La noche del domingo en la Sala Iturbi lo dejó todo dicho. La Orquesta del Festival de Bayreuth pisó por primera vez el escenario del Palau de la Música de València, dirigida por el maestro español Pablo Heras-Casado, junto a la soprano Catherine Foster, el tenor Klaus Florian Vogt y el barítono Nicholas Brownlee, y el público respondió con el entusiasmo que solo se reserva para las ocasiones verdaderamente históricas. Fragmentos de El anillo del nibelungo de Richard Wagner sonaron en un recinto abarrotado que, con ese concierto extraordinario, dio el pistoletazo de salida a una temporada que no es una temporada cualquiera.
El Palau de la Música de València celebra su 40.º aniversario con una programación titulada '40 anys de la millor música', que incluye cerca de sesenta conciertos bajo ese lema que resume cuatro décadas de vida musical en la ciudad. Un cúmulo de acontecimientos que reconfirma a València y sus palaus entre los centros capitales de la vida musical española y europea. Cuarenta años no son nada, dice la canción, pero en el mundo de la música clásica representan generaciones enteras de aficionados que han crecido entre estas paredes.
"El extraordinario éxito del concierto de ayer, con una Sala Iturbi llena y un público más que entusiasmado con la Orquesta del Festival de Bayreuth, ha sido la mejor manera de comenzar una temporada que va a ser muy especial para todos nosotros." - Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de València
Los plazos para hacerse con un abono, paso a paso
Celebración aparte, la maquinaria administrativa ya está en marcha. El periodo de renovación de los abonos anuales permanecerá abierto hasta el 9 de septiembre, mientras que los nuevos abonos podrán adquirirse del 11 al 13 de septiembre. Después llegará el turno del Ciclo OV, con fechas el 15 y 16 de septiembre, y de Otros Ciclos, del 17 al 20. La venta de entradas sueltas, la opción más accesible para quien quiera asomarse a la programación sin comprometerse con un abono completo, arrancará el 23 de septiembre.
En cuanto a los precios del abono anual, el Abono A —que cubre Anfiteatro y Butaca— tiene un coste de 1.129 euros; el Abono B, correspondiente a Tribunas, se sitúa en 845 euros; y el Abono C, para Fondos, en 564 euros. Como novedad destacada, el Palau ha implementado un abono con bonificaciones pensado para jubilados, estudiantes de entre 12 y 30 años con carnet ISIC, titulares del Carnet Internacional Joven (IYTC) o Carnet Jove de entre 14 y 30 años, familias numerosas, monoparentales y monomarentales, y personas en situación de paro de larga duración, previa presentación física del documento acreditativo. En ese caso, los precios bajan a 988 euros para el Abono A, 740 euros para el Abono B y 353 euros para el Abono C. Además, todos los abonos anuales permiten el pago fraccionado en dos cuadrimestres, un alivio nada menor para muchos bolsillos.
Una orquesta y un equipo artístico a la altura del aniversario
Durante la temporada 2026-2027, Alexander Liebreich dirigirá en abono siete conciertos, mientras que Rinaldo Alessandrini y Christian Vásquez serán los directores principal invitado y asociado, respectivamente. Helmut Lachenmann será el compositor residente, mientras que los artistas residentes serán el trompetista Pacho Flores y el contrabajista Edicson Ruiz. Una combinación que mezcla el rigor del repertorio histórico con apuestas por la música contemporánea y el talento de intérpretes que ya son referentes globales.
El dato que resume el estado de salud del Palau lo aportó la propia alcaldesa de València, María José Catalá, en la presentación de la temporada: en solo tres años el presupuesto ha crecido un 52%, hasta los 23,57 millones de euros, la plantilla de la Orquesta Municipal ha aumentado un 14%, y en 2025 se alcanzó el mayor registro de la serie histórica, con casi 230.000 personas asistentes. Unas cifras que no mienten: el Palau está en uno de sus mejores momentos.
"Estamos ante una temporada extraordinaria con motivo del 40.º aniversario del Palau de la Música, en la que vamos a reunir a grandes artistas y algunas de las mejores agrupaciones del panorama internacional." - Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de València
Un cartel de orquestas que pocas ciudades pueden presumir
La programación de abono para 2026-2027 es, sin exageración, una de las más ambiciosas de la historia reciente del auditorio valenciano. Volverá la Royal Concertgebouw Orchestra, con Klaus Mäkelä —que debutará en el Palau— y la violinista Lisa Batiashvili, el 6 de febrero. Otra de las grandes formaciones será la London Philharmonic Orchestra, con la violinista Julia Fischer y el violonchelista Daniel Müller-Schott, dirigidos por Edward Gardner, el 30 de octubre. También regresará Daniele Gatti con la Staatskapelle Dresden para interpretar la integral sinfónica de Beethoven los días 12, 13, 15 y 16 de mayo.
La lista continúa con nombres que hacen las delicias de cualquier aficionado: la Orquesta Filarmónica Checa con Semyon Bychkov y el pianista Behzod Abduraimov (15 de noviembre); la Orquesta Filarmónica de Helsinki con Jukka-Pekka Saraste y la violinista Minami Yoshida (9 de febrero); MusicAeterna dirigida por Teodor Currentzis (30 de mayo); y la Orquesta Sinfónica SWR Stuttgart con François-Xavier Roth e Isabelle Faust (11 de noviembre). A ellas se suman la Gustav Mahler Jugendorchester con Cristian Măcelaru y la violonchelista Julia Hagen (12 de noviembre), la Orpheus Chamber Orchestra con el saxofonista Branford Marsalis (6 de marzo), la Orquesta Filarmónica Nacional de Hungría con Martin Rajna y el pianista Dezső Ránki (6 de abril), y la Orquesta Nacional de España con David Afkham y el violinista Frank Peter Zimmermann (23 y 24 de octubre).
El gran concierto del aniversario: una cita marcada en el calendario
Como celebración del 40.º aniversario, el 25 de abril de 2027, la Orquesta de València y Alexander Liebreich interpretarán Till Eulenspiegel, de Strauss; el Concierto para piano n.º 2, de Chopin, con Kevin Chen; y La mer, de Debussy. Un programa que, en sí mismo, es una declaración de intenciones: grandeza clásica, emoción romántica y el impresionismo como colofón. Cuarenta años de música para celebrar con el mejor lenguaje posible: el de las notas que permanecen mucho después de que el aplauso se apague.


