fira y Benimàmet, siendo una reivindicación histórica de sus vecinos. Durante años, los vecinos reclamaron el soterramiento de las vías del conocido como "el trenet", un tren de vía estrecha de la línea Liria-Valencia inaugurada en 1888. Lo que antes era una barrera física que partía el barrio se convirtió, finalmente, en un paseo arbolado que lo une.
Este parque verde cuenta con aproximadamente 1.200 metros de paseo peatonal, 850 metros de carril bici, 510 árboles, más de 7.300 plantas y 12.100 metros cuadrados de césped. También dispone de tres zonas de juegos infantiles, tres zonas de petanca, una zona de pícnic con 10 mesas, un parque saludable con diez equipos de ejercicios y un escenario con gradas para eventos. Con todo ese equipamiento, la ausencia de aseos accesibles resultaba, cuanto menos, llamativa.
La incorporación de los nuevos lavabos no es un detalle menor: es el tipo de infraestructura que determina si un espacio público puede ser usado de verdad por toda la ciudadanía, o si ciertos colectivos quedan excluidos de facto. Para las personas mayores, las familias con niños pequeños o quienes tienen movilidad reducida, la existencia de un servicio adaptado puede marcar la diferencia entre disfrutar del parque durante horas o tener que abandonarlo antes de tiempo. En Benimàmet, los vecinos lo tenían claro, y ahora el parque da un paso más hacia ese ideal de espacio público que realmente pertenece a todos.


