Un incendio forestal declarado el jueves 27 de agosto en la Gola de Pujol, dentro de la Devesa de El Saler de València, ha protagonizado una de las emergencias más tensas del verano en la ciudad. Menos de 24 horas después de que las llamas obligaran a abandonar hogares a toda prisa, la alcaldesa de València anunció este viernes que el fuego ha quedado estabilizado y que los desalojados pueden regresar a sus casas.
En cuestión de minutos, con unos pocos enseres guardados en bolsas y sin tiempo de preparar nada, muchos habían abandonado sus apartamentos y estancias en campings para aguardar la evolución del incendio en los pabellones habilitados por el Ayuntamiento. Una escena que, para quienes llevan décadas veraneando en la zona, resultó tan inesperada como impactante.
Una noche de emergencia en el parque natural de l'Albufera
El fuego prendió en la Gola de Pujol, dentro de la Devesa de El Saler, un espacio protegido perteneciente al parque natural de l'Albufera. La Generalitat elevó la emergencia a situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales (PEIF), mientras un amplio dispositivo terrestre y aéreo trabajaba contra las llamas. La evolución del incendio y un cambio en el viento complicaron las labores de extinción durante la tarde y llevaron a adoptar nuevas medidas para proteger a la población.
El incendio ha quemado 31,38 hectáreas, cifra inferior a las 48 hectáreas de la estimación inicial. La pedanía de El Saler, la torre 1 de apartamentos de la Gola de Pujol, el Centro de Recuperación de Fauna y los campings de la zona fueron evacuados por prevención. A primera hora de la tarde del jueves, Emergencias envió un ES-Alert a los vecinos de la zona afectada avisando de que debían dejar sus casas. La evacuación se llevó a cabo a través de la carretera CV-500 hacia Valencia, tanto en vehículos propios como en autobuses de la EMT habilitados por el Ayuntamiento.
Estabilizado el incendio: luz verde para regresar
La reunión del Cecopal celebrada este viernes ha marcado el punto de inflexión. La alcaldesa de València, María José Catalá, confirmó que el incendio en la Devesa de El Saler está estabilizado y anunció el levantamiento parcial de las restricciones. Los vecinos de la pedanía de El Saler, de la Torre 1 y de los campings desalojados en la tarde del jueves pueden retomar el camino a casa.
Para facilitar ese regreso, el Ayuntamiento activa un servicio especial de la EMT desde la Fonteta hacia los domicilios afectados. Un gesto práctico, sí, pero también simbólico: el bus que el día anterior trasladaba a los evacuados ahora los devuelve.
"Creo que si el viento nos ayuda nos gustaría decir pronto que la situación está al menos perimetrada" - María José Catalá, alcaldesa de València
Playas y bosque cerrados todo el fin de semana
El regreso a casa, sin embargo, no significa una vuelta a la normalidad total. Las playas de El Saler y el bosque de la Devesa permanecerán cerrados durante todo el fin de semana para que los bomberos puedan continuar con las tareas de control y extinción sin interferencias. Una medida excepcional que afecta de lleno a uno de los destinos de playa más populares de la ciudad en pleno agosto.
Las restricciones de tráfico también se mantienen. Los cortes en las carreteras CV-401 y CV-500 siguen en vigor, y solo los vecinos de la pedanía y los residentes de los campings tendrán autorización para acceder por la CV-500 hasta El Saler. El resto —propietarios de apartamentos en la zona, residentes de El Perellonet y El Palmar— deberá acceder exclusivamente desde Sueca, por la A-38 y la Pista de Silla, un rodeo que en plena temporada veraniega puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza.
Sin hostelería en El Saler, desvíos para El Palmar y El Perellonet
Los locales de hostelería de El Saler no podrán abrir sus puertas. Para quienes quieran acceder a los establecimientos de restauración de El Palmar o El Perellonet, el itinerario también queda condicionado: la entrada deberá realizarse por Sueca desde la A-38 y la Pista de Silla, sin excepciones.
Lo ocurrido en la Devesa de El Saler este fin de semana de agosto recuerda, una vez más, la fragilidad de los espacios naturales en épocas de calor extremo. Un entorno que miles de valencianos consideran su particular refugio de verano ha estado a merced de las llamas durante horas. Que los bomberos hayan logrado estabilizar la situación es una buena noticia, pero el bosque quemado tardará años en recuperarse, y la imagen de los vecinos huyendo con lo puesto difícilmente se borrará de la memoria colectiva de El Saler.


