El mercado de Rojas Clemente estrena su gran reforma energética tras más de seis décadas dando vida al barrio del Botànic

Valencia invierte 707.000 euros en modernizar la climatización, ventilación e iluminación del Mercat de Rojas Clemente, referente del barrio del Botànic desde 1963.

Guardar

Mercado de Rojas Clemente
Mercado de Rojas Clemente

Más de sesenta años después de que el alcalde Rincón de Arellano cortara la cinta inaugural en diciembre de 1963, el Mercat de Rojas Clemente afronta su transformación energética más ambiciosa. El Ayuntamiento de Valencia ha arrancado esta semana las obras de mejora de la eficiencia energética del mercado municipal del barrio del Botànic, con una inversión de 707.280,88 euros y un plazo de ejecución de aproximadamente dos meses y medio. Un edificio que nació para dar cobijo a los vendedores que antes se acomodaban al aire libre en la cercana plaza de San Sebastián ahora se prepara para entrar de lleno en el siglo XXI.

Un mercado que se construyó en cinco meses y resistió seis décadas

La historia del Mercat de Rojas Clemente tiene la solidez de lo que se construye con urgencia y vocación de permanencia. El edificio fue levantado en apenas cinco meses por los arquitectos Gelabert y Ribas, con una iniciativa privada destinada a albergar a los doscientos vendedores del barrio que utilizaban el antiguo mercado al aire libre de la plaza de San Sebastián. Tuvo un coste de treinta millones de pesetas. Hoy, más de seis décadas después, esa estructura de sótano, planta baja y primera planta —con una superficie construida de 2.476 metros cuadrados totales, de los que 942 corresponden a la zona de venta al público— sigue siendo uno de los referentes de proximidad del barrio.

Tanto el mercado como la plaza deben su nombre a Simón de Rojas Clemente y Rubio, un botánico valenciano nacido en Titaguas en 1777 y fallecido en Madrid en 1827. No deja de ser una coincidencia cargada de simbolismo: un espacio que celebra la naturaleza local ahora apuesta por reducir su huella ambiental. El barrio del Botànic es una zona residencial con una fuerte identidad y un sentido de comunidad muy arraigado, y sus vecinos consideran el mercado un lugar importante de encuentro y convivencia.

Climatización, ventilación e iluminación: la triple apuesta por el ahorro energético

La intervención no es cosmética. Las obras contemplan la sustitución completa de los sistemas de climatización, ventilación e iluminación del mercado, además de actuaciones complementarias en cierres, cubiertas y carpinterías. El objetivo declarado es mejorar el confort higrotérmico del espacio —es decir, que ni el frío ni el calor sean un suplicio para vendedores y compradores—, reducir el consumo de energía y contribuir a la lucha contra el cambio climático. Para un edificio cuyas instalaciones llevan décadas en funcionamiento, el salto tecnológico será considerable.

Las obras las ejecutará la empresa Genera Quatro S.L., especializada en mantenimiento, diseño y ejecución de instalaciones, que presentó la oferta más competitiva y redujo el plazo de ejecución a un periodo considerado factible por el Servicio de Comercio y Mercados del Ayuntamiento. Un detalle relevante en la gestión del proyecto: los propios vendedores del mercado acordaron mantener el local cerrado durante el mes de agosto, decisión que permitirá acelerar los trabajos en la fase más crítica, sin interferir con la actividad comercial en los meses de mayor afluencia.

Un plan más amplio detrás de la obra

El concejal de Comercio y Mercados, Santiago Ballester, presenció el inicio de los trabajos este miércoles y situó la actuación en un contexto político más amplio.

"El equipo de gobierno de la alcaldesa María José Catalá está llevando a cabo un ambicioso plan de mejora de todos los mercados municipales de la ciudad porque cuando llegamos a la alcaldía hace tres años nos encontramos con unas instalaciones con muchas carencias y deficiencias por la falta de inversión" - Santiago Ballester, concejal de Comercio y Mercados del Ayuntamiento de Valencia

Ballester subrayó también que la intervención en Rojas Clemente forma parte de un plan de mejora energética de los mercados municipales impulsado para aplicar tecnologías avanzadas, mejorar el confort de estos espacios y racionalizar el consumo de energía. La pregunta implícita es evidente: ¿cuántos de los 25 mercados municipales con los que cuenta Valencia presentan necesidades similares? La respuesta, a juzgar por el ritmo de inversiones del actual gobierno local, parece que irá llegando obra a obra.

El Mercat de Rojas Clemente lleva más de sesenta años siendo, como describe su propia historia, un pequeño mercado de barrio con mucho dinamismo y una gran cantidad de clientes, en su mayoría vecinos de la zona, que han encontrado en él un punto de encuentro para consumir productos de calidad y frescos con un trato cercano. Que ahora se modernice por dentro, sin alterar ese espíritu, es precisamente la apuesta que marca la diferencia entre una simple reforma y una inversión de futuro.